La deuda pública llegaría a 95% del PIB a fin de 2018

Según estimaciones de Ecolatina, el ratio llegaría a su nivel más alto desde el 2004: preocupa la sostenibilidad y la situación luego de 2019

01-11-2018
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Por Juan Manuel Antonietta 

Según la consultora Ecolatina, y de acuerdo con el cronograma del nuevo acuerdo con el FMI, el país recibirá US$ 13.400 millones en lo que resta de 2018 adicionales a los ya recibidos US$ 15.000 millones y, en el escenario favorable de renovar todos los vencimientos pendientes ?principalmente Letes-, el peso de la deuda pública total hacia fin de año superaría el 95% del PIB.

Así, este ratio mostraría un incremento de 80,6% respecto de los 52,6% que representaba en 2015 y sería el más alto desde el 2004.

El gran incremento del ratio deuda sobre PIB se debe a la fuerte devaluación que sufrió el peso como resultado de la crisis cambiaria que arreció desde abril pasado. En el último informe difundido por la Secretaría de Finanzas (con datos del 2°T), el ratio de la deuda ya es de 77,4%: US$ 327.000 millones.

Joaquín Waldman (Ecolatina) aclaró que el resultado tiene que ver con que, al estar mayormente denominada en moneda extranjera, una depreciación del peso hace crecer la magnitud de la deuda, mientras que achica el PIB medido en dólares. “Alrededor de tres cuartas partes del endeudamiento está en divisas, lo que vuelve el peso del servicio de la deuda muy sensible a saltos cambiarios”, indicó y agregó que “proyectamos que, a pesar del éxito inicial del nuevo esquema monetario en contener la escalada del dólar, el tipo de cambio subiría arriba de $40 a fin de año motivado por la inflación, que seguirá siendo elevada, y las tensiones propias de todos los diciembres”.

Para la Consultora Eco Go, la deuda pública rondaría el 90% del PIB para fin de 2018 dado que proyectan un dólar en la zona de $38 para entonces y una renovación de Letes cerca de 70%, como propone el Gobierno en el programa financiero.

Desde la consultora ACM? que utiliza otra metodología que considera un tipo de cambio promedio durante el año? el ratio será de 79,2% y creen que sólo se renovarán el 60% de las Letes. A la vez, el FMI, en su último Staff Report, cree que será de 81,2%.

La dificultad que muestra el indicador es que compara un stock (la deuda) contra un flujo (el PIB en dólares) y queda expuesto a que apreciaciones elevadas del tipo de cambio o devaluaciones bruscas distorsionen el ratio fuertemente. “Esta metodología tiende a sobreestimar la relación cuando hay devaluaciones importantes dentro del año (porque el PIB es un flujo que se produce en todo el año, y entonces queda desactualizado si nos paramos a fin de año) pero es lo que hay, lo que generalmente se usa”, explicó Francisco Eggers (UNLP).

La sostenibilidad

De acuerdo con el FMI la deuda Argentina es sostenible pero no con alta probabilidad, lo que significa que según las proyecciones del organismo hay escenarios de estrés en los que el Gobierno debería retrasar los vencimientos de deuda.

Martín Vauthier (Eco Go), en diálogo con El Economista, explicó que en cierto punto la sostenibilidad dependerá del contexto mundial ya que con ayuda externa se puede aguantar un ratio de deuda más alto, pero con turbulencias la situación se dificultará. “Más allá de ello, lo que está observando hoy el mercado es la política, las elecciones del año que viene, y esa es la principal explicación de que hoy no baje el riesgo país”, opinó el profesor de la Maestría en Finanzas de la UTDT.

Miguel Zielonka (Econviews) coincide en que la sostenibilidad de la deuda depende de factores políticos: “No es lo mismo un Gobierno de continuidad en término de reformas estructurales y promercado que un Gobierno populista”. Por su parte, Eggers cree que será clave la decisión política de llegar a un superávit primario importante que permita ir reduciendo la deuda y “cuál sea la voluntad política de quien gane en 2019 de evitar el default”.

“En un escenario donde la economía estabiliza, donde el tipo de cambio no se vuelve a disparar, donde se vuelve a crecer entre puntas, el ratio de deuda es sostenible, pero con nuevos saltos del dólar y sin acceso a los mercados, en ese escenario se torna muy difícil”, señaló Vauthier.

La deuda pública “relevante”, que incluye deuda en manos de privados y organismos internacionales y excluye las tenencias intrasector público (la Anses, BCRA, BNA y otros entes) es de 54,7% del PIB, según Eco Go. “El problema argentino es que gran parte de la deuda está en moneda extranjera a diferencia de otras economías de la región como Brasil, con lo cual la sostenibilidad de la deuda termina siendo muy sensible al tipo de cambio”, explicó el director de Eco Go y concluyó que “la gran variable a observar es cuanto crece el PIB en dólares, por eso es fundamental controlar la demanda de dinero”.

Según Jorge Carrera (UNLP), el endeudamiento en relación al PIB hoy es muy grande y no se debería haber llegado a este punto si se hubiesen realizado estimaciones a un tipo de cambio real de equilibrio.

“La sostenibilidad dependerá mucho del crecimiento, si se genera una caída fuerte y el crecimiento posterior es mediocre, el denominador (el PIB) no crece lo suficiente en un proceso que conlleva tasas de interés altas porque el riesgo continuará alto”, aclaró Carrera y agregó que “con incremento de intereses y un PIB que no crece, se haría insostenible la deuda en un nivel de 90%”.

Así, el caso argentino muestra a un país muy desprotegido, dice Carrera, “porque ya hemos gastado la bala de plata del FMI dos veces y no parece que pueda haber una tercera”. A su vez, agregó: “Los planes de austeridad como se proponen en la mayoría de los casos dejan productos bajos, hasta el propio FMI señala en algunos trabajos que el el ajuste fiscal expansivo es un sueño imposible”.

“El ajuste fiscal contractivo reducirá el producto y se mantendrá alta la tasa de interés para seguir atrayendo a los capitales, se necesita de un Gobierno con mucho poder político y mucha decisión para poder manejar inteligentemente la administración de los pasivos”, advirtió el profesor de la UNLP.

2020

Así, las dudas para el mercado se despiertan para el 2020, cuando termina la salvaguarda del acuerdo con el FMI. “Suponiendo que el resultado fiscal primario se mantuviese en 0, las necesidades de financiamiento serían en torno a US$ 20.000 millones de los cuales 13.000 millones son en dólares y 7.000 millones en pesos, eso debería colocarse en el mercado”, explicó Vauthier y opinó que observando lo que fueron las colocaciones de 2016 y 2017 el número “muy manejable” en un escenario de estabilización. “De todas maneras, ningún país tiene cubierto sus necesidades financieras de acá a un año y medio”, dice. Para el director de Eco Go, la gran prioridad de Argentina debe ser bajar el riesgo país y volver a los mercados.

“El escenario se ve muy delicado y dependerá del año que viene, de cuanta recesión haya y la incertidumbre política”, opinó Carrera. En el 2020, con solo US$ 6.000 millones del FMI para afrontar todos los vencimientos y la posibilidad de un nuevo Gobierno, se puede trasladar la incertidumbre a 2019. “Cuando se generan expectativas de que algo va a pasar dentro de un año, se anticipan, teniendo cubierto el 2019, si es que se logran renovar las Letes, el 2020 se adelantará y el escenario estará muy abierto ya que no parece que esté confirmada la victoria política del Gobierno”, concluyó.

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