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Tras el 4,9% de noviembre

Inflación de diciembre: todos los privados, arriba de 5%

Según las mediciones privadas, la inflación de diciembre se aceleró levemente con respecto a la de noviembre

Inflación de diciembre: todos los privados, arriba de 5%
03-01-2023
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En línea con otras consultoras, el IPC de Libertad y Progreso de diciembre arrojó un avance del 5,2% mensual, registrando un aumento por debajo del 6% por segunda vez consecutiva y acelerando levemente respecto al 4,9% de noviembre.

"El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas (23% de la canasta del IPC) subió 4,2% en diciembre, mostrando una aceleración en la última semana del año. Sin embargo, el ritmo relativamente lento de las primeras tres semanas le permitió mantenerse por debajo del IPC general", señaló el informe de la consultora.

"Esto habría sido explicado, por lo menos parcialmente, por la puesta en vigor del Programa Precios Justos", agregó.

Los rubros que mostraron una mayor aceleración respecto a noviembre fueron prendas de vestir y calzado (7,7% vs 4,5%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (7,9% vs 5,4%).

En cambio, vivienda, agua y electricidad se desaceleró (3,6% vs 8,7%), ya que la próxima quita de subsidios para electricidad y gas se dará en enero y en diciembre solo se implementó la del agua, que tiene un impacto mucho menor en el IPC.

  • Durante el primer mes de 2023, los usuarios del Nivel 1 (ingresos altos) completarán el aumento en las tarifas de electricidad previsto para diciembre y enero del 40%. Aunque no será el último ya que habrá otra suba del 40% entre febrero y marzo. En tanto, la quita de subsidios para el gas natural en enero, también para los usuarios del Nivel 1, será del 40%.

"Como resultado, 2022 cerró con una suba de precios minoristas de 94,9%, siendo el registro más alto desde 1991, cuando se sentían los coletazos de la hiperinflación. Dentro de la última década, la suba de precios de 2022 es casi el doble que en los años más inflacionarios que le siguen, 2019 (53,8%) y 2021 (50,9%)", afirmó Libertad y Progreso.

Los rubros que registraron un alza sustantivamente mayor al IPC general fueron prendas de vestir y calzado (128,6%) y, en segundo lugar, restaurantes y hoteles (111,1%).

Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 94,1% en el año, en línea con el índice general. Mientras que varios rubros de regulados estuvieron muy por debajo; transporte (79,8%), vivienda, agua, electricidad y gas (79,3%) y comunicación (63,9%).

En tanto, la inflación acumulada durante los primeros 36 meses de la presidencia de Alberto Fernández superó 300% y se ubicó en 300,6%.

De esta forma, ya se ubicó por encima del registro de todo el período diciembre 2015 - diciembre 2019, cuando la suba de precios acumulada fue del 295,7%.

Aldo Abram, economista y director de la Fundación, señaló: "La inflación se aceleró hasta julio y agosto, con 7% o más de alza; porque la demanda de pesos se derrumbó desde mediados de año y, con ella, su poder adquisitivo. Lo vimos primero en la estampida de los tipos de cambio paralelos; pero, luego, en los precios cuando fuimos a comprar con esa moneda que valía mucho menos. La mejora en las expectativas por la asunción del Ministro Massa, más algunas medidas tomadas, trajeron una moderación de la merma del atesoramiento de pesos y, por ende, de su poder adquisitivo, que hemos visto hasta ahora reflejada en el descenso de la inflación"

Abram además resaltó que "el problema es que, más allá del impacto coyuntural de los controles de precios, desde noviembre se está diluyendo la confianza en la actual gestión económica; ya que no hubo cambios de fondo. Esto ha provocado una nueva creciente merma de demanda de moneda y de su poder adquisitivo, que se observó en la suba de los dólares paralelos y que se aceleró por la absurda decisión del Presidente de embestir contra la Corte Suprema".

Finalmente advirtió que "de sostenerse esta actitud que genera expectativas de crisis institucional, los argentinos lo pagaremos con un mayor aumento de la inflación en los próximos meses".

La medición de Orlando Ferreres fue bastante más alta. Según el IPC-OJF (GBA), la inflación de diciembre fue de 6% mensual y registró un crecimiento interanual de 93,7%. Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 5,1%, marcando un aumento de 91,4% anual.

  • En cuanto a los principales rubros, educación y esparcimiento encabezaron las subas del mes, registrando alzas mensuales de 11,0% y 8,5% respectivamente, seguidos por transporte y comunicaciones, que presentó una variación de 6,8%. La medición núcleo, por su parte, arrojó una variación de 5,1% y en términos anuales registró una suba del 91,4%. En cuanto a los bienes y servicios estacionales, la variación registrada fue de 8,4% mensual, mientras que los regulados subieron 7,3% mensual.

El lunes, desde C&T informaron que su medición para GBA presentó un incremento mensual de 6,2% en diciembre, y que 2022 cerró con un aumento de 97,4%, el mayor desde 1990. Para Seido, en tanto, la suba fue de 5,3%.

Se verá qué dice el Indec el próximo jueves 12.

En esta nota

Todo sobre la inflación

Hay inflación cuando se produce un aumento general y sostenido de los precios de la economía. No son aumentos puntuales de algún servicio o bien sino de casi todos y, además, que esas subas se sostienen en el tiempo.


Si bien se trata de un proceso complejo y "multicausal", el factor principal suele ser un desequilibrio fiscal que se financia con emisión monetaria o con endeudamiento no sostenible que termina en un repudio a la moneda y/o también una devaluación. Milton Friedman, padre del monetarismo, solía decir: "La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario".

La inflación de Argentina está, hace varios años, entre las más altas del mundo. En 2022 fue de 94,8%, y casi duplicó a la de 2021 (50,1%). Fue la tasa más alta desde 1990. Las proyecciones para 2023 no son buenas y se espera que la inflación vuelva a estar cerca de 100%.

Se dice que la inflación es un impuesto a los pobres porque son esos sectores los que tienen, por un lado, menos ahorros y, por el otro, menos capacidad de poder aumentar sus ingresos (vía paritarias, por ejemplo) ante la suba de precios. Por eso, cuando sube la inflación, los gobiernos tratan de proteger a los sectores de menores ingresos para que no caigan en la pobreza.

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