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Salvador será el presidente de la UCR bonaerense

24 octubre de 2016

La UCR de la provincia de Buenos Aires eligió ayer a sus autoridades. La integración del comité provincial fue producto de un acuerdo entre tres sectores internos. El nuevo presidente en reemplazo de Ricardo Alfonsín será el vicegobernador Daniel Salvador que lidera a la mayoría de los radicales bonaerenses. Salvador fue siempre un firme defensor del acuerdo entre la UCR y el PRO y sostiene que su partido debe ayudar al gobierno provincial aportando ideas y propuestas y no reclamando cargos. Los otros grupos, que nombraron al vicepresidente y al secretario general, inicialmente se oponían a que Salvador fuera presidente del partido porque consideraban que su doble rol no sería el más adecuado para plantear las demandas partidarias ante el gobierno provincial.

Pero el sector mayoritario sostenía que fortalecía la posición radical si su máxima autoridad institucional lo era también del partido. Negarle ese cargo al vicegobernador hubiera implicado su debilitamiento. Por otra parte, ese debate se saldó en parte cuando en el PRO decidieron que María Eugenia Vidal fuese también la presidenta del partido en el distrito. De esa manera, la gobernadora y el vice son, además, las máximas autoridades partidarias lo cual le da la máxima institucionalidad política a la alianza provincial. Salvador está convencido de que el éxito del gobierno de Vidal cambiará la política argentina por mucho tiempo porque el peronismo será otro y tendrá un poder distinto si no controla el principal distrito del país.

La UCR cuenta con 40 intendentes en la provincia aunque la mayoría de ellos los son de distritos chicos. De todas maneras, es una fuerza importante porque representan dos tercios del total de los que tiene Cambiemos aunque el PRO gobierna en varios distritos del GBA y en ciudades grandes del interior provincial.

El desafío que enfrentarán las nuevas autoridades es lograr que el radicalismo tenga una sola voz de manera de incrementar su capacidad negociadora dentro de Cambiemos. Un partido fragmentado se debilita porque los demás pueden hacer acuerdos con sus distintos sectores internos sin tener que hacerlo con una estructura más fuerte.

Mirando a 2017

De todas maneras, los radicales están atentos al armado de listas para las elecciones de año que viene. En la Legislatura provincial, Cambiemos tiene mucho para crecer dado que renueva muy pocas bancas ? nueve en Diputados- y en la UCR tienen miedo a una licuación de su presencia en la medida en que el PRO se lleve el grueso de las bancas que se conquisten.

Lo mismo puede ocurrir con las candidaturas al Congreso Nacional porque la provincia de Buenos Aires será, por lejos, la que muestre el mayor incremento en la representación de Cambiemos ya que renueva muy pocos escaños. En el ámbito municipal, las negociaciones pueden ser más complejas pero los intendentes radicales privilegian al acuerdo con el PRO porque todos están dentro del partido en la medida en la que el partido esté dentro de Cambiemos.

Finalmente ayer se comprobó que algo está cambiando en el radicalismo. Sólo hubo elecciones para elegir autoridades locales en 26 sobre 135 distritos que tiene la provincia. Un número muy bajo para un partido que hizo de las internas un culto.

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