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Schiaretti, de elector a repliegue táctico

El gobernador cordobés intenta renovar las dos bancas de diputados que pone en juego con boleta corta y hace equilibrio entre las opciones presidenciales

28-06-2019
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El triunfo holgado, cómodo, frente a una oposición dividida, debilitada, en las elecciones provinciales, que le permitieron su reelección, envalentonaron a Juan Schiaretti y lo colocaron en el centro del escenario nacional. Varios actores esperaban por él y otros tantos lo observaban con inquietud. Tal es el caso de Roberto Lavagna, expectante ante la posibilidad de que lo eligiera como candidato de consenso de la oposición no kirchnerista. O sus socios del peronismo federal, deseosos de que se pusiera al frente del armado nacional del frente, que entonces tenía varios candidatos con pretensiones y escaso entramado territorial.

Un mes y medio después, el gobernador cordobés parece haber asumido otras tareas. Intenta renovar las dos bancas de diputados que pone en juego con boleta corta, quiere hacer equilibrio entre dirigentes internos de su espacio que tienen apuestas diferentes en la pelea presidencial y evalúa cual de los escenarios posibles que dejarán las elecciones lo colocarán a él y a su fuerza en mejor posición. Lejos de la centralidad que parecía que podía tener y más cobijado en el cordobesismo como estrategia local.

En ese juego interior cruzado, el senador Carlos Caserio fue elegido para reemplazar a Miguel Angel Pichetto en la presidencia del bloque justicialista, ya sin el rionegrino. La puesta en escena fue de alineamiento a la fórmula del Frente de Todos: Fernández-Fernández, compromiso que asumió el propio Caserio. El dirigente era del riñón del fallecido José Manuel de la Sota, socio político de Schiaretti, y mantiene una relación que combina cordialidad y proyectos comunes con algunas divergencias. De todos modos, en la política cordobesa consideran que ni la presidencia del bloque ni ese gesto son ajenos al gobernador.

No quedar descolocado en la puja nacional lo inquieta. De las nueve bancas que se renuevan en la provincia, cinco pertenecen a Cambiemos, una al Frente para la Victoria, una a Forja y dos al espacio de Schiaretti. El gobernador pretende renovarlas a través de Hacemos Córdoba. Carlos Gutiérrez y Claudia Martínez serán sus candidatos. Gutiérrez, legislador provincial, es el que trata de poner paños fríos y negar disputas internas. “Nadie rompió nada. El congreso provincial del PJ de Córdoba resolvió impulsar una lista de candidatos a diputados nacionales y se dio libertad para que cada dirigente resolviera su apoyo a alguna fórmula presidencial. Caserio y Gill aclararon que trabajarán para nuestra lista, pero que a nivel nacional se alinean con la fórmula de los Fernández”, sostuvo Gutiérrez. La referencia correspondía al senador y a Martín Gill, intendente reelecto de Villa María, que se puso a disposición del binomio del Frente de Todos.

Córdoba fue clave en el triunfo de Cambiemos en 2015. Por eso el Gobierno pretende mantener los puentes con Schiaretti. El encuentro de Pichetto (uno de los federales) con Schiaretti, de hace unos días, entra en esa lógica. Mientras el gobernador hace equilibrio, en su repliegue táctico.

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