El dólar del lunes 13, la calma de Guzmán y las proyecciones del mercado

El BCRA ya gastó más de US$ 500 millones de sus reservas en septiembre y, si no afloje la demanda, el BCRA deberá ajustar el cepo.

10 de septiembre, 2021

El dólar del lunes 13, la calma de Guzmán y las proyecciones del mercado

El ministro de Economía, Martín Guzmán, consideró ayer que “las condiciones son robustas para mantener la política cambiaria”. El ministro minimizó las tensiones recientes. “Comparar 7 meses contra 5 días es un error. Hoy consideramos que tenemos las condiciones para que la recuperación sólida que vive la Argentina se pueda mantener y que no haya ninguna disrupción en el tipo de cambio”, dijo y agregó: “El tipo de cambio oficial lo hemos planteado con un sendero depreciatorio en el año de alrededor de 24% que se viene cumpliendo. Apuntamos llegar a diciembre con esa pauta”.

Es lógico que Guzmán intente vender calma cambiaria, pero eso no lo hace verdadero. La mayoría de los ministros que han opinado del dólar en Argentina no han sido certeros…

En el mercado prendieron las alertas. “Hoy el BCRA se desprendió de otros US$ 90 millones. En los últimos 11 días hábiles vendió más de US$ 800 M (casi 10% de las reservas netas, que hoy llegan a casi US$ 10.000 millones contando los DEG). Son US$ 77 millones por día. Ritmo que será difícil de sostener en los próximos tres meses”, dijo Juan Ignacio Paolicchi de Empiria Consultores. 

El drenaje no seguirá necesariamente pero, si siguiera, la situación no es muy sólida. Hacia adelante, no se esperan grandes novedades por el lado de la oferta. El aporte de agrodólares (casi US$ 24.000 millones hasta septiembre) tenderá a aflojar y la pulseada será con la demanda de ahorristas e inversores, importadores y acreedores. 

Tras cerrar agosto con una posición prácticamente neutral en el mercado oficial (compró apenas US$ 1.000.000) y haber resignado unos US$ 340 millones para intervenir en la brecha, el BCRA ya gastó unos US$ 500 millones de sus reservas en lo que va de septiembre, entre el mercado oficial (MULC) y el de bonos

“Las ventas de reservas del BCRA en el mercado oficial son incluso mayores a las de la semana previa a las primarias de 2019, cuando el Tesoro hacía subastas diarias por US$ 60 para fondear las compras netas de las entidades autorizadas a operar en cambios y la de sus clientes. Luego de las PASO, la demanda se recalentó y el BCRA tuvo que intervenir en el spot por primera vez en diez meses (y el dólar saltó). La intervención diaria del BCRA trepó a un promedio diario de US$ 150 millones (tocando un máximo de US$ 387 millones) durante la segunda mitad de agosto y alcanzó su máximo del año en octubre (US$ 812 millones). Como veníamos advirtiendo, con un ‘dólar solidario’ bastante por debajo del informal, los pequeños ahorristas tenían incentivos a comprar su cupo de US$ 200 mensuales en el MULC. Esto empezó a evidenciarse en julio, cuando el número de personas que accedieron al mercado oficial ascendió a 690.000, desde 304.000 el mes anterior, sumando compras por US$ 97 millones (US$ 40 millones en junio). Si volviéramos a un escenario como el de octubre del año pasado (luego de la implementación del ‘cepo XL’) en el que 1,1 millones de personas compraron en total US$ 198 millones, el BCRA debería incurrir en una pérdida de reservas adicional de US$ 100 millones por mes por atesoramiento respecto al dato de julio”, dijo ayer un reporte de Equilibra.

Con datos al 6 de septiembre, agrega Equilibra, las reservas netas se ubicaban en US$ 6.152 millones, US$ 1.769 millones por debajo del máximo de julio. “Esto implica que el ritmo de drenaje actual de US$ 400 millones semanales no es sostenible: las reservas netas se volverían negativas hacia fin de año”, agrega. 

En este contexto, las opciones para el BCRA son básicamente tres: 1) endurecer restricciones, por ejemplo, obligando a los bancos a vender parte de su posición en dólares; 2) cerrar el grifo para importadores, y 3) acelerar con fuerza el ritmo de depreciación diario del tipo de cambio oficial. A la última de las alternativas le asignamos una mínima probabilidad de ocurrencia, dice equilibra. Ayer circularon versiones sobre la opción 2), con empresas sedientas de importaciones señalando que se estaban trabando las aprobaciones. Mayores restricciones sobre esa demanda podrían quitarle oxígeno a la recuperación económica.

Otro escollo que deberá enfrentar el BCRA en su objetivo de alivianar “presiones dolarizadoras” viene por el lado de los depósitos a plazo fijo del sector privado, posible combustible para la demanda en el MULC o en los otros mercados. “Los inversores están empezando a salir de los plazos fijos ajustables por CER/UVA (al ser a 90 días, las nuevas colocaciones vencen después de las elecciones de noviembre) hacia plazos fijos a 30 días y cauciones bursátiles a siete días. En agosto, las colocaciones a plazo indexadas a la inflación crecieron apenas 0,9% en términos nominales respecto al promedio de julio, por debajo del 8,4% del mes anterior y de las tasas mensuales de dos dígitos del primer semestre. Al mismo tiempo, la participación de las colocaciones a más de 60 días en el total de los depósitos privados se encuentra en sus mínimos niveles de los últimos años”, dijo el informe.