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Paritarias 2022

El Gobierno apuesta a la misma estrategia salarial que en 2021, pero en 2022 la carrera arranca en 40%

“Vamos a trabajar con una pauta de 40% y, si es necesario, abrir las paritarias las veces que sean necesarias”, dijo Moroni

Paolo Rocca, Jaime Perczyk, Claudio Moroni y Daniel Funes de Rioja.
Paolo Rocca, Jaime Perczyk, Claudio Moroni y Daniel Funes de Rioja. Ministerio de Educación.
14-02-2022
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Restando pocas semanas para las paritarias 2022, los gremios, las patronales y el Gobierno empiezan a mover sus fichas. Antes de la negociación docente, que suele marcar un piso para el resto, el Ministerio de Trabajo convocó al Consejo del Salario y difundió una pauta de 40% para el año. 

En palabras del ministro de Trabajo, Claudio Moroni: “En 2022 vamos a repetir lo que hicimos en 2021. Vamos a trabajar con una pauta inflacionaria, que estimamos en 40%. Si es necesario renegociar esa pauta, vamos a abrir las paritarias las veces que sean necesarias”

Se trata de una pauta más realista que la de 2021 (el recordado 29%, que terminó 20 puntos debajo de la inflación), pero no demasiado más: el mercado cree que el piso de la inflación está arriba de 50%. 

Moroni: “Vamos a trabajar con una pauta inflacionaria que estimamos en 40%. Si es necesario renegociar esa pauta, vamos a abrir las paritarias las veces que sean necesarias”

Comercio y Bancarios, dos gremios que pisan fuerte (por razones de cantidad de afiliados y cercanía política, respectivamente) acaba de revisar al alza sus acuerdos de 2021 y se preparan para un 2022 donde la inflación, en el mejor de los casos, será igual a la de 2021 (50,9%). En 2021, el Gobierno perdió sus credenciales inflacionarias.

  • Comercio logró 13% adicional y dejó el aumento anual en 54%, una mejora del 2% real en el año. Bancarios ya habían conseguido 8% extra en diciembre, que los llevó a 51% anual. Ahora, sumaron un adelanto de entre $24.000 y $50.000 a cuenta de la paritaria 2022, que refleja la ansiedad acerca de la dinámica de los precios para el primer semestre. 

Antes, estatales (54%) y siderúrgicos (50,2%) también actualizaron paritarias. “¿Se preparan para atravesar un año difícil?”, se pregunta un reporte de Econviews. 

Fotos y películas

Con la foto de diciembre, los salarios le ganaron a los precios. El índice Ripte cerró el año con una suba de 53,4%, contra 50,9% de inflación. A noviembre, SIPA daba 56,3% para los trabajadores privados. 

“Pero la foto no es la película: la mejora se concentró en el segundo semestre, a tono con el calendario electoral. En el promedio anual, el salario real cayó 2,9% según RIPTE, y se mantiene neutro de acuerdo con los datos de SIPA. ¿A qué se debe tanta diferencia? Por la crisis, los acuerdos se apoyan en bonos no remunerativos para conseguir mayores aumentos nominales sin afectar los aportes patronales (aunque a expensas del quebrado sistema previsional). Comercio, con sus 1,2 millones de afiliados, ha hecho uso extensivo. RIPTE mide sólo los ingresos remunerativos y por lo tanto no capta los bonos, mientras que SIPA sí. Otro dato para tomar en cuenta es que RIPTE y SIPA miden los 5,9 millones de asalariados privados, un universo que cuenta con 18.000 trabajadores menos que en febrero de 2020”, dice Econviews.

“En el año del acuerdo con el FMI, el ancla nominal que se puede tirar para mantener controlada la inflación es la paritaria”, dicen desde Econviews

En 2021, ese grupo sumó de a 14.000 puestos por mes (+19.000 en noviembre: último dato disponible), un ritmo muy superior al de los últimos meses de 2020. “Pero el grueso de la fuerte recuperación laboral pos-Covid se dio entre monotributistas (+169.000) y empleo público (+112.000), cuyos ingresos no entran en la estadística. Aunque no los afecten directamente, las paritarias operan como 'benchmark' para estos sectores y también para el empleo informal”, señala Econviews.

En la consultora construyeron un índice proxy a partir de los sueldos básicos de Comercio, Bancarios, Camioneros, Alimentación (STIA) y la UOCRA, que arroja una variación anual de 49,2% a octubre de 2021. Para ese grupo, la merma real fue de 1,7% en 2021. Con las paritarias vigentes, ese índice caería a 40% hacia abril, 10 puntos porcentuales por debajo de una inflación que no estaría por debajo del 50%. “La evolución del salario real luego de ese mes dependerá de lo negociado a partir de marzo y, por supuesto, del IPC”, dicen. 

Si el Gobierno impone su pauta de 40% para las paritarias y la inflación promedio anual es de 52,3% como pronostica el REM, el salario real caerá más de 3% en 2022

Inflación 2022: desde 40% hasta la zona de 60%

La corrección tarifaria y cambiaria que implica el acuerdo con el FMI, montada sobre una inercia incontenible, puede empujar la inflación a la zona de 60%. La mediana del REM proyecta la variación de precios arriba de 50% para los próximos 6 meses y en 57,3% para diciembre. Quedó claro que la proyección de 33% del Presupuesto 2022 quedó desactualizada, pero el Gobierno confía en lograr una desinflación hasta la zona de 40%. 

¿Qué pasa con los sueldos en 2022?
¿Qué pasa con los sueldos en 2022? Fuente: Econviews

El derrotero del salario real en 2022 dependerá, obviamente, de cómo se crucen las paritarias y la inflación. 

  • Si el Gobierno impone su pauta de 40% para las paritarias y la inflación promedio anual es de 57,4%, como pronostica Econviews, el salario real caerá 6,5% en 2022. Por supuesto, los gremios prevén una mayor inflación y el mismo Moroni dejó la puerta abierta para revisiones si fueran necesarias. 
  • Pero un aumento adicional de 15% (55% en todo el año) aún dejaría el salario real 2,2% abajo en ese escenario, que en Econviews observan como “el más probable”. 
  • Si la inflación anual se acomoda en torno a 52%, la estimación mediana del REM, la pérdida del poder adquisitivo sería de 3,3% con paritarias de 40% y se mantendría estable con paritarias de 50%. 
  • La pauta del Gobierno (paritarias de 40% con inflación de 45%) alcanzará para una recuperación del salario real de 1,5%. 

“La dura realidad es que, en el año del acuerdo con el FMI, el ancla nominal que se puede tirar para mantener controlada la inflación es la paritaria. La política laboral del Gobierno en 2022 parece enfocarse en defender los puestos de trabajo generados, y empujar las ganancias salariales en el margen. Al menos durante el primer semestre, como fue en 2020, se apuntará a que la aceleración generada por el reacomodamiento cambiario y tarifario en alguna medida sea contrarrestada por un poco de política monetaria (suba de tasas) y salarial contracíclica para que, si todo sale bien, se pueda aflojar un poco sobre el cierre del año. De lo contrario, una dinámica inercial precios-salarios podría empujar todavía más a los precios, y llevarnos a niveles de inflación aún mayores al 60%”, dicen desde Econviews. 

El ancla nominal en 2022, concluyen, será salarial.

***

EL DATO

-31%

Desde el techo alcanzado en noviembre de 2017 (hace 49 meses), los salarios acumulan una caída del 21,6% en promedio, según un cálculo de LCG en base a los datos del Indec. 

Los asalariados registrados privados se encuentran en una “mejor” posición, con una merma del 18%; los del sector público reflejan un ajuste del 22% mientras que los asalariados informales sufren una caída del 31% en el poder adquisitivo desde esa fecha (+ 12 pp respecto a los registrados totales).

Todo sobre la inflación

Hay inflación cuando se produce un aumento general y sostenido de los precios de la economía. No son aumentos puntuales de algún servicio o bien sino de casi todos y, además, que esas subas se sostienen en el tiempo.


Si bien se trata de un proceso complejo y "multicausal", el factor principal suele ser un desequilibrio fiscal que se financia con emisión monetaria o con endeudamiento no sostenible que termina en un repudio a la moneda y/o también una devaluación. Milton Friedman, padre del monetarismo, solía decir: "La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario".

La inflación de Argentina de 2021 fue de 50,9%. Fue similar a la de 2018 y 2019. En 2020, producto de la pandemia, bajó de manera transitoria hasta 36,1%. Para 2022, la expectativa es que será de 100% anual. Va a ser la más alta desde la hiperinflación de 1991. Según el REM del BCRA, la inflación de 2023 será muy alta también: 96%.

Se dice que la inflación es un impuesto a los pobres porque son esos sectores los que tienen, por un lado, menos ahorros y, por el otro, menos capacidad de poder aumentar sus ingresos (vía paritarias, por ejemplo) ante la suba de precios. Por eso, cuando sube la inflación, los gobiernos tratan de proteger a los sectores de menores ingresos para que no caigan en la pobreza.

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