Idesa: “El remedio será peor que la enfermedad”

16 de marzo, 2020

salud coronavirus

Recluir a la población en cuarentena para evitar el contagio del coronavirus será un remedio peor que la enfermedad, aseguró un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).

 

Según datos de la encuesta de hogares del Indec citado por Idesa, sólo la mitad de las familias tiene como jefe de hogar a alguien que trabaja en relación de dependencia registrado.

 

El informe privado asegura también que el 55% de los hogares tiene como jefe a un empleado en relación de dependencia registrado (de los cuales el 16% son pobres), el 22% tiene como jefe a un asalariado no registrado (de los que el 43% son pobres) y el 23% tiene como jefe a un cuentapropista (el 35% son pobres).

 

Idesa: "El remedio será peor que la enfermedad"

 

Como estos datos “muestran que sólo la mitad de las familias tiene como jefe de hogar a alguien en relación de dependencia”, la reclusión para enfrentar al coronavirus “tiene viabilidad si el empleador continúa pagando los salarios”. Para esto, “como ocurre en los países desarrollados, el Estado debería contemplar subsidios, especialmente para las empresas más pequeñas”.

 

Pero para la otra mitad de los hogares que viven del trabajo en la informalidad y/o el empleo autónomo, “recluirse en su hogar implica dejar de tener ingresos, con el agravante de que muchos de ellos son pobres”.

 

Según Idesa, “la Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus directivas no recomienda el cese de actividades y la reclusión de la población para reducir el contagio de coronavirus” y “señala explícitamente que no es realista ni deseable aspirar a un riesgo cero”.

 

Para Idesa, “en salud se debe sopesar el costo de la enfermedad con el costo del remedio”. En este sentido, sostiene que no debe perderse de vista que “el coronavirus se manifiesta en una gripe que en el 80% de los casos se presenta como leve a moderada, en el 14% como severa y sólo en el 6% como crítica, siendo ésta última la que puede llevar a la muerte y se da mayoritariamente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas preexistentes”.

 

Por eso, la entidad sostiene que “parar la actividad económica y aislar a la población en prevención de una minoría es un remedio que tiene costos sociales mucho más elevados que el beneficio de evitar la enfermedad”.

 

En ese sentido, afirma que “en los países desarrollados un confinamiento acotado en tiempo y espacio es posible porque tienen espacio fiscal para subsidiar a las empresas y las familias viven del ingreso formal”. “Pero en Argentina, con un sector público quebrado y la mayoría de las familias, sobre todo las más vulnerables, viviendo de la informalidad, el remedio será peor que la enfermedad”, concluyó.