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Entrevista

"La atención primaria y crear entornos saludables es fundamental para prevenir las enfermedades crónicas no transmisibles"

El subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del GCBA detalla cómo enfrentan las ENT's

El subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del ministerio de Salud de CABA, Gabriel Battistella
El subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del ministerio de Salud de CABA, Gabriel Battistella
12-10-2022
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El subsecretario de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria del ministerio de Salud de CABA, Gabriel Battistella, detalló cuál es la política pública que el Gobierno porteño lleva adelante para hacer frente a las llamadas Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ENT), principal causa de muerte en Argentina.

Las ENT son la principal causa de mortalidad en nuestro país y el mundo. Más de la mitad de la población de nuestro país tiene sobrepeso u obesidad, más del 10% diabetes, el 34% es hipertenso y, a su vez, de los que lo son sólo uno de cada cuatro tiene la presión controlada, según reveló la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo. 

El subsecretario Battistella -médico de familia y profesor de Medicina Familiar en la Universidad de Buenos Aires- detalla cuál es la estrategia que el Gobierno porteño lleva adelante para hacer frente a este grupo de enfermedades.  

La clave de una intervención efectiva desde el Estado es, según su mirada, garantizar un entorno saludable a las personas y poder hacer un seguimiento del tratamiento. 

¿Qué desafíos plantean hoy las enfermedades crónicas no transmisibles?

Antes, lo que mataba mucho a la gente era una enfermedad aguda, una infección, un accidente. Ahora las enfermedades crónicas no transmisibles ya son una epidemia por las cifras que se manejan. Una vez que aparecen, estas enfermedades son muy difíciles de controlar. Entonces, todo lo que es preventivo y promocional para no llegar al diagnóstico es importantísimo. Acá no alcanza con una pastilla. Desde el sistema de salud se puede hacer todo el esfuerzo para darle la medicación a las personas y realizar el diagnóstico, pero si no se les ofrece entornos que faciliten los hábitos saludables, es muy probable que se fracase en el intento. Por eso la intervención debe ser integral; no sólo desde Salud.

¿Qué está haciendo la Ciudad de Buenos Aires en ese sentido, como política pública?

Con esta idea de generar un entorno saludable, la Ciudad de Buenos Aires se empezó a planificar hace más de 10 años a nivel escala peatón para que sea fácil transitarla y no sedentariamente. Por eso tenemos muchos espacios verdes, bicisendas. A su vez, desde la política sanitaria específica, apostar a la atención primaria es primordial para reducir la carga de las ENT, porque las enfermedades crónicas una vez que aparecen es muy difícil controlarlas. Hay que llegar antes. Entonces tenemos un plan de salud que apunta a la cercanía de esa atención primaria. Actualmente hay 46 centros de salud y acción comunitaria repartidos por toda la Ciudad. Además, contamos con los Cemar, los centros de Especialidades Médicas Ambulatorias, donde hay cardiólogo, endocrinólogo, diabetólogo, neurólogo y una gran capacidad diagnóstica con ecocardiograma, ergometría, mamografía, radiografía. La idea es que todos los vecinos tengan un centro de salud accesible y cercano para atenderse. 

¿Cómo hacen el seguimiento de una persona ya diagnosticada? 

La pandemia posibilitó que el Estado se hiciera cargo de la gobernanza de la salud. Hoy tenemos empadronada a gran parte de la Ciudad de Buenos Aires, gracias a los testeos y la vacunación, y desde 2016 contamos en nuestros centros de salud con la historia clínica electrónica. Para estas enfermedades crónicas, lo que necesitás es continuidad de cuidados. Formamos equipos de salud con una mirada integral, y tratamos que cada persona tenga su equipo o médico de cabecera. Ingresamos un montón de médicos, más de 200 médicos en familia que tienen un gran perfil preventivo. A su vez, los equipos tienen horas destinadas a trabajar, no sólo en el centro de salud, sino también en la comunidad. Trabajan con el club del barrio para que la gente que va a hacer gimnasia al club o juega venga a hacerse los controles de salud. La idea es trabajar en red para reforzar el cuidado y lo preventivo. Además, creamos dentro del ministerio una Secretaría de Bienestar con el objetivo de vincular a las personas en acciones saludables. Nosotros no creemos que la salud es la ausencia de enfermedad, sino que la salud también implica el que te diviertas, que estudies, que trabajes, que hagas deporte. Que te vincules con otra persona eso ya genera y construye salud.  Esto tiene que ver con un concepto llamado Salutogénesis: llegar a las personas antes de lo que es la patogénesis.

¿Son efectivas las campañas de concientización? 

Es difícil lograr que la gente consulte preventivamente, que se haga un chequeo aun cuando no tiene los síntomas. Las campañas entonces empujan un poquito porque diagnosticás un poco más de personas, instalás el tema. Pero si hacés eso solo, si no tenés atrás un sistema para darle continuidad a los que captaste por esa campaña, pierde efecto.

¿Cómo mejorar los índices de aumento de las ENT? 

Es algo multidimensional. Todo lo que es consumismo tiene mucha más publicidad que lo que es vida sana. El comer bien es más caro. Todo el mundo sabe que hacer actividad física es bueno. Pero si el entorno favorece que vos puedas hacer gimnasia en un parque o andar en bicicleta el cambio de hábito es más probable. La del cigarrillo fue una política de Estado que fue efectiva, pero ahí se acompañó de un marco legal fuerte, subir el precio del cigarrillo también fue algo fundamental y después hubo una instalación del tema. Hubo un cambio cultural muy grande. Nosotros en Buenos Aires trabajamos también en las escuelas, con el manual de salud. Tenés que actuar por todos lados porque hay todo un mercado que te lleva para el otro lado. Sería ideal que cada persona tenga su médico de cabecera. Hay una utilización tipo shopping de la de la salud: hoy me duele la cabeza, entonces voy al neurólogo. Mañana me duele la panza y voy al gastroenterólogo. Es decir, no hay una continuidad en el cuidado. Este es uno de los ejes.

 

 

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