Fernández apuesta a Biden: “El vínculo entre nuestros países se fortalecerá”

21 de enero, 2021

Fernández apuesta a Biden: “El vínculo entre nuestros países se fortalecerá”

Con la principal potencia mundial con un nuevo Comandante en Jefe es lógico que todos los países analicen qué puede cambiar. Estados Unidos no es un país más y los tiempos de Donald Trump no han sido, precisamente, los más normales. Argentina tiene una exposición entre baja y mediana a Estados Unidos, muy lejos de la de países como México o Canadá, entre otros. No es una relación desdeñable, por cierto y hay perspectivas, aunque moderadas, de un mayor acercamiento.

Según datos de Abeceb, difundidos ayer, Estados Unidos es el principal inversor extranjero en nuestro país y original 22,7% del stock de Inversión Extranjera Directa (IED). Son unos US$ 17.000 millones, según datos del BCRA. Los sectores en los que tiene mayor presencia son el petrolero (Vaca Muerta), el de suministro de energía (AES), la industria manufacturera (GM, Ford, Goodyear, BASF, DuPont y Whirpool), seguros (Metlife y Prudential), servicios financieros (American Express, Visa y JP Morgan), servicios profesionales (Accenture y Manpower Group), servicios de información y comunicaciones (IBM, Cisco Systems y Google, entre otros).

En el caso de Vaca Muerta, además, la llamada “OPIC” (Overseas Private Investment Corporation) aprobó fondos por US$ 450 millones para financiar a Vista Oil y Aleph Midstream. “Sin embargo, el derrumbe de los precios internacionales del petróleo debido a la pandemia ha puesto en un compás de espera la actividad de este sector. En los últimos tiempos, el mayor anuncio de inversión entre las empresas de EE.UU. con capitales en Argentina corresponde a Ford (US$ 700 millones y se mantiene a pesar del cese de producción en Brasil)”, agregó Abeceb.

En el terreno comercial, Estados Unidos es el tercer socio comercial de Argentina. En 2019, el intercambio comercial superó los US$ 10.000 millones y entre enero y noviembre de 2020 acumula más de US$ 7.000 millones: US$ 3.060 millones de exportaciones y US$ 4.030 millones de importaciones. El saldo comercial es negativo para Argentina, pero en los últimos años ha mejorado, principalmente por la reducción de las importaciones, que en 2019 cayeron 18,3% y en los primeros once meses de 2020, 32%. Aunque, advierte Abeceb, los últimos datos disponibles de noviembre de 2020 muestran una reversión en esta tendencia, con un crecimiento de las importaciones mensuales de 6,5% y una baja de las exportaciones de 9,5%.

Las exportaciones argentinas hacia ese codiciado mercado tienen una fuerte concentración en combustibles y minerales; sigue, en importancia, la metálica básica y productos de metales, así como industria alimenticia y los productos primarios. “En las exportaciones, los principales 10 productos explican casi el 80% de las ventas y se destacan el aceite de petróleo, el aluminio, la plata, el oro y los tubos de acero sin costura”, dice Abeceb. El margen de crecimiento de las exportaciones no es tan grande. No son economías complementarias, como ocurre con China, por ejemplo.

Las expectativas

Según Abeceb, con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, “el panorama para nuestro país no cambiará radicalmente”. A trazos gruesos y sin anomalías mediante, la relación económica (IED y comercio, cuanto menos) corre de manera autónoma a la política bilateral. Es decir, pesan más las oportunidades de negocios que lo que diga la Casa Blanca. La sintonía política, como la que había entre Mauricio Macri y Trump en su momento, tampoco garantiza que no haya tensiones, como las que hubo con los aranceles al acero y el aluminio en 2019.

“Biden protagonizará un juego global de menor enfrentamiento dialéctico, volverá a respetar las reglas multilaterales (como la OMC) y se alineará con la agenda mundial de lucha contra el cambio climático. Nombró a John Kerry como ‘enviado especial para el cambio climático’, lo cual lo acercará a Europa. Es probable que el viejo y tradicional alineamiento de la OTAN se reflote (Trump tensó al límite la relación con los aliados ‘clásicos’) y el Acuerdo Transatlántico en materia de comercio se retome (lo cual sería una forma de presionar para que haya reformas en la OMC, hoy vacía de contenido) o al menos se reduzcan las tensiones entre ambos (el primer paso será desmantelar los aranceles vinculados a la disputa por subvenciones al sector de la aviación -Boeing y Airbus- derivados de sendos paneles ante la OMC)”, agrega Abeceb.

La lucha contra el cambio climático podría acercar a Argentina y Estados Unidos como “issue” mientras que el tema de Venezuela podría ser un factor divisivo.

El vínculo

“Es muy posible que la relación bilateral siga en el canal institucional que viene transitando, sin grandes apoyos, ni gran oposición. La pregunta que queda flotando es si Biden capitalizará al BID, como señaló Mauricio Claver-Carone, aunque es más probable que la ayuda a la región se canalice bilateralmente, y si EE.UU. volcará fondos a nuestro país (vía BID, vía FMI -parece que gana espacio la posibilidad de un desembolso-, vía Tesoro o ayuda bilateral) para evitar que todos los caminos conduzcan a China”, dice el informe de Abeceb. Además de los proyectos del BID (y el BM), que siempre suman algunos dólares bienvenidos, la gran clave es el FMI. Estados Unidos tiene, por lejos, el mayor peso dentro del órgano decisor y su visto bueno es imprescindible para el eventual acuerdo que diseña Argentina con el “staff”. Aun si el mismo no incluye fondos frescos, es probable que contenga un ajuste fiscal y estructural menor al habitual y al del manual del organismo. Allí, el voto de Estados Unidos, vía Mark Rosen (su actual representante), será clave. El diálogo de Martín Guzmán con su par, Janet Yellen, también será importante.

El acercamiento del Gobierno de Alberto Fernández con China es cada vez mayor y podría generar alguna alarma en Washington, aunque es poco probable que la Casa Blanca “castigue” a Argentina por eso.

Más allá de los asuntos bilaterales, la tensión entre Estados Unidos y China derramará en Argentina (y en el resto del mundo). Desde que comenzó la “guerra comercial” entre las potencias, los mercados mundiales bailaron esa música y sus movimientos, hasta que irrumpió el Covid-19, se determinaban, principalmente, por lo que ocurría entre Washington y Pekín.

¿Cómo se llevarán Biden y Xi Jinping? “Biden no cambiará la posición de enfrentamiento con China”, dice Abeceb. “Es poco probable que siga avanzando en acuerdos con el Gigante Asiático para equilibrar el comercio y muy posible que siga intentando evitar la transferencia tecnológica y el avance de las empresas chinas, aunque probablemente aplicará el consenso internacional en contra de los subsidios a empresas públicas y la protección en áreas estratégicas para el ingreso de IED”, señala Abeceb. Un clima de menor tensión, aunque persista latente de fondo, será algo positivo para la economía mundial y, sobre todo, países emergentes, como Argentina. Aprovechar esos vientos (o no), será algo que dependerá más de Fernández y su equipo que de Biden.

Saludos por Twitter

El presidente Alberto Fernández felicitó ayer a Joe Biden por su llegada a la Casa Blanca y afirmó que en esta nueva etapa el vínculo entre Argentina y Estados Unidos “se fortalecerá”.

En su cuenta de Twitter, Fernández le deseo “mucha suerte” al flamante mandatario y a su vicepresidenta, Kamala Harris. “Felicito a Joe Biden por su investidura como presidente de los Estados Unidos y también a Kamala Harris, la primera mujer en ocupar la vicepresidencia. Estoy seguro de que en esta nueva etapa el vínculo entre nuestros países se fortalecerá. Les deseo a ambos mucha suerte”, señaló el jefe de Estado argentino en un mensaje publicado en su cuenta de la red social Twitter.

Ambos dialogaron a comienzos de diciembre y hay expectativa con que entablen una relación fluida, más personal, entre ambos.

Comparten un camino similar: son políticos experimentados, con largas trayectorias (mayor, naturalmente, en el caso de Biden, con 78 años) y casi siempre ligados a la función pública. No son “outsiders”.

Antes, la Cancillería había felicitado al nuevo presidente de Estados Unidos y había expresado el deseo del Gobierno de “fortalecer las relaciones” bilaterales y fomentar el respeto a “los organismos multilaterales”. El mensaje añadió: “Felicitamos al pueblo de EE.UU, al presidente Joe Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris. Argentina desea fortalecer las relaciones y que se respete a los organismos multilaterales. Espera también que no se apueste a la desunión de nuestras naciones como en la etapa anterior”.

El viernes pasado, el canciller, Felipe Solá, despidió a Edward Prado, quien ocupó la embajada de Estados Unidos en Argentina desde 2018.