Geopolítica

Xi Jinping y Putin le dejan las cosas claras a Trump: pueden cooperar, pero no cederán

Esta semana, el presidente de Estados Unidos mantuvo comunicaciones telefónicas con sus pares de Rusia y China. Y, aunque Trump obtuvo algunas pequeñas concesiones, Moscú y Pekín le dejaron en claro que deben ser tratados como iguales si realmente quiere resolver la mayoría de los conflictos del mundo.

Imagen generada con ChatGPT
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En un par de semanas, se cumplirán 150 días desde que Donald Trump volvió al poder en Estados Unidos, aunque, por el momento, en materia de política internacional no ha alcanzado importantes logros.

En lo que respecta a la guerra en Ucrania, continúa sin grandes cambios, a lo que se suma que Israel sigue con sus ataques en la Franja de Gaza, lo que deja en evidencia que el poder de presión de Washington sobre Tel Aviv y Kiev es menor del que el propio Trump creía.

Además, en la guerra comercial iniciada por el propio Trump, EE.UU. aún no ha alcanzado acuerdos significativos más allá de la pausa firmada con China el 12 de mayo por 90 días. 



Sin embargo, esta semana podría ser (o no) la de un verdadero cambio para Trump: en días separados, el mandatario habló telefónicamente con sus pares de China y Rusia, Xi Jiping y Vladimir Putin, respectivamente. 

Este jueves 5 de junio conversó con Xi sobre las diferencias respecto a los aranceles que han sacudido la economía mundial y confirmaron que sus equipos de trabajo se reunirán próximamente. 

En una clara estrategia por parte de Pekín para dejar en evidencia que es EE.UU. quien está en apuros, la embajada de China en Washington destacó que la llamada fue a pedido de Trump (cabe recordar que este mismo año Xi dijo que su país no necesita al Gigante Norteamericano).



Aunque pocos detalles fueron revelados, esta comunicación tan esperada se produce en medio de acusaciones entre Washington y Pekín: China suspendió en abril las exportaciones de una amplia gama de minerales críticos, algo que le permite ejercer presión sobre Trump si el crecimiento económico continúa a la baja como consecuencia de que las empresas no cuentan con los insumos necesarios para producir.

Por su parte, Trump ha acusado a China de violar el acuerdo y ha ordenado restricciones a los envíos de software de diseño de chips.

"La parte estadounidense debe tener una visión realista de los progresos realizados y retirar las medidas negativas impuestas a China. Xi Jinping dio la bienvenida a la visita de Trump a China nuevamente, y Trump expresó su sincera gratitud", dijo el gobierno chino en un comunicado publicado por la agencia estatal de noticias Xinhua.



No obstante, el principal problema es que en el acuerdo firmado en mayo no se abordaron las preocupaciones más amplias que tensan la relación bilateral, como es el estatus de Taiwán.

Si bien EE.UU. adhiere a la política de una sola China, también considera que la reunificación solo puede llevarse a cabo de forma pacífica. Sin embargo, Pekín no renuncia al uso de la fuerza para lograrlo.

Más allá de la defensa de la democracia, Washington tiene intereses más importantes en la región: además de ser el mayor productor de semiconductores del mundo (lo que no es un dato para nada menor en la actualidad), Taiwán es un territorio fundamental a la hora de contener la expansión china en el Indo-Pacífico. 



Esto último quedó de manifiesto esta misma semana cuando, por séptima vez, los ejércitos de Filipinas y Estados Unidos navegaron juntos en el mar de la China Meridional para impulsar la interoperabilidad entre las dos partes.

"La actividad de cooperación marítima es una demostración de la determinación de ambas naciones de profundizar la cooperación y mejorar la interoperabilidad en línea con el derecho internacional", dijeron las Fuerzas Armadas filipinas.

China reclama la soberanía sobre casi todo el mar de la China Meridional, incluidas partes de las zonas económicas exclusivas de Brunéi, Indonesia, Malasia, Filipinas y Vietnam.



trump xi
 

Mejoran los vínculos con Putin, pero muy lentamente 

En cuanto a los vínculos de Trump con Putin, tal como había sucedido durante su primer mandato, parecen ser más que cordiales, ya que incluso se están informando sobre los pasos futuros que implementarán.

El miércoles, un par de días después de la "Operación Telaraña" de Ucrania, en la que destruyó varios bombarderos rusos en Siberia y el extremo norte del país liderado por Putin, este último le confirmó a Trump que tendría que responder a la provocación de Kiev.



El propio Trump dijo que había hablado por teléfono con Putin durante una hora y quince minutos: "Discutimos el ataque a los aviones de Rusia por parte de Ucrania, y también varios otros ataques que han tenido lugar por ambas partes. Fue una buena conversación, pero no una conversación que conduzca a la paz inmediata".

"El presidente Putin dijo, y con mucha fuerza, que tendrá que responder al reciente ataque a los aeródromos", agregó. 

Por su parte, según Yuri Ushakov, asesor de política exterior de Putin, el líder ruso le dijo a Trump que las conversaciones de alto el fuego entre Moscú y Kiev han sido productivas, a pesar de lo que calificó como intentos de Ucrania de "interrumpirlas".



El acercamiento de Trump a Putin, muy criticado por el Partido Demócrata, parte de la base de que Estados Unidos ya no tiene intereses estratégicos fundamentales en Europa (de allí la intención de Trump de reducir el rol de Washington en la OTAN). 

En este sentido, Trump cree que una significativa mejora en los vínculos con Rusia le permitiría alejar a Moscú de China, país al que considera el principal desafío de EE.UU. en este siglo. 

De todas formas, pese a su estrategia de "Nixon a la inversa" (en 1972 el mandatario se acercó a la China de Mao Zedong para presionar a la URSS), esta vez las cosas serán un poco diferentes, ya que Moscú y Pekín mantienen vínculos más que positivos (el sisma sino-ruso sobre la interpretación del comunismo ya quedó muy atrás en el tiempo). 



Incluso, recientemente, se confirmó que Rusia está alcanzando a Ucrania en la producción de drones gracias, sobre todo, a la ayuda de China.

"Los fabricantes chinos les proporcionan hardware, electrónica, navegación, sistemas ópticos y de telemetría, motores, microcircuitos, módulos de procesador, sistemas de campo de antenas, tableros de control, navegación. Utilizan las llamadas empresas fantasma, cambian de nombre, hacen todo lo posible para evitar estar sujetos al control de exportaciones y evitar sanciones por sus actividades", dijo Oleh Aleksandrov, portavoz del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania. 

trump putin
 



Avances positivos respecto a Irán 

Aunque a la hora de contener a China el acercamiento a Putin no parece ser muy efectivo, esta estrategia sí está dando resultados respecto a otra importante preocupación de Trump: las negociaciones nucleares con Irán. 

Así, poco a poco, el mundo se parece algo más a lo que Trump aspira: que un EE.UU. "cansado" ya no sea el único policía mundial, sino que las potencias actúen en conjunto en sus respectivas zonas de influencia y se repartan la carga de mantener al mundo en paz. 

Trump dijo que creía que Putin estaba de acuerdo con él en que Irán "no puede tener un arma nuclear" y el propio líder ruso le confirmó que está dispuesto a utilizar la estrecha asociación de Rusia con Irán para ayudar en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.



"Tenemos estrechas relaciones de socio con Teherán y, naturalmente, el presidente Putin dijo que estamos dispuestos a utilizar este nivel de asociación para facilitar y contribuir a las negociaciones que se están llevando a cabo para resolver el problema del expediente nuclear iraní", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

Actualmente, las negociaciones se encuentran estancadas porque EE.UU. le exige a Irán que abandone completamente el enriquecimiento de uranio para producir energía nuclear, algo a lo que Teherán tiene derecho según el TNP. 



Por su parte, los vínculos entre Rusia e Irán han mejorado mucho a medida que Teherán ha ayudado a armar a Moscú en su guerra contra Ucrania, proporcionándole principalmente miles de drones y proyectiles de artillería.

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