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Tener cripto dólares de manera anónima es un lujo que no puede durar mucho más

Billeteras nominadas son una alternativa sin escape: los reguladores exigirán que los usuarios revelen sus identidades.

Tener cripto dólares de manera anónima es un lujo que no puede durar mucho más

Algo que no se suele explicar correctamente del episodio con el Silicon Valley Bank (SVB), el banco que cayó recientemente, es la razón por la cual era correcto valuar los bonos del Tesoro que poseía en su activo a su valor nominal, o sea al valor que pagarían al vencimiento.

Recordemos que el SVB tuvo una crisis de liquidez que le exigió vender esos bonos al precio de mercado para intentar conseguir algo de reservas con las cuales hacer frente a los retiros de sus depositantes. 

Obviamente, no fue suficiente. 

Pero no solo eran bonos del Tesoro los que respaldaban los depósitos de la entidad sino también los préstamos realizados. Esos préstamos habían sido ya analizados y aprobados por los reguladores y también se valuaban al valor nominal. De la misma manera que los bonos bajaron de precio con la suba de tasas, aquellos préstamos también valían menos, a pesar de que su valor nominal no había cambiado. Claro, al no ser instrumentos líquidos, nadie esperaría que el banco saliera a venderlos rápidamente como hizo con los bonos.

Así como no tiene sentido exigir la venta de esos préstamos, tampoco lo tiene la exigencia de vender los bonos. Este requerimiento es sólo un anacronismo de los tiempos del Patrón Oro. 

La solución obvia, que de hecho es lo que se termina aplicando, es darle créditos garantizados por esos bonos y préstamos (tomados al valor nominal) a la tasa vigente de política monetaria. No, no tenía sentido que cayeran ni los accionistas ni los gerentes.

De todos modos, lo importante para nosotros es que quienes se salvaron fueron todos los depositantes, incluso aquellos que tenían más de US$ 250.000. Lo que hizo que ello fuera posible fue la existencia de un ente centralizado que puede rescatar al sistema cuando este se rompe. 

No ocurre lo mismo en el mundo cripto. Un ejemplo reciente, en la red de Algorand, puede mostrarnos claramente la fragilidad a la que está expuesto el ecosistema.

Una de las dos wallets más usadas en esa blockchain se llama MyAlgo y hace un par de semanas sufrió un hackeo que se quedó con la mayoría de las claves de los usuarios que habían usado dicha billetera. El robo de los fondos no tardó en llegar. 

Para tener una dimensión del asunto, la capitalización de mercado de su moneda nativa, el Algo, al momento del robo era de US$ 2.000 millones. Como expliqué, esa billetera era una de las 2 que se usaban en la red. No me quiero imaginar lo que perdió mucha gente. Algunos confiesan haber perdido millones.

Insultos, quejas, demandas, etcétera. Los desarrolladores de la wallet no son las personas más populares por estos días. Claro, en este mundo, cuando pasa algo así, no suele haber vuelta atrás. No existe un ente centralizado que pueda recuperar el sistema como lo puede hacer la Fed en el caso del sistema bancario.

Es ahí donde uno se pregunta cuánto más pueden durar los cripto dólares sin tener alguna herramienta para rescatar el sistema en caso de falla. Pensemos que el SVB tenía US$ 200.000 millones al momento de su caída mientras que Tether y USDC sumaban US$ 110.000 millones. 

Están cerca de ser un banco "Too Big To Fail" y eso ya no es chiste. Imaginen si triplicaran su tamaño. Serían un target más que interesante para, por ejemplo, algún gobierno interesado en dañar al dólar como moneda de reserva.

En mi opinión, no pueden durar mucho más los criptodólares anónimos. Por ahora, sólo tienen que hacer KYC (proceso de "Conozca su Cliente") aquellos que hacen el "In/Out". Esos que depositan fondos en el emisor para recibir tokens o que redimen esos tokens para obtener dólares "de verdad". Las razones para cortar con el anonimato intermedio van desde el lavado de dinero hasta el mencionado más arriba. 

Como explicamos, es fundamental que exista la forma de rescatar el sistema ante imprevistos que obliguen a salvar a los depositantes. Sin eso, los reguladores no van a dar el visto bueno para que existan los cripto dólares.

Una opción sería la de tener billeteras virtuales nominadas. De esa manera, el emisor podría definir que su token solo circulara por aquellas wallets que hubieran hecho el correspondiente KYC. Eso abriría el camino para la habilitación. 

Ante un hackeo como el que pasó en MyAlgo, sería posible hacer borrón y cuenta nueva. Otro tema sería la regulación de los activos que respaldaran los tokens, claro, pero eso nos compete aquí.

¿Seguiría usando criptodólares el sistema cripto si ellos fueran nominados? No lo sé, pero si la respuesta es no, entonces, en mi opinión, el mundo blockchain quedaría poco a poco en el olvido. Un mundo del valor sin un token representativo de una moneda nacional estable pierde casi todo su sentido. El tiempo lo dirá.

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