“No hay margen para hacer un paro”

La central no logra ponerse de acuerdo respecto del plan de lucha y la interna, cada vez más fuerte, podría desembocar en una nueva fragmentación, dice Ana Natalucci

23-08-2017
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Entrevista a Ana Natalucci Directora del GEPYMPol/IIGG/UBA

Para Ana Natalucci, investigadora del Conicet y directora del Grupo de Estudios sobre Participación y Movilización Política en el Instituto Gino Germani, el anticipo de un paro general realizado ayer en el acto de la CGT es más una estrategia para mantener calmas las bases que una posibilidad concreta. Según la investigadora, la central obrera no logra ponerse de acuerdo respecto del plan de lucha que debe encarar y la interna, cada vez más fuerte, podría desembocar en una nueva fragmentación.

¿Encuentra diferencias entre la reciente marcha de la CGT y las anteriores?

En el acto de marzo había un acuerdo mayor dentro del consejo directivo de convocar a un acto en vez de a un paro y en este no. No sólo habló uno solo de los tres secretarios generales, sino que además se notó muy fragmentado, de hecho Héctor Daer estaba abajo del escenario. Sólo estaba Carlos Acuña, y el discurso de Juan Carlos Schmid fue muy corto. La cuestión que sigue vigente es que la CGT no se pone de acuerdo respecto del plan de lucha. Lo que termina comunicando Schmid es que llamarán el 25 de septiembre a un comité para ver qué hacer, o sea que están en la misma situación en que estaban en marzo.

¿Si apenas pudieron mantenerse unidos para realizar la movilización, para qué anticiparon la realización de un paro, con la profundización de las diferencias que eso podría generar?

Creo que no hay margen para hacer un paro en estas condiciones, y me parece que lo dicen para calmar a alguna de sus bases que están presionando. Uno podría pensar que pueden cerrar con la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, también encabezada por Schmid) y parar el transporte, pero el ferroviario Omar Maturano también se mostró un poco reticente, la UTA con Roberto Fernández cerró paritarias del valor que quería, con lo cual tampoco parece tan viable esa posibilidad.

¿Que los “gordos” y algunos otros sectores de la CGT se hayan volcado tan fuertemente a la idea de sostener el diálogo con el Gobierno y reducir la confrontación puede atribuirse exclusivamente a los resultados de las PASO o hay algo más?

Hay sectores que prefieren la negociación antes que la confrontación, eso estaba claro porque si no hubiesen convocado a un paro en marzo. El paro fue finalmente en abril, pero creo que los sectores más propensas a la negociación ven que no les generó ninguna ventaja sobre otros sectores para la negociación con el Gobierno. No fue eficaz. Por otro lado, me parece que el resultado de las PASO muestra que el Gobierno tiene algún consenso. Convocar el paro general en estas condiciones sería complicado.

Schmid fue el único orador en el acto ¿Le parece que, vencido el triunvirato, se perfila como el líder de la CGT unificada?

Creo que Schmid no tiene chances de conducir en solitario una CGT unificada. Los “gordos” no lo apoyarían, tampoco la Corriente Federal de Sergio Palazzo. Además el moyanismo está partido y tampoco lo respalda de manera unánime. De hecho en el acto un sector de Camioneros fue el que generó conflicto. Es decir, Camioneros estaba a cargo de la seguridad del acto para evitar lo del 7 de marzo, pero generó los incidentes. Eso a Hugo Moyano no le pasaba.

¿Ve la posibilidad de que la central se fragmente nuevamente?

Sí. Hay sectores que están bregando por mantener la unidad, pero no veo tan difícil que haya una ruptura. Sobre todo de sectores que no están dispuestos embarrar negociaciones porque otros quieran movilizarse. No veo tan difícil que los “gordos” se vuelvan a ir de la CGT.

¿Le parece que el reclamo por la situación del empleo y los despidos ha mermado en pos de un agenda social más amplia?

La suspensiones y los despidos fueron más fuertes el año pasado, sobre todo en el sector público. Las situaciones en el sector privado siguen, pero tienen otra dinámica, entonces es difícil que la CGT plentee una demanda respecto de eso. Por otro lado, lo que queda claro es que el problema de este Gobierno es la política económica en general y el alto nivel de endeudamiento. No los despidos.

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