Pymes alertan que las nuevas paritarias afectan su rentabilidad y pueden impactar en los precios

La nueva nominalidad salarial, en la zona de 40-45%, podría generar un traslado a precios porque las empresas intentarán no comprometer sus márgenes de rentabilidad.

30 de junio, 2021

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El Gobierno ratificó estas últimas semanas que la nueva pauta de aumento salarial está entre el 40% y el 45%. De cara a las elecciones legislativas, la intención oficial es generar cierta sensación de alivio en los bolsillos de los trabajadores asalariados y los funcionarios, a tal fin, incentivan las revisiones de las paritarias que ya se firmaron, ante una inflación que trastocó todas las proyecciones.

En ese marco, desde el sector pyme alertan que el nuevo piso salarial perjudica las cuentas y la previsibilidad que deberían tener las empresas, al menos, en el mediano plazo. Por otro lado, esta nueva nominalidad podría generar un traslado a precios porque las empresas intentarán no perder su rentabilidad.

Según estimaciones oficiales, las pymes representan el 70% del empleo registrado en nuestro país y aportan el 45% del PIB. No obstante, las tensiones que se puedan dar en este sector tienen una importancia casi vital en la economía de Argentina.

Por otro lado, la situación es bastante heterogénea dependiendo de a qué rubro de la economía se dedica cada empresa. En el caso de las vinculadas a los bienes, como las industriales, la situación es bastante más favorable mientras que la de las que se dedican a los servicios se ven más perjudicadas por la pandemia y las restricciones a la circulación.

Nuevas paritarias

Días atrás, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, aclaró que “se abrirán las paritarias que hagan falta” para que los salarios le ganen a la inflación. Esto responde a que los primeros acuerdos firmados a principios de este año rondaron entre un 29% y 35% (como mucho), frente a un Indice de Precios al Consumidor (IPC) que, según datos del Indec, alcanzó el 21,5% en los primeros cinco meses de 2021.

El Gobierno había plasmado en el Presupuesto 2021 una inflación del 29% y esperaban que los salarios le ganen “algunos puntos” a los precios. Desde el propio oficialismo abandonaron ese parámetro, y el primer hito fue cuando Cristina Kirchner y Sergio Massa otorgaron 40% de aumento al personal del Congreso.

Otro acuerdo a tono fue el de los trabajadores del Pami: consiguieron 43% de aumento y un bono de $20.000.

Entre los privados, Camioneros firmó hace dos semanas un 45% en tres tramos y la Bancaria revisó su paritaria con las bancas y pasó del 29%, acordado en febrero, al 45,1%. “La paritaria del gremio bancario se convierte en el ‘caso testigo’ sobre el cual el resto de los sindicatos buscará renegociar los acuerdos ya cerrados al alza. Un caso paradójico es el de los trabajadores del Estado, que hace menos de un mes cerraron un acuerdo con un 35% para el año 2021 y fueron los primeros en exigir una revisión, que se encontraba pactada recién para noviembre”, señaló un reporte de EcoGo Consultores.

Reclamo pyme

En ese marco, unas 240 pequeñas y medianas empresas de todo el país pidieron una audiencia de carácter urgente con el ministro Moroni para dejar en claro que no pueden afrontar aumentos salariales superiores al 40%, como en el caso de lo acordado entre los Camioneros y las cámaras del sector. “Esta pauta salarial cerrada y resuelta a espaldas de las pymes nos pone en la disyuntiva de tener que elegir entre pagar la paritaria o mantener las fuentes de trabajo”, alertaron.

Las 240 empresas pertenecen mayoritariamente al Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (Meab), que encabeza Verónica Razzini, firmante de la nota elevada a Moroni y a la Organización Argentina de Mujeres Empresarias (Oame), cuya titular es Patricia García.

“Lo único que conlleva la aplicación (de las paritarias firmadas) es empujarnos a reducir nuestro personal, provocando pérdida de puestos de trabajo o llevarnos indefectiblemente a la informalidad para poder mantenernos en el mercado, y lo que es peor aún, podría conllevar el cierre de muchas pymes”, agregaron.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (Enac), Leo Bilanski, dijo ante El Economista que “políticamente estamos de acuerdo con que los salarios deben ganarle a la inflación todos los años”, aunque objetó: “Esto va a generar una tensión dentro de las pequeñas y medianas empresas que no se debe abordar con este nivel de improvisación”.

El empresario recordó que en la última encuesta de Enac, en la que relevaron 710 pymes durante abril, el 85% de las empresas trasladó sus costos a los precios de sus productos o servicios. Además, en ese mismo documento se consignó que el promedio de inflación esperado por las firmas era de 44,7% para todo 2021.

“El Gobierno inconsultamente comenzó un proceso de revisión paritaria producto de que las grandes empresas no cumplieron con su parte de concertar precios en torno al 29% y esa pauta fracasó”, señaló Bilanski. “Esto atenta contra la rentabilidad, muchas empresas no van a poder afrontar esos aumentos y van a tener que cerrar”, finalizó el titular de Enac.