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El Gobierno aumentará las tarifas de energía en 2022 y trabaja en la segmentación

El proyecto de Presupuesto 2022 prevé una reducción de subsidios hasta 1,5% del PIB.

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Agustín Maza Agustín Maza 21-09-2021
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Por Agustín Maza

Tal como había adelantado el secretario de Energía, Darío Martínez, ante El Economista, el Gobierno avanzará en el descongelamiento de las tarifas de energía eléctrica y de gas para el 2022.

El proyecto de Presupuesto para el año próximo enviado al Congreso prevé una reducción de subsidios por lo que, de no haber segmentación, las tarifas deberían subir alrededor del 30%.

En una semana cargada de tensión política hacia adentro del Frente de Todos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, envió el Presupuesto 2022 para su primer tratamiento en la Cámara Baja y dio algunas pistas sobre la política tarifaria a seguir. Allí se plasmó una reducción de subsidios. Restará ver cuál será esa dinámica, luego de que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner criticara el “ajuste fiscal” en la primera parte del año y considerando la delicada situación de los sectores de menores ingresos. El precedente de 2021, cuando Guzmán no logró el ajuste tarifario que pretendía, sigue latente.

Martínez ya había declarado a El Economista que "la premisa es que haya tarifas que el pueblo pueda pagar, y de ninguna manera estas pueden avanzar por encima de los salarios”. Además, agregó que “tampoco sería bueno seguir con una tarifa congelada indefinidamente".

Costo de la energía

Vale recordar que debido a la pandemia, el Gobierno decidió seguir durante 2020 con el congelamiento en las tarifas de los servicios públicos (electricidad en el Amba y gas a nivel nacional) que implementó la gestión anterior. En 2021, se decidió avanzar con aumentos menores a los dos dígitos: 6% para el gas y 9% para la electricidad, contra una inflación que cerraría 2021 entre 45% y 50%.

Según se desprende de la “ley de leyes”, la partida de subsidios implicó para este año un gasto de $971.794 millones y para 2022 se espera que esa erogación alcance $1024.718 millones, un 5% de aumento nominal y una caída del 0,5% puntos del PIB. Dentro del rubro, el principal concepto es la partida destinada a la sustentabilidad del mercado eléctrico asociada a las transferencias a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) que absorberá $609.197 millones, casi el 60% del total.

El Presupuesto dejó en claro que las transferencias a Cammesa tienen como objetivo cubrir los costos que los usuarios no pagan directamente en su factura, los cuales termina cubriendo el Estado. Actualmente, los usuarios pagan casi el 37% de los costos de la energía y para el año próximo se prevé que ese porcentaje escale al 43%.

“La suba porcentual no sería tan significativa si los costos permanecieran congelados, pero la inflación y la variación del tipo de cambio en un contexto de tarifas residenciales pisadas ha hecho que el porcentaje de esos costos que cubre Cammesa venga en ascenso durante los últimos años”, explicaron fuentes del sector.

Para tomar dimensión, un informe del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi (IAE) consignó que las transferencias para gastos corrientes (los subsidios energéticos) aumentaron 115,7% en el acumulado al mes de junio de 2021 respecto a igual periodo del año anterior. Esto implica mayores subsidios por la suma nominal de $ 252.888 millones. Tomando la cotización del dólar mayorista promedio del año, los subsidios energéticos sumaron US$ 5.162 millones acumulados en lo que va del año.

“Esta dinámica en el comportamiento de los subsidios a partir de abril de 2020 responde a las necesidades financieras derivadas de una creciente brecha entre costos y precios de la energía debido al congelamiento de los precios de la energía eléctrica y a los sucesivos Plan Gas”, mencionó el IAE.

Plan de acción

Tal cómo quedó plasmado en la hoja de ruta que delineó el Ministerio de Economía, y en un comunicado oficial reciente, el gasto en subsidios para ese rubro será del 1,5% del PIB, por debajo del 2,2% del PIB previsto para 2021. Esa idea se llevaría a cabo mediante tres acciones concretas.

La primera tiene que ver con el gas y una baja en el precio que se le pagará a las empresas, a partir de la caducidad de la Resolución 46 implementada en 2017 y que ofrecía un precio de entre US$ 7,5 por millón de BTU en 2018 y de US$6 por millón de BTU. “El Plan GasAr adoptado en el año 2020 permitió, a partir del acuerdo y el diálogo con el sector privado, establecer un precio promedio de 3,50 US$/MMBTU. La caducidad de la Resolución 46 permitirá, en términos de subsidios, una reducción de aproximadamente US$ 600 millones, con respecto a 2021”.

La segunda acción será una baja en el costo a través de obras de infraestructura que están previstas en el Presupuesto. La inversión será “principalmente en construcción de gasoductos permitirá mejorar la distribución federal de la energía, mayor ahorro fiscal producto de sustitución de importaciones y menor costo del gas”, explicó Hacienda.

La tercera tiene que ver con un proceso de segmentación en el subsidio de las tarifas que “permita construir un esquema tarifario más progresivo y seguir acompañando a los sectores que lo requieren a través de un uso eficiente de los recursos del Estado”. Guzmán y los funcionarios de su cartera hace casi un año y medio que vienen trabajando en ese nuevo esquema, aunque todavía no se conocen los detalles.

Sin embargo, este último punto genera muchas dificultades ya que muchas veces los servicios no están a nombre de quienes realmente viven en un hogar, como en el caso de quienes alquilan. La mayor adversidad será segmentar a los estratos medios y altos, porque los estratos de ingresos bajos se los puede reconocer mediante el cobro de la AUH, jubilación mínima o algún otra prestación social, por ejemplo.

No obstante, el Presupuesto 2022 proyecta realizar las “acciones necesarias” para profundizar la tarifa social de gas natural por redes y ampliar el universo de beneficiarios con bajos recursos económicos, incluyendo también clubes de barrio, empresas recuperadas y cooperativas. Según el detalle del proyecto, el subsidio a hogares de bajos recursos (sin servicios de gas por redes) alcanzará a 3 millones de hogares.

¿Qué puede esperarse?

“En lo que va del año los subsidios avanzaron 1,1% del PIB hasta julio, hoy conoceremos el dato hasta agosto que tendrá un importante aumento debido a la estacionalidad”, explicó el economista de Ecolatina, Joaquin Waldman, ante El Economista. Por otro lado, comentó que es pronto para saber la magnitud de los aumentos que habrá el año próximo.

Waldman detalló que los costos que paga el usuario bajaron desde que asumió el Gobierno de Alberto Fernández. “No alcanza que digan que se va a comenzar a pagar el 43% del costo para saber el aumento y mucho menos sí planean aplicar una segmentación de la que vienen hablando desde hace un tiempo”, finalizó.

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