Para sorpresa de pocos, el multimillonario Elon Musk ha abandonado formalmente la administración Donald Trump apenas 130 días después de iniciar una campaña de eficiencia dentro del gobierno.
El propio Musk confirmó la noticia en su plataforma de redes sociales X al agradecerle a Donald Trump por su tiempo como empleado especial en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Cabe recordar que Musk aporto unos US$ 300 millones para la campaña de Trump, lo que afianzó el vínculo entre ambos. Sin embargo, su salida fue rápida y ni siquiera tuvo una conversación formal con el presidente antes de abandonar el cargo.
Si bien, por el momento, no se ha revelado la causa formal de la ruptura, hay que destacar que Musk se fue apenas un par de horas después de criticar el proyecto de ley de impuestos de Trump, calificándolo de demasiado caro y como una medida que socavaría su trabajo en DOGE.
"Me decepcionó ver el enorme proyecto de ley de gastos, francamente, que aumenta el déficit presupuestario, no solo lo disminuye, y socava el trabajo que está haciendo el equipo de DOGE", dijo Musk.
Muchas promesas, pocos resultados
Musk había dicho que DOGE podría recortar, al menos, US$ 2 billones en gastos federales. La propia agencia estima actualmente que sus esfuerzos han ahorrado US$ 175.000 millones, aunque las cifras no han sido verificadas.
El principal problema de Musk fue que rápidamente vio cómo algunos miembros del gabinete comenzaron a desconfiar de sus tácticas, a lo que se suma una catarata de recursos legales para frenar los despidos.
Así fue como Musk se enfrentó con tres de los miembros más importantes del gabinete de Trump: el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Transporte, Sean Duffy; y el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Pero Trump, en un claro respaldo a sus funcionarios, recordó a principios de marzo que las decisiones de personal recaían en los secretarios de departamento, no en Musk.
El fundador de TESLA también llamó "imbécil" y "más tonto que un saco de ladrillos" al asesor comercial de Trump, Peter Navarro, aunque funcionario desestimó los insultos y dijo: "Me han llamado peor".
Trump y DOGE han logrado recortar casi un 12%, o 260.000 de los 2,3 millones de trabajadores civiles federales, en gran parte a través de amenazas de despidos y ofertas de jubilación anticipada.
Una semana complicada
La noticia sale a la luz la misma semana en la que Musk vio explotar, por tercera vez consecutiva, el cohete Starship, de su empresa SpaceX.
Este cohete, el más poderoso del mundo, está siendo desarrollado para enviar misiones a Marte. Sin embargo, aunque durante sus 6 primeros vuelos siempre consiguió mejorar su performance, las 3 veces que despegó este año terminó estallando.
El resultado deja nuevamente expuesto a Musk, que este mismo año aseguró que el Starship realizaría su primera misión no tripulada a Marte a fines de 2026.
Incluso, muchos creen que el propio Musk es uno de los grandes responsables de que Trump ahora tenga como principal objetivo enviar una misión al Planeta Rojo, algo que los expertos consideran muy poco viable.
Esto quedó en evidencia con el último presupuesto de Trump para la NASA, que aún debe ser aprobado por el Congreso, en el que prácticamente se sentencia a muerte al Programa Artemisa, plan creado por el propio presidente durante su primer mandato para asegurar la permanencia estadounidense en la Luna.
El proyecto, que recortaría en US$ 6.000 millones el presupuesto de la NASA para el año fiscal 2026, cancelaría el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la agencia y la cápsula Orion después de Artemisa III, la misión que justamente utilizaría esas naves para llevar astronautas a la Luna por primera vez desde 1972.
Según la Casa Blanca, la decisión se basa en que el SLS y Orion son "extremadamente caros" y que han superado con creces sus presupuestos.