Hoy se reúnen en Bruselas el optimismo argentino y el pesimismo europeo

En Europa no advierten progresos en el acuerdo, pero los enviados de Macri mantienen esperanzas

19 de julio, 2018

Hoy se reúnen en Bruselas el optimismo argentino y el pesimismo europeo

 

Por Juan M. Antonietta

 

Entre el optimismo de Argentina y el pesimismo de Europa continúan las negociaciones por el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. Hoy, en Bruselas, se realizará la última negociación de la ronda entre los ministros Luis Miguel Etchevehere, Dante Sica y Jorge Faurie con las autoridades de la UE, encabezadas por Cecilia Malmström, y luce poco probable que se termine de cerrar el ansiado compromiso que desvela a Mauricio Macri.

 

El acuerdo UE-Mercosur soporta con presiones desde todos los sectores y se enmarca en un complejo entramado geopolítico. Desde el lado europeo, a la fuerte presión de los agricultores franceses a Emmanuel Macron –en el último Salón de la Agricultura de París, el joven líder galo fue fuertemente abucheado por los presentes– se le suman las oposiciones de Irlanda y Polonia, según expresó ante El Economista un experto en comercio internacional.

 

Dos de los actores principales de la negociación son los comisarios europeos de Comercio, Cecilia Malmström, por un lado y Agricultura, Phil Hogan, por el otro. Según recogió el diario La Vanguardia de España, el comisario Hogan declaró el lunes que la UE no está “satisfecha” con el progreso en las negociaciones para un acuerdo comercial con el Mercosur y descartó que esta sea la semana definitiva para lograr un pacto entre ambos bloques.

 

Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó no sentirse “optimista” con respecto a las negociaciones. “Llevan años a punto de acabar y seguimos igual y, francamente, no ha habido muchos avances”, aseveró el ministro español.

 

Borrell señaló también que el mundo “se está cerrando” desde un punto de vista comercial y que, si la negociación no avanza ahora, “será mucho más difícil hacerlo después”, aunque aseguró que no tiene ninguna noticia sobre su futura resolución. Además, el inestable ciclo político brasileño suma dificultades. Marco Bastos, director de la consultora brasileña Octopus, explicó a este diario que “en un año electoral el Legislativo no vota nada y menos aún si el Presidente tiene 3% de aprobación”. Además, dijo, es un tema que está fuera de la agenda brasileña por completo.

 

Los optimistas

 

Mientras tanto el principal impulsor del acuerdo tiene nombre y apellido: Mauricio Macri. El Presidente expresó ayer en la rueda de prensa realizada en Olivos que “esperamos novedades”, en sintonía con el optimismo. El objetivo es retomar la iniciativa política y dar una señal al mundo. Desde el lado europeo, diversos actores políticos buscan hacer frente al proteccionismo de Donald Trump mostrando una mayor apertura. En ese marco se inscribe el reciente acuerdo de libre comercio firmado entre la UE y Japón (uno de los de mayor calibre de la historia) en búsqueda de mostrar un mensaje de unidad antiproteccionista.

 

Desde el grupo empresario BusinessEurope, que nuclea a 40 organizaciones empresarias de 34 países europeos, difundieron una carta que insta a apurar las negociaciones ante una posible reversión del ciclo político del bloque sudamericano que pueda volver a dormir las negociaciones por muchos años más.

 

“BusinessEurope está cada vez más preocupado de que podamos perder la oportunidad de concluir las negociaciones para lo que sería un acuerdo comercial innovador”, decía la carta firmada por Pierre Gattaz. “En todos los años del proceso de negociación, nunca nos hemos sentido tan cerca del objetivo como en las últimas semanas”, agregó el Presidente de la organización industrial y concluyó que “esperamos que el paso final del viaje se realice en breve”.

 

Desde el Ministerio de Producción y Cancillería, según recolectó este diario con enviados que se encuentran en Bruselas, continúan esperanzados y no dan por muerto el acuerdo mientras se siga negociando. Mientras tanto, en Argentina, continúan los resquemores empresarios que consideran que con las reglas de juego económicas actuales es imposible competir contra los gigantes europeos y no se está observando en detalle la letra chica del acuerdo