Guzmán promete disciplina fiscal para controlar el mayor déficit de los últimos 60 años

22 de octubre, 2020

Déficit fiscal en Argentina

Ayer se realizó una nueva reunión del Gabinete Económico. El lugar de encuentro no fue la Casa Rosada sino el vecino Ministerio de Economía.  Además del dueño de casa, Martín Guzmán, estuvieron la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni; el presidente del BCRA, Miguel Pesce; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont y el secretario de Hacienda, Raúl Rigo.  “Se analizó la situación fiscal y la marcha de las distintas medidas implementadas por el Gobierno para enfrentar la pandemia del Covid-19”, señalaron ante El Economista.

Durante la reunión, Rigo presentó las “proyecciones de la administración fiscal para lo que queda del año”. Asimismo, se hizo revisión de las medidas fiscales anunciadas en el marco de la pandemia, con especial énfasis en el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la producción (ATP).

No hubo mención, al menos en el comunicado oficial, sobre el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), cuya cuarta edición está en suspenso. La demora en la definición, argumentan en el Gobierno, tiene que ver con que una porción importante de la población alcanzada ya recuperó sus ingresos. Sin embargo, el costo fiscal también es una preocupación: cada IFE cuesta aproximadamente $90.000 millones.

El martes, Economía anunció el resultado fiscal de septiembre y los números fueron peores a los proyectados por el mercado.

El mes pasado, el Sector Público Nacional (SPN) registró un resultado primario deficitario de $167.182 millones. El pago de intereses de la deuda pública, neto de pagos intrasector público, ascendió a $44.839 millones. Así, el resultado financiero del SPN fue deficitario en $212.020 millones.

En el acumulado hasta el mes pasado, el déficit primario escala hasta 4,81% del PIB ($ 1,3 billones) y se amplía hasta 6,4% cuando se agrega la deuda (déficit financiero).

En septiembre, los ingresos totales del SPN ascendieron a $445.625 millones (+34,3%). Más allá de esa mejora, que incluyó a una suba de 45,2% en los ingresos estrictamente tributarios, el gasto primario volvió a acelerar, con una suba de 71,6% interanual y un volumen de $612.806 millones. Así, se revirtió la señal de moderación fiscal de agosto, cuando el gasto primario avanzó “sólo” 56,9%.

Economía ratificó que la actual dinámica fiscal es temporal, aunque el mercado parece pedir más que gestos o declaraciones. “Esta dinámica se corresponde con el enorme esfuerzo fiscal transitorio en un contexto excepcional de pandemia, necesario para implementar las medidas para el cuidado de las familias, el empleo, la producción y compensar la caída de recaudación de las administraciones provinciales”, señalaron desde el Ministerio de Economía.

La preocupación del mercado se explica por el tamaño del agujero fiscal y la inexistencia de financiamiento no monetario. En otras palabras, el “gap” entre gastos e ingresos se financia casi por completo con emisión monetaria.

“Esperamos que las cuentas fiscales cierren el año con un déficit primario entre 7-8% del PIB, el más alto de por lo menos los últimos 60 años. Esta proyección incluye el desarme gradual del IFE y menores desembolsos por ATP en los meses que restan. El hecho que ninguno de los dos programas tengan partidas asignadas en el Presupuesto 2021 hacen presumir que el Gobierno está decidido avanzar en este sentido. Aunque también sin mención en el Presupuesto, empiezan a escucharse voces sobre el descongelamiento de tarifas, ancladas hace ya 18 meses y con sensible impacto en el crecimiento de la partida de subsidios”, dijo LCG en un comunicado.

“Para 2021 el proyecto del Presupuesto asume un déficit primario de 4,5% del PIB. Es el reflejo de un marcado ajuste del gasto primario (-2,3 puntos del PIB interanual), pero este se concentra de manera casi exclusiva en el gasto Covid-19 de 2020. Esconde una expansión de 0,5 punto interanual en el tota si no se tiene en cuenta el gasto por la pandemia”, agregaron.

“Seguimos esperando un déficit primario de 8% del PIB con la mitad de la brecha fiscal explicada por medidas de emergencia. El desafío será que los gastos transitorios no se vuelvan permanentes”, dijeron desde Grupo SBS. El déficit primario ascendió a 5,4% del PIB en los últimos 12 meses (desde 0,45% a fin de 2019) mientras que el déficit fiscal escaló a 7,9% del PIB.

“El resultado fiscal de septiembre envía una señal muy negativa a los agentes económicos, que ven en el desborde fiscal la principal razón del descontrol cambiario. Si no se ataca este frente y se envía un claro sendero de recuperación del ancla fiscal, será imposible dominar las variables cambiarias”, dijeron desde Delphos.

El propio Guzmán reconoció ayer que el financiamiento monetario no fue neutral. “En un estado de falta de acceso al crédito, hubo que recurrir al financiamiento monetario en una proporción mayor a las que habíamos estimado. Tomamos el camino que considerábamos mejor dentro de las restricciones que enfrentábamos. Esto ha generado tensiones en otros frentes”, explicó en el Encuentro Iberoamericano con empresarios “Perspectivas económicas de la Argentina”, organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

Consciente de eso, agregó: “La política fiscal, comenzando con el Presupuesto para 2021, es el ancla para la política económica. Argentina necesita transitar el camino de la sostenibilidad fiscal. Tener las cuentas en orden pero en la velocidad de que el país se recupere y sostenga esa recuperación”. A su vez, amplió: “El Presupuesto 2021 muestra principalmente una redefinición de los rubros del gasto, privilegiando aquellos que fomentan la recuperación y el crecimiento económico. Se apunta a una reducción importante del déficit fiscal con respecto a 2020. Buscamos converger a que no haya financiamiento sistemático del BCRA al Tesoro”.

El segundo pilar es el programa con el FMI. El diálogo viene siendo muy bueno. Hay una alineación de visiones con respecto a que la estabilidad requiere una recuperación de la economía. Esperamos que sea un programa que ayude a restaurar la estabilidad económica y el crecimiento. Hay medidas vinculadas con políticas que tienen que ver con promover la competencia, el desarrollo de mercado de capitales. El programa va a ser enviado al Congreso de la Nación. Va a incluir un sendero fiscal y de recuperación de reservas plurianual. Buscamos que la sostenibilidad fiscal y externa no sea tan solo política de Gobierno, sino también de Estado”, agregó el ministro. ¿Avalará el FMI un rojo primario de 4,5% del PIB en 2021 que se financiará, según la ley de leyes que hoy debate el Congreso, en 40% con emisión monetaria? Continuará…

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