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Ministros anticiparon respuesta favorable al pedido de la CGT

03 octubre de 2016

El Gobierno recibió el jueves pasado a la cúpula de la CGT, escuchó sus demandas y se comprometió a, en el plazo de diez días, darles respuesta. Entre los pedidos hechos por el sindicalismo se encuentra una “compensación de fin de año” para los trabajadores del ámbito público y privado y para jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales, además de la exención del impuesto a las ganancias para el medio aguinaldo. Mientras el tiempo para elaborar la respuesta corre, varios ministros del gabinete nacional dejaron en claro que la disposición de un bono se está evaluando seriamente, con las expectativas ?y los trastornos? que sabe que eso genera en las distintas órbitas gubernamentales y en el sector privado.

“Seguramente vamos a hacer un esfuerzo para los sectores de salarios más bajos y para los más necesitados”, dijo el día siguiente de la reunión el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat- Gay, aunque aclaró que todavía no han definido “la forma” de esa ayuda. En el mismo sentido se manifestó la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, quien no descartó la posibilidad de que el Gobierno le entregue un extra a “los sectores más vulnerables”. “Si miramos para atrás, desde diciembre a hoy en cada momento que sentimos la necesidad concreta de hacer algo así lo hemos hecho. En diciembre del año pasado entregamos un bono de $400, lo mismo en abril-mayo, un bono de $500”, recordó.

Aunque más cuidadosos, los ministros de Trabajo y de Interior, Jorge Triaca y Rogelio Frigerio, respectivamente, también se refirieron al tema. “Los montos todavía no están, estamos estudiando y cuidando los recursos de la Nación y de las provincias”, dijo Triaca, al negar que el Gobierno tenga definido el asunto, y sostuvo que tampoco hay veredicto todavía sobre el pedido de exceptuar del impuesto a las ganancias al medio aguinaldo.

Por su parte, Frigerio señaló que el Ejecutivo está “tratando de encontrar una solución que dé una respuesta a los pedidos y que no desfinancie el Estado”. “Nos juntamos permanentemente (con los sindicalistas), tenemos un diálogo fluido, probablemente mucho más fluido de lo que lo tenían con el gobierno anterior”, recalcó, tratando de dejar en evidencia su buena predisposición.

Frigerio subrayó que del encuentro de la semana pasada entre el Gobierno y los líderes cegetistas, surgió “la integración de una mesa productiva a la cual se sienten el Estado, los representantes de los trabajadores y los representantes de las empresas para atender y resolver todos estos problemas”. En efecto, las partes avalaron por escrito la convocatoria a una Mesa de Diálogo para la Producción y el Trabajo, formada por representantes del mundo sindical, empresarial y gubernamental.

El Gobierno aprovechará este marco de “diálogo” para convocar al empresariado nacional a hacer su aporte para lograr que los sindicalistas renuncien definitivamente a la realización de un paro nacional. El ministro de Producción, Francisco Cabrera, lo expresó claramente: “Hay una mesa de diálogo, nosotros seríamos los coordinadores entre representantes empresariales y obreros y habría un bono de fin de año”.

De todos modos, no debería esperarse que la compensación se otorgue de manera homogénea. Las paritarias se cerraron este año en términos muy disímiles en cada actividad y, por tanto, de cara al bono de fin de año se buscará llegar a un acuerdo sector por sector. En este sentido, se presume que funcionarios del Gobierno se reunirán por separado con representantes de la Unión Industrial, la Sociedad Rural, las Cámaras de Comercio y de la Construcción, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos Privados.

Las declaraciones de los ministros dejaron en claro que la ayuda irá destinada a los sectores de más bajos salarios, y se puede inferir que aquellos que tributen ganancias deberán conformarse con la exención de ese impuesto sobre el aguinaldo.

Es de esperar que las segmentaciones entre los bonos generen tensiones y reclamos de los trabajadores de distintos sectores. Asimismo, es posible anticiparse a los cuestionamientos que harán los empresarios pymes, que atravesaron un año difícil y posiblemente acusen dificultad para hacer un desembolso extra. Desde este punto de vista, economistas sugirieron que una posibilidad para cumplir con el reclamo sería hacer el bono deducible de impuestos, dado que, de todos modos, ese dinero regresaría vía consumo.

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