El escenario electoral es el que pretendía el Gobierno

Con el peronismo dividido y CFK en cancha, retener los votos de 2015 puede ser suficiente para que Cambiemos gane

26-06-2017
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El escenario electoral es el que pretendía el Gobierno: Cristina Kirchner candidata y peronismo dividido. En ese marco, obtener el 34% de los votos, como en la primera vuelta de las presidenciales de 2015, puede ser suficiente para que el oficialismo gane.

Más aún: está obligado a hacerlo a partir de su propio discurso, que es poner a estas elecciones como un plebiscito ente un cambio positivo o una vuelta al pasado populista.

Desde hace tiempo, entre muchos agentes económicos está instalada la idea de que las inversiones se demoran porque hay incertidumbre política. El Gobierno alienta esa visón que, por otra parte, quedó expuesta en la decisión de Morgan Stanley de no elevar a Argentina a la categoría de mercado emergente.

Quienes quieren saber la fortaleza política con la que cuenta el Gobierno tal vez no necesiten esperar hasta octubre, y lo sabrán en las primarias de agosto. Los antecedentes muestran que los resultados no se modifican sustancialmente entre ambas instancias electorales, a lo sumo en las generales se premia a los ganadores y se castiga a los perdedores de las primarias.

Por eso lo que ocurra el 13 de agosto será clave. Ese día, el resultado más importante será el de la elección de senadores por la provincia de Buenos Aires porque será el que dará la pauta sobre si en 2019 puede reconstituirse una alternativa de poder en torno al kirchnerismo. Y muchos  sectores económicos tomarán posiciones en función de ese dato.

Pero así como la derrota de un Gobierno siempre genera incertidumbre, los antecedentes enseñan que los resultados electorales favorables no arreglan por sí solos los eventuales desequilibrios macroeconómicos.

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