Análisis

Trump y sus dos casas: la OTAN está en orden, pero en EE.UU. se le escapa la tortuga

Trump logró que la OTAN acordara aumentar el gasto en defensa e incluso el secretario de la alianza lo llamó "papá". Sin embargo, dentro de su país las cosas no son tan fáciles: se filtró un informe que desmiente que los ataques de EE.UU. le pusieron fin al programa nuclear iraní.

Trump y sus dos casas: la OTAN está en orden, pero en EE.UU. se le escapa la tortuga

Semana con sabor agridulce para Donald Trump: tras lo que él definió como un exitoso ataque contra Irán, a lo que se suma que los líderes de la OTAN respaldaron un gran aumento del gasto en defensa, un informe confidencial del ejército estadounidense afirmó que "el programa nuclear iraní se vería retrasado, en el mejor de los casos, unos meses".

El magnate había comenzado esta semana extasiado, ya que el ataque que ordenó el sábado le había puesto final al programa nuclear iraní. 

Sin embargo, un informe clasificado de la Agencia de Inteligencia de Defensa, filtrado a la prensa, reveló que solo las partes superiores de las instalaciones de Fordo y Natanz habrían sido destruidas por las bombas estadounidenses y los misiles israelíes.



En este sentido, los ataques habrían sellado las entradas de algunas instalaciones, pero no causaron grandes daños en los edificios subterráneos e incluso las centrifugadoras principales seguirían funcionando. 

Y a esto se suma que los 400 kilos de uranio altamente enriquecido que se supone que se encuentran en Irán en las instalaciones atacadas siguen sin aparecer, lo que refuerza la teoría de que fueron trasladados antes de los ataques del fin de semana. 

Según Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, no hay indicios de que se haya extraído uranio enriquecido de ninguno de los tres sitios atacados en Irán por Estados Unidos.



En este sentido, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que no estaba al tanto de ninguna información de inteligencia que sugiriera que Irán había movido parte de su uranio altamente enriquecido.

"No estoy al tanto de ninguna inteligencia que haya revisado que diga que las cosas no estaban donde se suponía que debían estar, movidas o de otra manera", explicó. 

Así, la retórica de Trump pierde fuerza, aunque todavía no está claro cuál es su objetivo: Trump ha intentado resistir la presión israelí para no interferir en la guerra, y a esto se agrega que, cuando Irán contratacó contra bases estadounidenses en Qatar e Irak, Washington fue informado con antelación, lo que no nos permite descartar que ambos países tuvieran como principal intención escalar lo menos posible para continuar con sus negociaciones. 



Cabe recordar que Estados Unidos ya no posee intereses estratégicos en Medio Oriente (importa el 40% del petróleo que consume, aunque, dentro de esa cifra, aproximadamente el 60% proviene de Canadá y México). 

Por ello, lo lógico será que, con el pasar de los años, Washington abandone la región para concentrarse en su principal objetivo: contener a China. Sin embargo, Israel, consciente de esto, intenta aprovechar la actual presencia norteamericana para lograr lo que se propone: desmantelar el programa de misiles iraní y un cambio de régimen en el país persa. 

Esta misma semana, en el marco de la cumbre de la OTAN en los Países Bajos, Trump adelantó que probablemente buscará un compromiso de Irán para poner fin a sus ambiciones nucleares en las conversaciones de la próxima semana.



"Vamos a hablar con ellos la próxima semana, con Irán. Es posible que firmemos un acuerdo. No sé. Para mí, no creo que sea tan necesario. Te diré que lo último que quieren hacer es enriquecer algo en este momento. Quieren recuperarse", aseguró. 

Si Irán intenta reconstruir su programa nuclear, "no permitiremos que eso suceda. Número uno, militarmente no lo haremos (...) terminaremos teniendo algo de relación con Irán" para resolver el problema, agregó.

Actualmente, EE.UU. exige que Irán abandone completamente su programa nuclear, algo a lo que Teherán se niega ya que forma parte del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), el cual le permite producir este tipo de energía. Por su parte, Israel, que no forma parte del TNP, es el único de los 9 países con armas nucleares que no las tiene declaradas.



trump
 

Buenas noticias desde Europa, la "casa de papá" 

Sin dudas, la gran noticia de la semana fue que los miembros de la OTAN se comprometieron formalmente a aumentar su gasto en defensa, algo que todos los presidentes de EE.UU. han buscado durante el siglo XXI.

Incluso, para celebrarlo, la Casa Blanca adoptó el apodo de "papá" para Trump en un video que publicó después de que el jefe de la OTAN, Mark Rutte, usara el término en una conversación con el presidente. 



"La casa de papá" publicó la Casa Blanca en X, junto con el video con la canción "Hey Daddy (Daddy's Home)" de Usher e imágenes de Trump en la cumbre en La Haya.

"Y luego papá a veces tiene que usar un lenguaje fuerte para que se detengan", había declarado Rutte, tras ver como Trump regañaba a Israel e Irán. 

Actualmente, EE.UU. aporta el 70% del presupuesto de la alianza, mientras que la mayoría de los miembros no gasta ni el 2% de su PIB, tal como lo exige la OTAN. No obstante, parece que el cambio de postura de Trump, al acercarse a Rusia, ha hecho recapacitar a varios. 



En este sentido, en una declaración de cinco puntos, la OTAN respaldó el objetivo de aumentar el gasto en defensa algo que, de alguna manera, también es un beneficio para ellos mismos: si algún día EE.UU. decide no protegerlos, estarán mejor preparados para enfrentar cualquier tipo de amenaza. 

"Reafirmamos nuestro férreo compromiso con la defensa colectiva, tal como se consagra en el artículo 5 del Tratado de Washington: que un ataque contra uno es un ataque contra todos", agregó la OTAN, en lo que se interpretó como una señal del compromiso norteamericano con la alianza. 

Y, cuando se le pidió a Trump que aclarara su propia postura sobre el Artículo 5, dijo: "Lo apoyo. Por eso estoy aquí. Si no lo apoyara, no estaría aquí".



De todas formas, la cumbre no estuvo exenta de tensiones como consecuencia de que el presidente de España, Pedro Sánchez, declaró que podría cumplir sus compromisos con la OTAN gastando mucho menos que el nuevo objetivo del 5% del PIB.

Para Europa, este será un sacrificio importante, ya que sus altos estándares de vida y gasto social se explican, justamente, por el hecho de no cumplir con sus compromisos con la OTAN. Por lo tanto, es posible que ahora los europeos sufran las consecuencias. 

Respecto a Sánchez, Trump consideró que su declaración "es terrible" y agregó que España obtendría un acuerdo comercial más duro de Estados Unidos que otros países de la Unión Europea.



Con el nuevo objetivo, que se alcanzará en los próximos 10 años, los países se comprometieron a gastar el 3,5% del PIB en defensa básica, como tropas y armas, y el 1,5% en medidas más amplias relacionadas con la defensa, como la ciberseguridad, la protección de oleoductos y la adaptación de carreteras y puentes para manejar vehículos militares pesados. 

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