Sandleris: “No hay esquema económico que pueda ser exitoso sin consensos políticos”

26 de septiembre, 2019

Sandleris - Conferencia FIEL 2019

Esta mañana, el presidente del BCRA, Guido Sandleris, habó en la Conferencia Anual de Fiel:  “No es un momento fácil para nuestro país. Es en tiempos como este donde los desequilibrios macroeconómicos acumulados por años tienen impacto palpable en la vida cotidiana de la gente”, dijo.

 

Ante la devaluación que hubo tras la derrota del oficialismo en las PASO, el funcionario hizo una autocrítica: “No contamos con un anclaje nominal fuerte que impida que una depreciación de la moneda se traslade inmediatamente a precios y deteriore el salario real. No edificamos la confianza necesaria para tener un mercado local estable de deuda pública y privada. No construimos un colchón de ahorro público que ayude a suavizar el nuevo sudden stop que estamos viviendo. Luego de un año difícil, las últimas semanas han sido especialmente complejas”.

 

En esa línea, Sandleris reconoció que una economía más sólida hubiera sufrido mucho menos el impacto de la incertidumbre electoral y se preguntó: “¿Por qué Argentina no ha podido construir una economía sólida, competitiva, que crezca en forma sostenida y con baja inflación? ¿Qué enseñanzas nos deja este período que estamos viviendo?”.

 

“Si tomamos los últimos 8 años, es decir los últimos dos períodos presidenciales, y comparamos el crecimiento promedio de Argentina con el de los países de la región, Argentina está en el podio de los países que menos crecieron. Si miramos la inflación, mismo resultado. Entre 2008 y 2019, por ejemplo, el crecimiento habrá sido de sólo 0,7% anual, un muy mal registro. Es menos de la mitad del promedio de la región. Está por debajo del crecimiento de nuestra población. Año tras año, en promedio, cada argentino ve que su nivel de vida empeora. Aún peor, esto ocurrió con una inflación muy alta, de más del 30% en promedio, cuando la inflación promedio en la región es de 5% anual.  ¿Por qué ha sido malo el desempeño económico argentino en algo más de una década?”, se cuestionó el presidente del organismo monetario.

 

Como respuesta, explicó que, si bien se han combinado una situación inicial difícil, errores propios y un contexto internacional que se volvió más adverso en 2018, hay algo “más fundamental” que está fallando: “Una de las dolorosas lecciones de la última década, en la que Argentina no creció, no logró bajar la inflación y tampoco logró bajar la pobreza, es que no hay esquema económico que pueda ser exitoso sin mínimos consensos políticos. Más aún, la ausencia de consensos básicos conlleva riesgos que obliga a quien sí cree en esos principios a una mayor disciplina fiscal y prudencia monetaria. El diseño de la política económica debe internalizar este factor. No haberlo entendido así fue un error”, asumió.

 

En esa línea, señaló que es importante mantener el equilibrio fiscal, “la forma en que se alcanza este equilibrio no es neutral para el crecimiento y el desarrollo. Importa tanto el nivel como la composición de los impuestos y gastos. Por supuesto que cada uno podrá tener su preferencia sobre qué impuestos son más eficientes y justos, o qué partidas del gasto público son más necesarias. Pero, si al menos tenemos estas discusiones en un marco de acuerdo acerca de la necesidad de tener las cuentas públicas equilibradas habremos dado un gran paso adelante”.

 

También sostuvo que son necesarios acuerdos sobre la necesidad de ser competitivos e integrarnos al mundo: “Las exportaciones no son un excedente, son el resultado de inversiones que requieren de un horizonte de previsibilidad. Creo que hemos hecho algún progreso en ese sentido en los últimos años. Entre 2016 y 2019 las exportaciones habrán crecido a un 2,5% anual, viniendo de una caída del 4,4% en los 4 años previos. Las perspectivas económicas de nuestro país serán mucho mejores si persistimos por este camino, y lo profundizamos”.

 

“Finalmente, quiero enfocarme en el tema monetario. En la necesidad de también en este sentido edificar consensos. Lo voy a decir en forma muy simple. Es imprescindible proteger los recursos de quienes ahorran en pesos. Para ello, las tasas de interés reales tienen que ser positivas. Todos sabemos que nuestra moneda es muy inestable y que nuestro sistema financiero es muy chico, incapaz de atender adecuadamente las necesidades de financiamiento de empresas y ciudadanos que quieren invertir o adelantar consumo. Ambos problemas son reflejo de cómo han sido perjudicados por años quienes depositaron en pesos. La desconfianza que esto ha dejado no se va a revertir de un día para el otro, pero solo lo lograremos persistiendo en este camino”, apostó.

 

Por último, destaco que si bien Argentina había tenido dificultades para encontrar consensos básicos acerca del funcionamiento de su macroeconomía, hay una excepción destacable: el funcionamiento del sistema financiero. “Hace más de 15 años el BCRA estableció regulaciones que limitan fuertemente la exposición de los bancos al sector público y dividió al sistema bancario en dos segmentos, dólares y pesos, casi totalmente aislados en la práctica. La regulación estableció también que en forma precautoria los bancos deben mantener niveles muy elevados de liquidez. Mucho más elevados que los estándares internacionales. Todas las administraciones desde entonces han respetado estos principios. Este es un ejemplo de un consenso básico que sí hemos sabido construir y que protege a los ahorristas. Gracias a ello, y a pesar de la volatilidad de las últimas semanas, el sistema financiero está sólido”.

 

“Espero que este aprendizaje pueda ser trasladado a otros ámbitos. Como dije antes, el equilibrio fiscal intertemporal, tener una economía competitiva e integrada al mundo y la protección al ahorrista en moneda local son principios que deberíamos adoptar como sociedad. Es lo que necesitamos para empezar a crecer de manera sostenida, bajar la inflación y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos”, concluyó Sandleris.