Pensando y actuando como una start up

28 de agosto, 2020

Por Leandro Peres Lerea

Hoy las empresas de cualquier industria y tamaño se enfrentan a un desafío y tienen por delante el mantra y el deber ineludible de la innovación.

Es por ello que resulta vital para el futuro de las compañías encontrar soluciones que las ayuden a desarrollar creatividad e innovación para su evolución y mantenimiento.

De cara a ello los expertos sugieren que el camino para lograrlo puede ser la generación de cambios dentro de la cultura organizacional buscando emular algunas de las costumbres de las nuevas empresas tecnológicas.

Esos cambios propuestos son habitualmente tangibles dentro de las startups que están teniendo éxito a nivel internacional.

Las grandes compañías están viendo como sus negocios están cambiando y es por ello que ante la amenaza han empezado a mirar el funcionamiento de las startups. Grandes corporaciones han sucumbido por creerse infalibles subestimando a nuevas opciones que se presentaban como imposibles competencias. Tan solo veamos Netflix versus Blockbuster. Otro ejemplo: Ford hoy vale mucho menos que Tesla.

Hoy en día las empresas se esfuerzan en estimular sus músculos creativos para mantenerse en la escena. Y es de esa manera que están emulando conceptos de las flamantes empresas que a través de su disrupción en el mercado han traído más de un dolor de cabeza.

Cierto es que no resulta sencillo cambiar culturas organizacionales burocráticas y anquilosadas que tienen su origen en la organización militar. Pero las nuevas empresas funcionan casi como guerrillas vietnamitas que atacan con una flexibilidad y precisión impensadas.

Para ello vale la pena observar un breve panorama de cinco características típicas de las startups.

  1. Tener una visión transformadora. Los emprendedores suelen adoptar un saludable desapego a ciertas maneras convencionales de pensar y trabajar. Se enfocan en trabajar juntos para resolver problemas complejos, al tiempo que transforman positivamente a la industria. Esta mentalidad da un sentido de propósito y optimismo para tomar riesgos extraordinarios, propiciando un giro cultural enfocado en entregar resultados que cambian las reglas del juego.
  2. Medir más y opinar menos. Al definir metas claras y medibles como prioridad, las startups tienen la práctica de presentar continuamente prototipos e ideas para obtener financiamiento, ajustar y afinar sus ideas, con el objetvo de mantener el ritmo al innovar. En ese proceso, los emprendedores comparten con sus colaboradores los objetivos de negocio y realizan acciones puntuales que fomenten el compromiso de las personas que forman parte del equipo.
  3. Liderazgo. El cambio comienza con los líderes que no sólo dan forma a la innovación, sino que conducen una cultura basada en sus propias formas de entender el fracaso, los riesgos y la disrupción. El nivel en que los equipos innovadores se sienten empoderados viene directamente de la cabeza de la compañía y se extiende en el resto de la organización creando un efecto dominó cimentado tanto en la confianza, como en la apertura para crear nuevas soluciones.
  4. Colaborativismo y trabajo en equipo. Las startups se caracterizan por equipos que suelen ser altamente colaborativos y que dependen en gran medida del design thinking y puntos de vista divergentes. Visiones complementarias predominan el entorno de trabajo en claro contraste al imperativo En contraste, varias empresas ven su dinamismo reducido por políticas corporativas y jerarquías propias de su organización. En ese sentido, la innovación también requiere de un balance con formas de trabajo empáticas y adaptables a las necesidad de las personas, comenzando por el espacio físico.
  5. Más empoderados que nunca. Contrario al verticalismo y burocracia de las grandes corporaciones las start ups poseen una motivación intrínseca para solucionar retos, todos los integrantes del equipo saben y promueven la necesidad de confiar en la independencia de sus miembros y darles libertad de decisión para cruzar nuevas fronteras. Así, todos los empleados de la empresa tienen la posibilidad de impulsar su trabajo a través de la confianza y el empoderamiento sobre cómo y cuándo realizan sus tareas.

Estas son algunas de las ideas que surgen a simple vista. De esa forma, una cultura guiada por una visión de trabajo y de negocios que inspira a crear no sólo respalda las necesidades de las personas, sino que propicia empresas más prósperas.

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