“Empezar por los últimos para llegar a todos”

11 de diciembre, 2019

alberto fernández

“Más allá de las diferencias, estoy seguro de que todas y todos coincidimos en que comenzar a superar el muro de las fracturas de la Argentina implica crear una ética de las prioridades y las emergencias. Comenzando por los últimos, para llegar a todos”, sostuvo ayer el presidente Alberto Fernández en su discurso de asunción, haciendo hincapié en la impronta social que le dará a su gestión.

 

“Más de 15 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria en un país que es uno de los mayores productores de alimentos del mundo”, puso como ejemplo para graficar la herencia que le deja la administración precedente de Mauricio Macri y para mostrar el nivel de los desafíos que tenía por delante. “Necesitamos que toda la Argentina unida le ponga un freno a esta catástrofe social. Uno de cada dos niñas y niños es pobre en nuestro país”, continué en un largo pasaje de su discurso dedicado a la cuestión.

 

Además, Fernández adelantó las primeras medidas en ese sentido. “Sin pan no hay presente ni futuro. Sin pan la vida sólo se padece. Sin pan no hay democracia ni libertad. Por eso la primera reunión oficial de nuestro gobierno consistirá en un encuentro de trabajo sobre esta prioridad, el Plan Integral Argentina contra el Hambre. Allí todo nuestro gabinete y las personalidades de la sociedad civil que generosamente se han sumado a nuestro llamado, comenzaremos la acción que ponga fin a este presente penoso”, sostuvo. El ministro a cargo de la tarea será Daniel Arroyo en Desarrollo Social.

 

Para transferir recursos hacia las áreas sociales, el Presidente también habló de la necesidad de que algunos sectores hagan sacrificios. “Esto nos exige reorientar prioridades en nuestra economía y en nuestra estructura productiva. La solidaridad en la emergencia tiene muchas caras”, dijo al respecto. Y mencionó la necesidad de fortalecer a las pymes y la economía social para quienes ofrecerá créditos por fuera del sistema financiero tradicional. “Vamos a implementar un sistema masivo de créditos no bancarios que brinde préstamos a tasas bajas. La economía popular y sus movimientos organizados, el cooperativismo y la agricultura familiar serán también actores centrales de estas políticas públicas”, sostuvo en otra parte de su discurso, ligado a la necesidad de un nuevo contrato social.

 

“La cultura del trabajo se garantiza creando trabajos formales con todos los beneficios de la seguridad social. Por eso pondremos en marcha acciones que faciliten que todos los titulares del salario social complementario puedan insertarse en el mundo laboral y cobrar por su trabajo”, apuntó luego. Y agregó: “Hoy el desempleo afecta a casi el 30% de los jóvenes y, aún en tasas más altas, a las mujeres jóvenes. Hay más de 1.200.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. Debemos garantizar el derecho al primer empleo, a través de becas solventadas por el Estado para que jóvenes se capaciten y trabajen en empresas, pymes, organizaciones sociales y de la economía popular y la agricultura familiar”.