Hacia adelante, el piso de la inflación es de 3% mensual

12 de febrero, 2021

Rebote de la economía

Tal como lo habían anticipado las mediciones privadas, durante enero la inflación se mantuvo en niveles elevados. Incluso, en promedio, fue un poco mayor al consenso de los economistas, que esperaban una cifra levemente inferior a la que se registró en diciembre, cuando alcanzó a 4% mensual en el nivel general, lo que lleva a proyectar 50% para 2021, a pesar de todas las restricciones y controles que hay, mientras el Gobierno afirma su meta de 29% para 2021.

Según informó ayer el Indec, durante el primer mes del año el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 4% promedio, manteniéndose sin cambios respecto al mes anterior y acumulando una variación de 38,5% durante los últimos doce meses. La inflación núcleo se desaceleró un punto porcentual respecto a diciembre (3,9%) y los regulados aumentaron 5,1% mensual.

El rubro más sensible, el de alimentos y bebidas sin alcohol, durante el mes pasado se aceleró 0,4 puntos porcentuales y marcó un incremento de 4,8% mensual. El mayor aumento de enero se registró en el rubro de comunicación, con una suba de 15,1%, mientras que la menor suba se dio en el rubro de educación, que tuvo un avance de 0,6% respecto a diciembre.

“La amenaza de controles más duros (que también podrían alcanzar a las exportaciones) y declaraciones oficiales que sugieren una menor depreciación del tipo de cambio demuestran la preocupación oficial sobre el tema. Tras dos meses de subas mensuales del 4% (60% anualizado) el Ejecutivo está implementando un mix de medidas para frenar la inflación: búsqueda de acuerdo de precios y salarios, un menor deslizamiento del dólar oficial, subas acotadas de precios regulados (excepto combustibles) y posibles limitantes sobre las exportaciones”, señaló ayer Ecolatina en un informe.

Sin embargo, la consultora advierte que no será tan sencillo, y prevé que el resto de los bienes y servicios privados continuarán con aumentos considerables en los próximos meses. “Problemas en la oferta, producto de las restricciones en el mercado de cambios y paritarias tras un nuevo año de caída del salario real podrían impulsar al resto del índice en el corto plazo”, señaló.

En ese sentido, Ecolatina prevé que la inflación difícilmente perfore el 3% en el primer cuatrimestre del año. “Si el Ejecutivo puede sostener en el corto plazo la receta del atraso cambiario y tarifario (lo cual no está garantizado por las escasas reservas netas disponibles y la meta de no aumentar el peso de los subsidios a los servicios públicos propuesta en el Presupuesto 2021), podría lograr una desaceleración de la inflación en la previa electoral, pero no alcanzaría para que la suba de precios acumule un alza inferior al 40% al cierre del año”, destacó.

Para febrero, LCG proyecta una desaceleración de la inflación, pero sólo en el margen, con registros aún por encima del 3% mensual. “De cara a los próximos meses, vale decir que el año arranca con una inercia de 3,8% mensual según los registros de los últimos cuatro meses. Esto último, más la baja base de comparación que dejaron los meses en los cuales el confinamiento por la pandemia derivó en un desplome de la actividad, augura por sí solo una aceleración de la inflación.

En base a las señales de mayores controles y anclas por parte del Gobierno, LCG recortó cinco puntos porcentuales su proyección de inflación para 2021 y la ubicó en 50%. “Las anclas que no se corrijan este año (como Precios Cuidados y tarifas) o que se profundicen (como la cambiaria), sólo implicará diferir la inflación para los años venideros”, resaltó ayer en un informe.

“Para los próximos meses esperamos que la inflación se mantenga por encima del 3,5% producto de la inercia inflacionaria y la abundante liquidez del sector privado”, dijeron desde ACM. Sumado a eso, en febrero está estipulado un incremento del 7% en las tarifas de telecomunicaciones y en marzo subas en prepagas (3,5%), subterráneos y taxis, lo cual sumado ajustes en combustibles podría impedir una baja considerable de la inflación, agregaron.

“De todos modos, un posible aplazo en el ajuste de tarifas y demás precios regulados como también la intención explicita de desacelerar el ritmo devaluatorio podrían traccionar hacia abajo el índice. En consecuencia, si bien dichos factores podrían morigerar la aceleración inflacionaria, la continuidad de ajustes de precios regulados y la inercia inflacionaria podrían ponerle un piso a la inflación en torno al 45% en 2021”, concluyeron.

Acuerdos y control militante

El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó ayer nuevamente, durante la reunión con empresarios en búsqueda de un acuerdo de precios y salarios para contener la inflación, que “el Presupuesto establece como macroeconómicamente factible una inflación de alrededor de 29%, con un tipo de cambio que tiene una tasa de depreciación anual del orden del 24% o 25%, y una recomposición real de los salarios”.

“Las políticas de precios e ingresos hacen falta porque estamos en una economía que todavía no ha resuelto sus problemas de coordinación y que todavía está resolviendo sus inconsistencias macroeconómicas”, sostuvo el ministro. “Tenemos condiciones macroeconómicas para reducir la inflación. Estos números están muy bien pensados y diseñados con un criterio. Esto es factible y sobre esto tenemos que construir expectativas”, aseguró.

El miércoles, el presidente Alberto Fernández autorizó a movimientos sociales a que salgan a controlar los precios en los supermercados del país. La tarea estará a cargo de unos 40.000 militantes de Movimiento Evita, Barrios de Pie y Corriente Clasista Combativa, que saldrán todos los sábados y hasta que “se estabilice la inflación” a verificar el cumplimiento del programa Precios Cuidados y los precios de las carnes.

Así lo confirmó el subsecretario de Políticas de Integración y Formación del Ministerio de Desarrollo Social, Daniel Menéndez, tras una reunión virtual en la que participaron el Presidente, funcionarios y referentes de dichas organizaciones.

Menéndez afirmó en su cuenta de Twitter que “mientras que el Gobierno Nacional invirtió miles de millones de pesos en paliar los efectos de la pandemia en la otra vereda tenemos a los grandes grupos económicos jugando a la especulación y la manipulación de precios”.