Trump, Putin y una cita con la historia en un estado norteamericano que alguna vez fue ruso
Tensión

Trump, Putin y una cita con la historia en un estado norteamericano que alguna vez fue ruso

Los presidentes de Estados Unidos y Rusia se reúnen este viernes en suelo norteamericano

15 agosto de 2025

Este viernes, el mundo se detendrá durante algunas horas, o al menos casi todos mirarán hacia el mismo lado, al mismo tiempo: Donald Trump se reunirá, por primera vez desde que regresó al poder, con su par ruso Vladimir Putin.

La cumbre entre ambos mandatarios (la primera entre presidentes de Estados Unidos y Rusia desde 2021) tiene, como principal objetivo, ponerle fin a la ya larga guerra en Ucrania, la más mortífera en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, también se discutirán temas extremadamente delicados como el rol de la OTAN o un posible acuerdo para limitar las armas nucleares estratégicas, que el Kremlin espera que marque el comienzo de una discusión mucho más amplia sobre los intereses globales de Estados Unidos y Rusia. 



Pero, más allá de los temas a debatir, una de las principales curiosidades de la jornada es que Trump y Putin se reunirán en un estado norteamericano que, alguna vez, le perteneció a Rusia: Alaska. 

Específicamente, los mandatarios se encontrarán en Anchorage, una ciudad de uno de los 50 estados de EE.UU. que tan solo se encuentra a 90 km del Lejano Oriente ruso.

Hasta 1867, Alaska perteneció a Rusia. Sin embargo, ese año Estados Unidos la compró por US$ 7.2 millones, adquiriendo así un territorio de 1.518.800 kilómetros cuadrados.



¿Por qué Rusia vendió Alaska? 

Tras su dolorosa derrota en la guerra de Crimea en 1856 (sí, en esa época Crimea ya era de Rusia), el imperio de Alejandro II se encontraba en una complicada situación económica, a lo que se sumaba un creciente temor de que EE.UU. se apoderara de Alaska a través del uso de la fuerza (en esa época, la región prácticamente era imposible de defender para Moscú). 

Así fue como Alejandro II decidió vender el territorio a Estados Unidos, aunque muchos en el país norteamericano creían que esto era una locura. 

alaska
 



Incluso muchos llamaron a Alaska como la "nevera de Seward", por el secretario de Estado estadounidense William H. Seward que llevó adelante las negociaciones, o "el parque de osos polares" del presidente Andrew Johnson.

Una apuesta acertada 

Pero el paso del tiempo le dio la razón a Johnson y Seward: menos de dos décadas después de la compra, los estadounidenses descubrieron enormes reservas de oro en Alaska. 

Además, para mediados del siglo XX las petroleras encontraron enormes yacimientos en el norte del estado.



Y, como si todo esto no fuese suficiente, Washington se ahorró un enorme dolor de cabeza durante la Guerra Fría, ya que evitó que la Unión Soviética estuviera presente en su propio continente (con tan solo recordar la crisis de los misiles cubanos podemos hacernos una idea de lo que esto hubiese significado).

Así, ante la relevancia de Alaska, en 1959, se convirtió oficialmente en el 49.° estado de EE.UU. y, hoy en día, es una poderosa economía con casi 750.000 habitantes y un PIB de US$ 70.000 millones anuales.

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