¿Cuánto vale Facebook?

Sigue el road-show de Mark Zuckerberg.

08-05-2012
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El mismo día en que celebraba su octavo año de vida, el 1° de febrero, Facebook presentó formalmente la solicitud para lanzar sus acciones en la Bolsa con la esperanza de alcanzar así un valor de mercado que rondaría los U$S 100.000 millones. Cumplidos los trámites con la comisión reguladora del mercado de valores en Estados Unidos (SEC), la empresa fundada por Mark Zuckerberg se dispone ahora a enfrentar el veredicto de los inversores. La apuesta es ambiciosa, sobre todo si se considera que cuando Google decidió abrir su capital, en 2004, alcanzó un valor bursátil de U$S 23.000 millones, menos de una cuarta parte de lo que aspira a conseguir el líder de las redes sociales.

Lo cierto es que, más allá de su aura victoriosa, Facebook no llega en las mejores condiciones a esta decisiva prueba ante los mercados. Su balance del primer trimestre de este año mostró una caída de 12% en las utilidades y gastos que se elevaron al doble. Entre enero y marzo, las ganancias netas de la compañía sumaron U$S 205 millones, sobre una facturación de U$S 1.060 millones. Por el lado de los costos, la atención a una base de usuarios que ya trepa a 901 millones obligó a desembolsar U$S 677 millones, casi el doble que lo que figuraba en el balance anterior. El plantel de personal, por ejemplo, se incrementó en 46% en el último año, hasta superar el hito de los 3.500 empleados.

La compañía espera cosechar con su ingreso a la Bolsa unos U$S 5.000 millones, lo que marcaría un record histórico en el sector de los negocios basados en Internet. En buena medida, esto operará como un bienvenido bálsamo para la sangría de recursos que requirió su reciente adquisición de la firma Instagram, creadora de un sistema de edición de fotografías para compartir en red, por la que debió desembolsar U$S 1.000 millones, de los cuales puso sobre la mesa U$S 300 millones en efectivo y cubrió el resto con 23 millones de acciones propias

El pie en el freno

Los anunciantes son, por lejos, la principal fuente de recursos de la empresa, con una contribución de 82% a los ingresos totales. Otro 11% de la facturación proviene de Zynga, el proveedor de juegos virtuales incorporado a los activos de Facebook.

Aunque el acceso a la inmensa base de usuarios de la red actúa, sin duda, como un eficaz anzuelo para la venta de avisos, Facebook debe competir aquí con colosos de la talla de Google y Yahoo, con más experiencia en el negocio publicitario. La compañía reconoce, en su informe a la SEC, que la desaceleración en las ventas del primer trimestre se debe a un factor estacional: tras el auge navideño, sobrevino un período de relativa quietud. Pero también advirtió sobre el impacto de un cambio de estrategia en la búsqueda de clientes.

“Facebook se encuentra desplegando una campaña para aumentar los ingresos publicitarios generados por grandes anunciantes, y para eso ha lanzado recientemente nuevos formatos de avisos dirigidos a ellos. Todavía no hemos visto los resultados de este nuevo enfoque”, admite el documento.

Según los analistas del sector, la modestia de las cifras también refleja la situación del atribulado mercado europeo, donde Facebook se vio obligada a reducir sus tarifas publicitarias. En la presentación de su oferta pública de acciones, la firma reconoció también que “los costos están creciendo aceleradamente, lo que podría afectar nuestro negocio y disminuir la rentabilidad. Y anticipamos que seguirán aumentando a medida que ampliemos nuestra base de usuarios, y éstos incrementen sus conexiones y el volumen de datos que comparten en nuestra red. Además, desarrollaremos e implementaremos nuevas prestaciones que requieren más infraestructura informática y más personal”.

Además de absorber el impacto de la adquisición de Instagram, Facebook desembolsó recientemente U$S 550 millones para comprarle a Microsoft 650 patentes. Estas licencias vinieron a sumarse así a las 750 que Facebook ya le había comprado a IBM. Este afán por fortalecer su cartera de patentes se explica, en buena medida, por la necesidad de responder a las frecuentes acusaciones de piratería que Yahoo y otros grandes jugadores tecnológicos han lanzado contra el líder de las redes sociales.

Pero lo que más preocupa a los actuales dueños de Facebook es que se cumpla la profecía de Fred Wilson, un experto en negocios informáticos, quien sostiene que los ciclos de vida de los emprendimientos surgidos de la Web son muy similares a los de los programas de televisión más populares: su caída suele ser tan repentina como su auge. “El efecto red opera fuertemente en ambos sentidos. Puede generar un crecimiento exponencial, pero cuando la tendencia se revierte, el descenso también es vertiginoso. La caída de Myspace lo demuestra. Y está pasando lo mismo con RIM (el fabricante del famoso Blackberry). ¿Quién será el próximo?”, se pregunta el especialista.

Recuadro 1: El gran club de amigos

Facebook espera concluir este año con 1.000 millones de usuarios en todo el mundo. La meta no parece excesiva, si se considera que ya están registrados en su portal 901 millones. De ellos, 526 millones son socios “activos”, que generan cada día algo más de 3.200 millones de comentarios y envían 300 millones de fotos. La maquinaria se alimenta con las invitaciones para sumarse al club, las famosas “solicitudes de amigos”, que llegan a sumar 125 millones en cada jornada. Los celulares inteligentes y las tabletas son un territorio cada vez más fértil para la red: aportan 488 millones de visitas por día. ¿Dónde se concentra este multitudinario ejército de adherentes? Como era de esperarse, Estados Unidos ocupa el primer lugar del ranking, con 156 millones de perfiles registrados. Le sigue la India, con 45,7 millones. Y el tercer puesto le corresponde a Brasil, con 44,6 millones. La cuestión del número tiene, sin embargo, un costado negativo.

Bianca Bosker, editora de la sección tecnológica del Huffington Post, se encargó hace poco de destacar en su columna que casi dos tercios de los usuarios de la red social deciden eliminar a alguien de su círculo de “amigos”, que, en promedio, reúne a 229 invitados. “Facebook empezó siendo una herramienta de conexión con gente que conocemos para convertirse en un canal de acceso a personas que admiramos, marcas que nos gustan y medios de difusión que nos informan. El resultado es una confusa masa, despojada de todo significado”, dispara la analista, quien se ocupa de recordar que Facebook nació en el seno de una élite: el campus de Harvard, desde donde se trasladó a otras universidades de la codiciada Ivy League antes de convertirse en el vehículo de transporte masivo que se conoce hoy.

Quizá, sugiere Bosker, ha llegado el momento de que otras redes se lancen a capturar el segmento de público ansioso por proteger su privacidad y disfrutar de la exclusividad que Facebook ostentó en sus comienzos.

Recuadro 2: Un líder demasiado presente

A la hora de enumerar los riesgos que encierra el futuro, el documento elaborado por Facebook para su ingreso al mercado bursátil señala dos que resultan casi obvios: la deserción de usuarios y la caída de los ingresos publicitarios. Pero la lista incluye otro factor preocupante que pocos hubieran imaginado, y que tiene que ver con la omnipresencia de Mark Zuckerberg en la compañía que fundó. “Nuestro CEO tiene absoluto control sobre el proceso de toma de decisiones, debido a su mayoría accionaria”, apunta el texto. Zuckerberg es dueño del 28% del capital de la empresa y dispone de los votos delegados por los tenedores de otro 30% de los títulos, con lo cual está en condiciones de imponer su criterio en todas y cada una de las ocasiones en que se requiera optar por alguna alternativa estratégica para el rumbo de la empresa.

(De la edición impresa)

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