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El rojo de cuenta corriente de 2018 sería de 5,4% del PIB

La expectativa es que se modere por la recesión y la suba del dólar y, en 2019, caiga a la mitad versus 2017

01-10-2018
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Pese a la incipiente recesión y la depreciación del peso, el rojo de cuenta corriente alcanzó US$ 8.000 millones en el segundo trimestre de 2018, trepando 25% interanual por la profundización del déficit en cada uno de sus componentes: bienes, servicios y rentas. De esta manera, en la primera mitad del año el rojo de la cuenta corriente superó US$ 17.800 millones, trepando casi 30% (US$ 4.000 millones) respecto del primer semestre de 2017.

La gran pregunta que queda es si se dará vuelta esta situación y, si es así, en qué magniutd. Según Ecolatina, producto del fuerte retroceso de la actividad y la potente depreciación del peso, el déficit externo se ubicará por debajo de los US$ 8.000 millones en la segunda mitad de 2018, achicándose casi US$ 10.000 millones frente al segundo semestre del año pasado.

“El intercambio de bienes mostrará una mejora en el último cuatrimestre del año, pudiendo alcanzar incluso algunos meses de superávit”, señalaron desde la consultora en un informe difundido ayer y explicaron que “este cambio de signo responderá a una fuerte caída en las importaciones y, en menor medida, a las exportaciones ya que su capacidad de respuesta a la mayor competitividad externa es limitada en el corto plazo”.

Por el lado de los servicios, esperan una importante reducción del déficit ya que la reacción frente al cambio de las condiciones económicas es más rápida.

Por último, el rojo del saldo de las rentas mostraría un incremento acotado, según Ecolatina: “El pago de intereses en moneda extranjera seguirá trepando, pero caerá la remisión de utilidades al exterior por la fuerte reducción de las ganancias en dólares”.

Más visiones

Según expresaron fuentes del Gobierno a El Economista, la falta de una mejora más fuerte en el saldo se debió a un “efecto precio”. La suba del precio de las importaciones -en especial del petróleo, que en el caso del Brent viene mostrando un alza sostenida desde los US$ 60 que marcaba hace un año a los US$ 82 del cierre del viernes- distorsionó el resultado. Con esta visión coincide LCG que señaló que “el hecho de que la caída de las importaciones no sea más significativa responde a factores bastante puntuales”. Las compras de combustibles, en agosto, crecieron 58% interanual producto de una suba de precios de 33%. Sin ese efecto, la caída de las importaciones hubiera sido mayor.

El balance

Producto del elevado déficit del primer semestre, la Cuenta Corriente cerraría 2018 con un rojo en torno a US$ 25.000 millones según la consultora fundada por Roberto Lavagna. En términos del PIB, representaría 5,4% (0,5 punto más que en 2017) por el desplome del PIB medido en dólares. “Si en 2019 la dinámica del sector externo replica la de fines de 2018, el déficit en dólares sería menos de la mitad que el alcanzando en 2017”, indican desde Ecolatina.

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