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¿Cómo impactarán en Argentina los desafíos de la economía mundial?

Exportaciones, precios de los commodities y energía son algunos de los puntos más relevantes a tener en cuenta durante 2023

¿Cómo impactarán en Argentina los desafíos de la economía mundial?
02 febrero de 2023

El FMI presentó en su World Economic Outlook (WEO) la actualización de las proyecciones realizadas durante octubre de 2022, con una leve mejora en el crecimiento para 2023 aunque sin cambios para Argentina.

En concreto, las previsiones para el crecimiento mundial para el año en curso se ubicaron en 2,9% (+0,2 puntos porcentuales respecto al WEO de octubre).

  • Las perspectivas para Latinoamérica crecieron 0,1%, traccionadas por las mejoras esperadas para Brasil (+0,2 puntos porcentuales a 1,2%) y México (+0,5 puntos porcentuales a 1,7%), y sin modificaciones para Argentina, que continúa situada en 2%, en línea con lo estimado en el Presupuesto 2023 y en el acuerdo con el FMI.

Cabe destacar que, a pesar del menor pesimismo, la tasa de crecimiento mundial se desaceleraría respecto a 2022 (-0,5 puntos porcentuales) y continuaría por debajo de los niveles históricos registrados entre los 2000-2019 (3,8%).

Asimismo, si bien la inflación frenaría su marcha (6,6% promedio anual vs 8,8% en 2022), seguiría estando muy por encima de los niveles observados en la prepandemia (3,5% promedio anual en 2017-2019).

  • "El cambio relevante en el escenario internacional está explicado por China. El relajamiento de las restricciones sanitarias en el marco del fin a la política de Covid Cero a finales de 2022 implicó una disparada de casos que afectó a la economía del gigante asiático durante el último trimestre", señaló Ecolatina en un informe.

No obstante, luego del rebrote, la economía china comienza a dar señales de recuperación: durante diciembre 2022 el IPI (Indice de Producción Industrial) mostró una variación positiva del 1,3% interanual, colocándose por encima de las previsiones del mercado (+0,2% interanual) que esperaba una desaceleración mayor al ritmo de los dos trimestres previos.

En este escenario, el FMI recalibró sus proyecciones y ahora espera un crecimiento del 5,2% (+0,8 puntos porcentuales respecto a octubre de 2022), en línea con lo esperado por el mercado.

"A pesar de esto, la modificación en las estimaciones responde principalmente a un mayor arrastre estadístico y no a cambios relevantes en el escenario internacional", afirmó Ecolatina.

"Esto se debe a que numerosas economías, incluyendo la zona del euro y Estados Unidos, desaceleraron su crecimiento a un ritmo menor al esperado. En particular, a pesar del endurecimiento en la política monetaria de la Fed, un mercado laboral robusto y una demanda resiliente desestimó las proyecciones previas de una caída durante el segundo semestre en la economía norteamericana", explicó la consultora.

A esto se le suma la Unión Europea, la cual amortiguó de una forma mayor a la prevista el shock negativo que significó la guerra entre Rusia y Ucrania y sus consecuencias sobre el mercado energético.

¿Qué escenario nos espera en 2023?

"Los principales focos de tensión presentes en el terreno mundial prevalecerán, aunque los factores adversos se han moderado respecto a lo que se veía en octubre", aseguró Ecolatina.

La inflación internacional seguirá en niveles elevados y los principales bancos centrales continuarán con el ciclo de endurecimiento monetario en su lucha contra la escalada de los precios.

"Por otro lado, la economía China aún no logró controlar la crisis en el sector inmobiliario (1/5 de su PIB) y, debido a los bajos niveles de inmunidad y una insuficiente capacidad hospitalaria, los rebrotes de Covid-19 no pueden descartarse", señaló el informe.

"Por último, una escalada en el conflicto bélico en Ucrania repercutiría en mayores costos en los alimentos y energía, aumentando el costo en la recomposición de stocks de gas que tendrá que abordar Europa de cara al próximo invierno", consideró.

"De todas maneras, debe advertirse que la resiliencia de la demanda en los principales países de la Zona del euro y Estados Unidos podría moderar la desaceleración del crecimiento durante el año. Los impulsos fiscales de la pandemia otorgaron a los hogares una fuente de ingresos extra, derivando en un colchón de ahorros mayor que posibilitó un freno menor al previsto durante el tercer trimestre del 2022", aseguró.

"También, un enfriamiento del mercado laboral que limite los aumentos del salario nominal podría acelerar la caída de la inflación, logrando el ansiado 'soft landing' y deteniendo el tightening monetario", agregó la consultora.

¿Qué impacto tendría este escenario en Argentina?

Como consecuencia, la economía argentina estará expuesta a múltiples desafíos. En este sentido, Ecolatina enumera las principales vías de contagio a la economía nacional:

  • Menor crecimiento mundial: La recalibración de proyecciones al alza es producto de un menor pesimismo, pero en el marco de una desaceleración del crecimiento mundial que limitará a la demanda por nuestras exportaciones. En este sentido, son buenas las noticias del repunte Chino y las mejores expectativas hacia Brasil.
  • Fortaleza del dólar: El dólar a nivel mundial se ha venido debilitando desde noviembre (-8% hacia enero de 2023). Con un mercado que descuenta con mayor probabilidad que la Fed instrumente una última suba de tasas en marzo (a la zona del 5,1%, en línea con la propia proyección de los miembros de la Fed), la desaceleración en las subas (sería de 25 puntos básicos) podría contribuir a evitar una nueva revalorización de la moneda estadounidense. Este factor resulta relevante, toda vez que un fortalecimiento del dólar ha estado históricamente asociado a un debilitamiento en la cotización de las commodities. De hecho, según proyecciones del FMI, las commodities no energéticas descenderán 6,3% respecto a 2022, aunque permanecerían en niveles históricamente elevados.
  • Suba de tasas y menor liquidez: Las subas de los tipos de interés y los procesos de quantitative tightening de los principales bancos centrales imponen una mayor volatilidad en los mercados financieros. Asimismo, el mayor costo de financiamiento puede incidir en nuestros socios comerciales, como Brasil, y acrecienta los riesgos de incumplimientos de pagos en un mundo con elevados niveles de deuda, en particular para aquella en manos de países emergentes. Por último, la perspectiva de una menor suba de tasas reduce la probabilidad de una renovada salida de capitales de países emergentes en el marco de un 'flight-to-quality', lo cual reduciría las presiones devaluatorias en estos países y, en consecuencia, contribuiría para evitar una mayor apreciación de nuestro tipo de cambio real multilateral.
  • Precios de la energía: Si bien se espera un descenso en los precios de la energía respecto a 2022 (-16%), lejos se encontrará de retornar a niveles previos a 2021, lo que torna indispensable la construcción del gasoducto Néstor Kirchner para reducir los pagos por importaciones energéticas previo a la temporada invernal en un contexto de sequía y reservas escasas.
     

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