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¿En qué momento conviene invertir?

Muchos postergan dar ese primer paso: bajas de mercado como la de este año te dan la excusa perfecta

¿En qué momento conviene invertir?
Matías Daghero 12 octubre de 2022

Nunca falta quien te va a decir que logró comprar una acción justo antes de que suba o salir de un activo que había subido mucho antes de que se pinche una burbuja. 

Es que la fantasía del timing perfecto es el sueño de todo inversor y hay toda una industria dedicada a venderte la fórmula o figura que tenés que buscar en un gráfico y de esa forma saber cuándo conviene entrar y salir.

Pero... ¿vale la pena buscar tomarle el tiempo al mercado?

La espera no paga 

Como invertir no suele ser la primera actividad en la lista de la gente, muchos postergan dar ese primer paso. Y bajas de mercado como la de este año te dan la excusa perfecta. ¿Por qué invertir ahora en vez de esperar a ver mejores precios?

Bueno, para responder a esa pregunta un estudio de Charles Schwab comparó distintos perfiles de inversores que hubieran invertido US$ 2.000 por año durante 20 años en el S&P500 (índice accionario que nuclea a las 500 empresas más grandes de Estados Unidos), desde 1993 a 2012. Es clave en cualquier análisis de inversiones tomar periodos muy largos de tiempo ya que si no podés llegar a conclusiones equivocadas.

Los resultados fueron sorprendentes y muy útiles para guiarte en tu camino de inversión ya que contradicen lo que muchos creen. Te los muestro.

El Sr. Perfecto (timing perfecto). Este inversor tuvo un timing perfecto, ese que los gurús de las finanzas tanto quieren que creas que tuvieron y que no existe en la realidad. Logró comprar cada año en el momento más bajo del mercado. 

La Sra. Acción (invertir inmediatamente). Usó una estrategia muy simple, apenas recibía el dinero lo invertía inmediatamente en el S&P 500 sin demoras.

El Sr. Mensual (promediar precio). Este inversor optó por dividir su inversión, invirtiendo el mismo monto cada mes. De esa forma, fue promediando precio.

La Sra. Mala Suerte (mal timing). Esta persona tuvo una mala suerte increíble, compró cada año en el momento más alto del mercado. Realmente tuvo una pésima puntería para elegir el momento de su inversión.

El Sr. Miedoso. Este inversor nunca se animó a invertir en acciones. Siempre tuvo miedo a que llegara el próximo crash del mercado, convencido de que iba a existir un mejor momento para entrar. Este tipo de inversores son muy comunes en momentos en que el sentimiento del mercado es muy negativo. Esta persona sólo compró bonos del Tesoro de Estados Unidos, que tienen un rendimiento muy bajo.

Doña Rosa. Este me permito agregarlo al estudio. Sería algo parecido a dejar los dólares abajo del colchón y no hacer nada con ellos, lo que hace un gran número de argentinos.

El gráfico muestra el capital final que tuvieron estos inversores al final de ese periodo de 20 años.

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Ahí vemos claramente que el timing perfecto dio los mejores resultados. Pero sabemos que eso no existe en la realidad. Nadie ha logrado tener un timing perfecto de forma consistente en el tiempo. Entonces, ¿cómo le fue al resto? 

Bueno, vemos que a quien apenas tuvo dinero lo invirtió le fue casi tan bien como a quien tuvo timing perfecto. No es necesario tener la bola de cristal, a veces es mejor pasar a la acción. Quien promedió precio dividiendo compras obtuvo un buen rendimiento también. 

Pero quizá lo más sorprendente del estudio es quien tuvo mal timing y eligió el peor momento de cada año para invertir. Una mala suerte increíble y una situación en la que muchos se pueden sentir identificados. Lo que muestra este estudio es que a este inversor de pésima puntería no le fue nada mal porque logró convertir US$ 40.000 en más de US$ 72.000. Le fue mucho mejor al que sólo se animó a comprar bonos del Tesoro que apenas logró superar a la inflación. Y ni hablar que superó a la estrategia del argentino típico de simplemente comprar dólares y guardarlos.

Esto muestra las ventajas de pasar la acción versus quedarse esperando mejores precios. Aún si te equivocás y terminás eligiendo un mal momento, la historia indica que tenés buenas chances de terminar obteniendo buenos resultados. 

Por supuesto que en cada caso tenés que analizar la conveniencia de cada inversión de acuerdo con tu perfil y tu horizonte porque este estudio abarca un plazo de 20 años y no sería aplicable a quien no tiene el tiempo y la paciencia para soportar los altibajos que pueden ocurrir en el medio.

Tomarle el tiempo al mercado es una tarea imposible. Nadie tiene la forma de saber cuándo va a ser el mínimo del mercado. Pero la buena noticia es que eso no quiere decir que no puedas invertir. Incluso si te equivocás de momento, podés tener revancha y terminar revalorizando tu capital.

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