“Los intendentes son el primer ladrillo de la democracia”

30 de septiembre, 2016

Delfino: “El Presupuesto permitirá que las obras finalicen”

 

Más de dos mil intendentes de todo el país se reunirán hoy con el presidente Mauricio Macri y varios de sus ministros y funcionarios, con el eje puesto en la gestión y con el objetivo de avanzar hacia una mayor coordinación entre el Gobierno Nacional y los municipios en la formulación y aplicación de políticas públicas, sin tener que pasar necesariamente por los gobernadores. En ese sentido, el subsecretario de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, que conduce Rogelio Frigerio, advierte: “Debemos hacer que las cosas sucedan, y a partir de ese objetivo buscar la herramienta más rápida y concreta. Muchas veces serán los municipios y otras veces serán las provincias”, advierte. Además, en diálogo con El Economista, no oculta las implicancias que tendrá un mayor contacto con los jefes municipales el año que viene. “Cambiemos tiene un espíritu frentista y en torno al trabajo de gestión desde su origen. Despúes, en términos políticoelectorales, si hay algunos que representan nuestros valores y que se sienten cómodos en nuestro espacio, no habrá ningún inconveniente para que –luego de este año, que es de gestión– se incorporen a Cambiemos”, señala.

 

¿Cuál va a ser el eje del encuentro? ¿Se está buscando una mayor relación con los intendentes sin precisar de los gobernadores?

Estamos rompiendo un poco la costumbre política argentina, que planteaba o liga de gobernadores o relación con intendentes; uno u otro, para tratar de sacar un rédito político. En cambio, este Gobierno demostró que se puede tener muy buen diálogo con los 24 gobernadores y trabajar con todos los intendentes. Así como ha habido muchas reuniones con gobernadores, el presidente ha pedido que concretemos por primera vez una reunión de estas características invitando a todos los intendentes del país para analizar hacia dónde van las ciudades del futuro, cómo son los casos exitosos en otros lugares del mundo y qué se ha trabajado y qué se ha hecho con relación a los gobiernos locales desde el Estado Nacional.

 

¿Eso implica que haya un mayor giro de recursos y más obra pública nacional en los municipios sin tener que acudir al curso habitual de coparticipación de la Nación a las provincias y de las provincias a los municipios?

Nosotros estamos convencidos y el ministro Frigerio lo plantea todo el tiempo, de que debemos hacer que las cosas sucedan y a partir de ese objetivo buscar la herramienta más rápida y concreta. Muchas veces son los municipios y otras veces son las provincias. No debemos atarnos a que sí o sí deben pasar por las provincias o que está mal que pasen por los municipios. En el próximo Presupuesto, con tres provincias que ya van a tener el 15% de la Anses y el resto con el 6%, las provincias van a tener más recursos económicos que nunca en los últimos veinte años. Más allá de grandes enunciados, el Gobierno Nacional ha planteado una política de recuperar el federalismo y esto debe llegar a los municipios. Porque entendemos al intendente como el primer ladrillo de la democracia.

 

La reunión va a hacer un hincapié muy fuerte en la gestión, que siempre ha sido algo característico del PRO.

Totalmente. Y debemos darle una vuelta de tuerca, plantear un paso previo que es la planificación de los municipios. Porque más allá de que tengas una buena gestión y seas transparente, si no planificás de manera integrada con otros municipios de la región, no va a lograr ningún hecho concreto.

 

Cada vez más, los gobiernos locales han incorporado servicios –como la salud o la seguridad– que no eran originariamente de ellos sino del nivel provincial o nacional, que de todos modos, lo siguen ofreciendo. ¿Es más difusa hoy la línea de competencias de cada uno de los niveles de gobierno?

Creo que es así hace muchos años, y parte del desafío es ordenar eso, entendiendo que hay que dar cada vez más recursos a los gobiernos provinciales y municipales por parte del Gobierno Nacional pero también tener más control y que tengan mejores administraciones, porque si no manejan los recursos de manera responsable ellos, los problemas van a ser los mismos.

 

En términos políticos, ¿qué implicancias tiene eso?

En los últimos meses, los intendentes han ganado relevancia también en la correlación de fuerzas políticas, especialmente en el peronismo, tras la derrota presidencial y en la provincia de Buenos Aires. Cambiemos tiene un espíritu frentista y en torno al trabajo de gestión desde su origen. Despúes, en términos políticoelectorales, si hay algunos que representan nuestros valores y que se sientan cómodos en nuestro espacio, no habrá ningún inconveniente en que –posterior a este año, que es para trabajar mucho, que es de gestión– haya el año que viene algunos intendentes de otros espacios que se incorporen a Cambiemos.

 

¿Del peronismo?

Sí, sin duda. Respetando nuestra base, que es una matriz frentista, nosotros a los que queremos incorporar es a los mejores dirigentes para ir hacia una Argentina que queremos, no importa la red partidaria que tengan. En el interior del país hay muchos intendentes peronistas nuevos en ciudades importantes que tienen la misma visión de Argentina, representan los mismos valores y tienen gestiones transparentes y honestas. Nosotros conversamos con todos entendiendo que este es un año especial, en el que como te decía antes, queremos hacer que las cosas sucedan.

 

A nivel productivo, social, económico, las diferencias entre los distintos municipios son muy grandes. ¿Qué reclamos les hacen los intendentes según esta heterogeneidad?

Hay dos grandes divisiones. Para lo que son las grandes ciudades metropolitanas, los problemas de agua, cloacas y movilidad son los más importantes. Obviamente, hay un denominador común que es la problemática de viviendas, pero sin dudas el planteo de fondo es que los recursos no les alcanzan, que gran parte de sus presupuestos (en algunos casos llegando al 110% o 120%) están implicados en el pago de sueldos y servicios básicos. La idea es ir viendo cómo se le van dando recursos para que puedan hacer por lo menos pequeñas obras, dado que son los mejores en ejecutarlas y tienen más compromiso. Hubo muchos años en los que el Gobierno Nacional se ponía a hacer cordón cuneta en Chaco o Catamarca.

 

¿Qué tiene que hacer el Gobierno Nacional con una obra tan pequeña?

La hace mal, no la controla y nunca nunca se finaliza. Por eso el mandato del Presidente es agua, cloaca y vivienda, y las grandes obras de infraestructura. Ahí es donde estamos poniendo todo el eje. ¿Y en el caso de las municipalidades más chicas? El tema de los recursos es central. Después, hay muchas otras problemáticas para abordar. Hay un faltante de maquinarias para la manutención de los caminos rurales. Eso es un problema que también estamos viendo de abordar, porque la herramienta que teníamos hasta ahora era un leasing del Banco Nación, pero que hay muchos que siendo tan pequeños no pueden acceder. Para el año que viene seguramente tendremos un programa específico sobre eso.

 

A nivel nacional, muchos gobernadores de provincias grandes –el caso de PBA es emblemático– reclaman que están subrepresentados en el reparto de coparticipación. Pero cuando uno va a las provincias, existe muchas veces –incluso en ellas– el mismo reclamo por parte de los municipios grandes al gobierno provincial. ¿Hace falta dar también un debate sobre cómo se distribuyen los fondos provinciales?

Totalmente. La provincia de Buenos Aires representa el 40% en casi todos los aspectos, como población y generación de recursos, y recibe menos del 20%, con la problemática que esto genera. Venimos de más de 25 años donde el gobernador era del mismo ciclo político que el presidente y nunca se avanzó nada, y en estos diez meses, la gobernadora (María Eugenia) Vidal ha avanzado mucho. Pero no sololos municipios grandes, muchas veces los chicos también sufren eso, porque el poder político que tienen los municipios grandes es mucho mayor que el de los más pequeños. Las provincias les dan arbitrariamente lo que quieren y no tienen ni la capacidad para discutirlo o plantearlo. Es indudable que hay que hacer una discusión de fondo. Después tenés diferentes problemáticas, como la preexistencia de las constituciones provinciales por la que la Nación tampoco se puede inmiscuir ahí. El Gobierno Nacional debe dar el ejemplo, como lo está haciendo, y después las provincias son las que deben rever de qué manera distribuyen sus recursos. Porque de nada sirve que el Gobierno Nacional no sea discrecional en el uso de recursos si lo hacen algunas provincias. El debate debe ser integral, debemos debatir la coparticipación a fondo. Pero también se debe debatir y aclarar de qué manera las provincias distribuyen después los recursos a los municipios.