Los empresarios, atentos al real

23 de septiembre, 2011

La devaluación del real se acentúa y suma preocupación entre los empresarios locales, que temen por la competitividad de sus productos tal cual lo hizo saber esta semana el titular de la UIA, Ignacio de Mendiguren. En lo que va de septiembre el dólar acumula un alza de 13% frente a la moneda brasileña, ubicándose en 1,90 reales por dólar. Mientras tanto, el dólar en la Argentina permanece semiquieto, depreciándose a un ritmo que resulta la mitad de la velocidad que muestra el real en Brasil. Frente a esa coyuntura cambiaria, hay temor por lo que suceda con la tendencia de la moneda del principal socio comercial, que tiene todo el aspecto de querer continuar ajustándose.

Es que hay sectores como el automotriz que son altamente dependientes del mercado vecino, y cualquier variación en el tipo de cambio bilateral – y sobre todo en el nivel de actividad– afecta
de lleno en sus ventas externas. Actualmente alrededor de 63% de los autos 0 km que se fabrican
en el país se exportan y Brasil es el principal destino de esos productos. En el sector realizan
la siguiente cuenta: mientras el real se mantenga en una franja de entre 1,75 y 1,85 reales por dólar, los autos argentinos siguen siendo competitivos en el mercado vecino, pero por encima de ese registro, comienza a sentirse el impacto sobre la competitividad y puede haber caída en la demanda.

Si bien aún no hay síntomas de retracción en la demanda como consecuencia de los movimientos cambiarios, prevalece la incertidumbre. Desde la cartera industrial buscan llevar tranquilidad asegurando que el margen de competitividad local es mayor al que se está manejando, y calculan que con el dólar a $4,24, la franja competitiva con Brasil en el sector automotriz llega a por lo menos 1,95 reales por dólar. Pero lo cierto, es que lo que suceda entre Brasil y las automotrices locales preocupa porque se trata de uno de los motores de la actividad económica local: la automotriz es la actividad de mayor crecimiento en el ciclo de auge actual. Por ese motivo, son cada vez más los analistas que vaticinan una posible desaceleración de la economía argentina, y reflejo de ello es la caída que comenzaron a tener los cupones atados al PIB, que si bien parecía que podían mantenerse ajenos a la crisis de las bolsas internacionales, encontraron los sacudones por diversas vías de la economía real, entre ellas, el posible impacto del ajuste en la moneda brasileña.

La evolución del real y de la cotización de la soja son los datos del escenario global que los analistas económicos locales miran con mayor atención para elaborar sus pronósticos para los próximos meses.

(De la edición impresa)

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