El presidente ejecutivo de JP Morgan Chase, Jamie Dimon, rechazó el pedido de algunos empleados de rever la política de presencialidad de cinco días en la oficina del banco.
Los empleados del banco más grande de Estados Unidos se han estado quejando sobre la pérdida de los acuerdos de trabajo híbridos.
Incluso un grupo lanzó una petición en línea instando a Dimon a reconsiderarlo.
Sin embargo, cuando se le preguntó sobre la política de trabajo presencial durante la reunión de personal, dijo: "No pierdan el tiempo en eso. No me importa cuánta gente firme esa maldita petición".
En cambio, Dimon exigió más eficiencia y enfatizó que los empleados pueden elegir si quieren trabajar en JP Morgan.
Unas 950 personas habían firmado la petición contra la política de cinco días de presencialidad, aunque cabe aclarar que JP Morgan tiene más de 317.000 empleados en todo el mundo.
Dimon, quien ha dirigido el banco durante 19 años, argumentó que algunos empleados no prestan atención durante las reuniones de Zoom, lo que redujo su eficiencia y creatividad.
Según Dimon, los requisitos en la oficina no se dejarán en manos de los directivos: "No hay ninguna posibilidad de que lo deje en manos de los directivos. Cero posibilidades. El abuso que tuvo lugar es extraordinario".
"Muchos de ustedes estaban en el maldito Zoom, y estaban haciendo lo siguiente: mirar su correo, enviarse mensajes de texto sobre lo que es la otra persona, no prestar atención, no leer sus cosas. Y si no crees que eso ralentiza la eficiencia, la creatividad y crea grosería, lo hace", argumentó.
La opinión de Dimon es compartida por el presidente Donald Trump, quien exigió el fin de los acuerdos de trabajo remoto en el gobierno federal.
Dimon ha pedido a todos los departamentos del banco que muestren un aumento del 10% en eficiencia, lo que supondría recortes del 10% en informes, reuniones, documentos y sesiones de formación.