Alta volatilidad entre balances y especulaciones por el cepo

11 de agosto, 2020

BCRA, reservas

Por Luis Varela

Se sabía que venía un lunes para alquilar balcones, con altísima volatilidad, pero ciertamente no con variaciones tan grandes como las que se terminaron concretando.

El Gobierno inició el día completamente decidido a anunciar un aumento en las naftas, con miles de automovilistas argentinos preparados para pagar los sueldos altísimos que cobran los casi 10.000 empleados de YPF, que el SUPE defiende a capa y espada.

Pero cuando estaba por llegar la autorización definitiva para que la suba llegue a las naftas y el gasoil en los surtidores, la medida fue postergada porque el riesgo de que los combustibles catalicen una aceleración inflacionaria es demasiado alto.

Llegaban a tal grado las novedades, que un operador bromeó: “te juro, terminé el día con tortícolis, paré para almorzar con Mercado Libre subiendo 7%, llegando a 1.150 dólares en Nueva York, y cuando volví, después del flan con dulce, vi que terminó 5,8% abajo, a US$ 1.124 dólares y pidiendo la hora”. ¿Qué fue lo que hubo en el medio? Apareció el balance, que no fue malo, pero fue mucho peor que lo registrado en los últimos estados contables.

En general las casas de análisis de Bolsa están en una gran disyuntiva. Dicen que con la llegada de la vacuna contra el Covid-19 el Standard & Poor’s, el índice más representativo de la Bolsa de Nueva York, por la cantidad de empresas que aglutina, tendrá un sostén y logrará evitar una caída. Pero el gran tema es que en lo que va del año, la cinco empresas más grandes que componen ese índice (Amazon, Google, Netflix, Facebook y Apple) suben 30% gracias al telecomercio acelerado por el Covid, mientras que las 495 empresas restantes muestra una caída del 5%.

Obviamente, el futuro se mira con vacuna, y el pasado se analiza con balances. Ayer, con números mucho peores que los esperados, la petrolera argentina YPF anunció que perdió US$ 1.382 millones en lo que va de 2020, más del doble que en todo el año pasado. Y debe decirse que YPF vive sobre todo de lo que vende en los surtidores y al retrasar la suba, se genera una incógnita muy significativa.

Todos estos movimientos van llegando a los oídos de inversores y ahorristas, y todos, como pueden, van tratando de realizar movimientos que les permita hacer alguna diferencia. Pareciera que estamos en plena patria financiera, como con Martínez de Hoz, al final de los ´70, solo que ahora no es con especulaciones con tasas en pesos, sino con todo tipos de movimientos, en los que el cepo cambiario y el canje de deuda en curso tienen mucho protagonismo.

Ayer, por ejemplo, hubo muchísimo pequeño ahorrista que se colgó de los homebankig para comprar los US$ 200 de cada mes, y con esos pocos billetes, que ahora se venden por primera vez arriba de los $100, fueron corriendo a venderlos a dólar blue, que ayer operó 126 comprador y 131 comprador. Fueron tantos los que fueron a vender sus US$ 200, que el precio del blue terminó bajando.

Pero los jugadores más grandes, que están con los escritorios llenos de papeles para ver que hacen con los bonos que tienen en barbecho, esperando la definición del canje Ley NY dentro de dos semanas, el 24 de agosto, salieron raudamente a comprar dólares contado con liquidación o dólar MEP, para meterse con pesos en algunos bonos, y canjearlos cuando llegue el canje ley argentina por bonos CER, lo cual permitirá una ganancia interesante del 10% en dólares, con un pase de magia.

Así, mientras en el mundo aparecieron buenas señales en Estados Unidos, con Donald Trump sumergido en su intento de reelección a puro decreto, con la vacuna llegando, con creación de empleo y con la Reserva Federal dando alguna señal de que la inundación de billetes verdes y las tasas tan bajas quizás duren un poco menos, el dólar terminó mejorando afuera, mientras en Argentina estaba a los saltos.

En números concretos, en el exterior el dólar saltó 2,3% en Chile, subió 0,8% en Brasil, mejoró 0,4% contra el euro y el mexicano y tuvo un alza del 0,1% contra el yen, pero bajó 0,1% contra la libra. Mientras que a nivel local, el dólar turista subió 29 centavos hasta $100,27, el oficial subió 22 centavos hasta $77,13, el blue cayó $2, hasta $131 y el mayorista subió 18 centavos hasta $72,95. Hubo una suba de US$ 30 millones para las reservas del BCRA que de esa manera llegaron a US$ 43.333 millones. El dólar MEP saltó $3,63 hasta $125,84 y el contado con liquidación subió $1,79 hasta $128,35. Y, lo peor de todo es que la brecha entre el dólar oficial y el blue sigue en el 70% y la diferencia entre el CCL y el mayorista saltó hasta el 76% (dramático para el comercio exterior). Al tiempo que, medidos en pesos, la libra subió 26 centavos hasta 95,28, el euro bajó 19 centavos hasta 85,57 y el real bajó 10 centavos hasta 13,30.

Toda esa ebullición cambiaria, con tasas en pesos que siguen congeladas (mantienen intactas las tasas: Leliq al 38% anual (45 ef.) y los plazos fijos al 33% anual (ef. 38). Los inversores miran con recelo que los bonos y las acciones argentinas, que tanto iban a mejorar por el canje que se está logrando de palabra con los bonistas ley NY, no están mejorando como se esperaba.

El 24 de agosto se deberán alcanzar las mayorías necesarias para gatillar los acuerdos de acción colectiva (75% por los bonos K y 60% por los bonos M). Guzmán presentará hoy los bonos nuevos en la SEC. Y los bonistas quieren leer bien la letra chica.

Así, increíblemente, a dos semanas de lo que sería una solución para el canje, los bonos tuvieron un leve retroceso y el riesgo país se mantiene en las alturas. Por lo que el riesgo país sigue en 2083 puntos básicos, apenas 8 unidades menos que el viernes, siete veces más que todos los países vecinos de la región.

Frente a todo esto, Bolsa de Nueva York tuvo cierre mixto, con suba del 1,3% para el Dow, del 0,3% para el S&P y baja del 0,4% para el Nasdaq. Mientras que hubo suba del 0,7% en las Bolsas de San Pablo y de México.

La Bolsa porteña, desalentada, operó con menos negocios. Tuvo se transaron $1.221 millones y el S&P Merval cedió 0,3% y en Wall Street los ADR tuvieron mayoría de bajas.

Detrás de todo, las commodities siguen bailando. El oro que ya subió mucho, pisó el freno. Pero la onza de plata y las criptomonedas saltaron otro poco. Hay avance con el petróleo, que se ilusiona con la actividad por la vacuna, pero los metales básicos y los granos andan ahí, boyando, mixtos, como si las cosas estuvieran todavía muy complicadas.

En medio de todo eso, Guzmán volverá a salir a pedir plata hoy. El Ministerio de Economía ofrece en este nuevo llamado a licitación una combinación de Letras y Bonos del Tesoro Nacional que otorgan una tasa de rendimiento de acuerdo con las políticas de deuda oportunamente comunicadas. De 10 a 15 veremos qué tanta presencia de inversores privados hay en este nuevo llamado que busca otros $70.000 millones.

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