JPMorgan Chase & Co. es el banco más grande de Estados Unidos y uno de los principales grupos financieros del mundo. Su sede central está en Nueva York y cuenta con operaciones en más de 100 países, con una amplia gama de servicios que abarcan banca de inversión, gestión de activos, banca comercial, servicios de tesorería, pagos y banca minorista.
El origen de la institución se remonta al siglo XIX con la figura de John Pierpont Morgan, un influyente banquero que desempeñó un papel decisivo en el financiamiento del desarrollo industrial de EE.UU., en la consolidación de empresas ferroviarias y en la creación de gigantes como General Electric y U.S. Steel. A lo largo de su historia, el banco ha pasado por fusiones y adquisiciones que derivaron en la entidad actual, conocida oficialmente como JPMorgan Chase & Co. desde el año 2000, tras la fusión entre J.P. Morgan & Co. y Chase Manhattan Bank.
En la actualidad, JPMorgan combina dos grandes marcas: J.P. Morgan, que se orienta a clientes institucionales, gobiernos y grandes corporaciones y Chase, enfocada en banca minorista y consumo en EE.UU., con millones de clientes que utilizan sus cuentas, tarjetas de crédito y préstamos. Entre sus áreas de negocio más relevantes están la banca de inversión (advisory, emisiones de deuda y acciones, fusiones y adquisiciones), gestión de activos, banca privada, pagos digitales y servicios financieros corporativos.
El banco es también una voz influyente en el escenario económico y político global: sus análisis y reportes impactan en los mercados, y su CEO, Jamie Dimon, es considerado una de las figuras más influyentes de Wall Street. JPMorgan combina tradición, innovación tecnológica y una posición dominante en el sistema financiero, lo que lo convierte en un actor clave en la economía mundial.