El Economista - 70 años
Versión digital

mar 27 Sep

BUE 25°C
Versión digital

mar 27 Sep

BUE 25°C

Primera reunión técnica, para acercar posiciones

El Gobierno busca disminuir la resistencia de la CGT con el encuentro de hoy y antes de la cumbre del consejo directivo prevista para el jueves

06-11-2017
Compartir

La CGT ofreció su primer rechazo, el viernes, al borrador propuesto por el Gobierno para llevar al Congreso la reforma laboral que pretende. De todos modos, no se socavaron los puentes para buscar acuerdos y la estrategia negociadora quedó en pie. Para hoy, por caso, está pautado el primer encuentro de la mesa técnica entre las partes para “pasar a la discusión en concreto”. Los abogados gremiales Alberto Tomassone y Federico West Ocampo fueron los designados por la central obrera. Mientras que quedó confirmada la reunión del jueves del consejo directivo de la central obrera.

Desde el Ministerio de Trabajo son optimistas respecto de los avances posibles a partir de estos encuentros. Reconocen que en la reunión del viernes hubo algunos entendimientos, pero ganaron las “discrepancias”. “Valoramos enormemente ese espacio de trabajo que tenemos compartido con el sindicalismo de la CGT y estamos confiados en que vamos a llegar a un buen resultado”, sostuvo el jefe de Gabinete Marcos Peña, que, si bien no está al frente de las negociaciones, está encima de los movimientos del ministro Jorge Triaca. Este es un punto clave. El Gobierno pretendeavanzar prontamente en las próximas semanas, pero con un guiño de la CGT.

Por el lado de la central, la reformulación de la ley de Contrato de Trabajo es el punto más “irritante” para los gremios, junto con lo referido a las indemnizaciones y la creación de un Fondo de Cese Laboral Sectorial, que costearía los montos correspondientes a los despido sin causa. En tanto, el fomento del blanqueo, las propuestas de capacitación y la creación de la Agencia de Evaluación de Tecnologías de la Salud, un órgano de consulta en los procesos judiciales en los que se discutan cuestiones de índole sanitaria, son las que tienen una mejor recepción.

“En el Congreso, así como está, el proyecto no pasa”, aseguró Héctor Daer, quien participó de los encuentros con Triaca, forma parte del triunviro de la CGT y ocupa una banca en Diputados por el Bloque Justicialista. Entre los argumentos para oponerse señaló que “es falso” que una reforma que abarate costos laborales redunde en más inversiones.

Entre los que se manifestaron más abiertamente en contra hay varios dirigentes del consejo directivo de la central y la Corriente Federal de Trabajadores. “Por parte de esta conducción gremial, de esta confederación, los compañeros trabajadores quédense tranquilos que nos van a tener que cortar la mano para firmar esta ley de reforma para cagar a los trabajadores”, sostuvo Pablo Moyano, secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones y actual secretario gremial de la CGT. Mientras que la corriente que lidera el dirigente bancario Sergio Palazzo convocó a “llamar a las cosas por su nombre” y afirmó que lo que “el presidente Mauricio Macri definió a nivel laboral, previsional y tributario como reforma permanente es un ajuste permanente”. Varios de estos sectores pretenden definir un límite temporal a las consultas con el Gobierno y volver a plantear la discusión en el ámbito del Comité Central Confederal.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés