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Reflexiones

En el Día del Orgullo, el valor del respeto

Desarrollar políticas que valoren e impulsen el respeto debido a quienes conforman la comunidad LGBTQ+ es una decisión que hace mejores a las personas y a las empresas.

Luis Etchenique 28 junio de 2024

El Día Internacional del Orgullo es una ocasión apropiada para conocer un poco más en profundidad la situación que viven en sus lugares de trabajo las personas que pertenecen a la comunidad LGBTQ+. Más allá de la percepción que cada uno tenga en su ámbito laboral, o de las encuestas que puedan llevar a cabo internamente algunas organizaciones, la existencia de un estudio sistemático y de alcance nacional nos servirá para contar con datos más certeros.

Es lo que nos brinda el Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica, elaborado por Agencia I+D+i con el apoyo de CONICET. Este estudio reveló que el 35% de las personas LGBTIQ+ ha experimentado discriminación en sus trabajos, el 60% respondió que la discriminación afectó negativamente su bienestar emocional y el 45% indicó que la discriminación tuvo un impacto negativo en su productividad.

Y está claro que Argentina no es una isla. Si bien cada país tiene sus particularidades, en otras latitudes se viven situaciones similares. En Estados Unidos, por ejemplo, un informe de Human Rights Campaign demostró que el 46% de los empleados LGBTQ+ en ese país permanecen "en el clóset" en el trabajo por temor a la discriminación.

Del mismo modo, una investigación publicada en el Harvard Business Review indicó que los empleados LGBTQ+ que se sienten aceptados y valorados en el trabajo son 35% más proclives a verse empoderados para innovar y están 50% más predispuestos a recomendar a otros el lugar donde trabajan.

De esta manera, tanto por la positiva como por la negativa, queda demostrado que la implementación de políticas de diversidad e inclusión consistentes son fundamentales para las compañías. Los datos recabados ponen de manifiesto el perjuicio que genera la persistencia de actitudes discriminatorias, al mismo tiempo que exhiben las ventajas de fomentar la integración y el respeto hacia todas las personas, más allá de las diferencias.

Por eso decimos que la discriminación y la exclusión tienen para las organizaciones un alto costo, tanto económico como social. Un clima laboral hostil hacia la comunidad LGBTQ+ genera un ambiente tóxico, disminuye la productividad, afecta la motivación de los empleados y aleja a potenciales candidatos que valoran la diversidad e inclusión.

Inclusión y desarrollo sostenible

Por otra parte, la discriminación laboral hacia la comunidad LGBTQ+ no solo es una violación de los derechos humanos, sino que también socava los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

El ODS 8 apunta a promover el crecimiento económico sostenido e inclusivo, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos. La discriminación impide que las personas LGBTQ+ accedan a empleos dignos y desarrollen todo su potencial, lo que a afecta a su vez la productividad y el crecimiento económico.

Además, la discriminación perpetúa las desigualdades sociales y económicas, contraviniendo el ODS 10, que busca reducir las desigualdades en y entre los países. De acuerdo a ello, las organizaciones deben adoptar prácticas inclusivas que garanticen la igualdad de oportunidades y el trato justo para todos los empleados, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

La CIDH, en tanto, parte del concepto de violencia por prejuicio para entender la violencia que es ejercida contra las personas que se perciben como transgresoras de las normas tradicionales de género, del binomio hombre/mujer, y cuyos cuerpos difieren de los cuerpos "femeninos" y "masculinos" estándar.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que desarrollar políticas que valoren e impulsen el respeto debido a quienes conforman la comunidad LGBTQ+ no es solo una responsabilidad ética y social, sino también una estrategia corporativa que genera mejores resultados. En definitiva, es una decisión que hace mejores a las personas y a las empresas.

 

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