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Sin sorpresas, pero con mucho por definir

Ayer venció el plazo para inscribir los frentes electorales que competirán en las legislativas nacionales: multiplicidad de armados, pero con pocos candidatos definidos

16-06-2017
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Las negociaciones contrarreloj se prolongaron hasta la mañana de ayer, por una disposición de la Justicia Electoral. Pero no trajeron muchas sorpresas de última hora. La mayor atención estuvo puesta en el cierre de frentes en el peronismo de la provincia de Buenos Aires, debido a la disputa previa entre la expresidenta Cristina Kirchner y sus aliados, por un lado, y el exministro Florencio Randazzo, por el otro. Pero tampoco ahí las hubo. Ambos espacios presentaron su credenciales por sepado, tal como se esperaba. Con mucha tensión a cuestas y margen abierto para negociaciones posibles. Y sin candidatos definidos en las nóminas, más allá de la casi segura postulación de los dos referentes.

En cuanto al oficialismo nacional, tampoco hubo sorpresas. Cambiemos inscribió su alianza en 23 de los 24 distritos del país. La excepción fue la Ciudad de Buenos Aires, donde la alianza electoral no llegó a conformarse, luego de que el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, con el aval del presidente Mauricio Macri, desistiera de permitir el ingreso de ECO y el exembajador Martín Lousteau al esquema del oficialismo local. El PRO y la Coalición Cívica presentaron en la Ciudad “Vamos Juntos”, mientras que radicales y socialistas formaron “Evolución Ciudadana”. De todos modos, el sello Cambiemos tuvo variantes según el distrito y el peso de cada uno de los espacios en ellos.

Por el lado del Frente Renovador, el tercer espacio nacional, ratificó su alianza con GEN y Libres del Sur en la provincia de Buenos Aires, pero pudo replicar solo en unos pocos sitios. El espacio del diputado nacional Sergio Massa estará representado por candidatos en casi todos los distritos en distintas expresiones: solo o en alianza con otros partidos. Mientras que en cinco jurisdicciones enfrentará a los espacios de sus socios bonaerenses Margarita Stolbizer y Victoria Donda. En la Ciudad no pudo concretar el esperado acuerdo con Lousteau y “1País” se presentó con los mismos integrantes que en la provincia. En Mendoza y Jujuy desistió acompañar a Cambiemos como lo había hecho en 2015. Y en distritos como Entre Ríos o Córdo

ba se sumó a los oficialismos justicialistas.

Peronismos 

El justicialismo, a nivel nacional, estuvo lejos de elaborar una estrategia integradora. O, por lo menos, con puntos en común. Donde es oficialismo, los gobernadores impusieron su impronta, pero con esquemas de aliados diferente según los casos. Donde es oposición, la disputa fue dura para definir qué hacer. El caso de la provincia de Buenos Aires resulta paradigmático en ese sentido. El kirchnerismo presentó Unidad Ciudadana en reemplazo del tradicional Frente para la Victoria, mientras que el randazzismo se quedó con el Frente Justicialista y la adhesión del PJ. En Santa Fe, en tanto, se logró que las divergencias se dirimieran puertas adentro, pero en unas primarias de tres candidatos, bajo el sello Frente Justicialista. Algo parecido a lo que sucederá en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PJ logró que 16 espacios aliados confluyeranen Unidad Porteña, con el kirchnerismo dentro.

En Córdoba, otro de los distritos importantes, el peronismo llevará el tradicional sello de Unión por Córdoba, con el que José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti gobiernan alternadamente la provincia desde 1999. El kirchnerismo no se acompló al esquema, como viene sucediendo en las últimas elecciones, sino que presentará frente propio. Algo que se sucederá en Corrientes y La Pampa respecto de los oficialismo peronistas oficiales, a pesar de que en ambos casos hayan presentado alianzas para competir de manera diferenciada. En el caso de Corrientes, en especial, la mala experiencia de la capital correntina en las elecciones a intendentes de hace dos semanas jugó en contra de esa posibilidad.

Oficialismo

Como se dijo, Cambiemos logró estar presente con algunas variantes en 23 de los 24 distritos, y con una propuesta bastante más ordenada que sus competidores. El sello tiene sus variantes según el lugar. En Corrientes, por ejemplo, se llama ECO-Cambiemos, por el frente Encuentro por Corrientes (ECO) que lidera el gobernador radical Ricardo Colombi. Y en La Pampa lo bautizaron Propuesta Frepam-Cambiemos. En Salta el nombre oficial es Cambiemos País, mientras que los fueguinos optaron por agregar la sigla provincial y así conformaron Cambiemos TDF a la alianza entre la UCR y el PRO. Algo parecido ideó Jujuy, donde se inscribió el Frente Jujeño Cambiemos. En tanto, en Tucumán será  Cambiemos para el Bicentenario, mientras que en Catamarca usaron el nombre histórico del frente con el que la UCR se identificó varios años: de esta forma quedó conformado el Frente Cívico y Social-Cambiemos.

Pero más allá de los retoques a los nombres, dos o tres escenarios adquieren relevancia. Por caso, el de Santa Fe, donde la UCR abandonó el Frente Progresista que integraba hace una década junto a los socialistas (son gobierno en la provincia) para armar un frente Cambiemos idéntico al nacional, conformado por la UCR, PRO y la Coalición Cívica-ARI. Otra dato de color se dio en Entre Ríos, donde Cambiemos contará entre sus aliados al GEN, que lidera Margarita Stolbizer, y que en la mayoría de la provincias aparece asociado al Frente Renovador de Massa. Precisamente, el massismo competirá dentro del frente 1País con el GEN y Libres del Sur en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal. Pero las fuerzas de Stolbizer y Donda integrarán otros espacios al menos en Córdoba, Tucumán, Entre Ríos, San Luis y La Pampa.

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