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Puricelli: “Será un round de estudio entre los dos”

El analista Gabriel Puricelli opina sobre el encuentro Macri-Trump. "Ambos llegan mal preparados", explica

25-04-2017
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Entrevista Gabriel Puricelli Analista Internacional

El Economista dialogó con Gabriel Puricelli, sociólogo y Coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP), sobre la visita de Estado que realizará Macri a la Casa Blanca el jueves.

¿Cómo impacta hasta aquí la política de Trump en la región?

Trump no ha dedicado un minuto a América del Sur desde el inicio de su mandato. El único país de América Latina que ha sentido el impacto de su llegada a la Casa Blanca es México, que ha visto deteriorarse la relación bilateral a los niveles más bajos que nunca haya tenido en tiempo de paz. El presidente de los EE.UU. siquiera ha nombrado todavía a nadie en los cargos clave del Departamento de Estado para la región, incluyendo el subsecretario de Asuntos Hemisféricos. No está clara siquiera la posición de Trump respecto de la normalización de las relaciones con Cuba y, en el caso de Venezuela, lo más claro que ha señalado es que los Estados Unidos seguirán el liderazgo de Luis Almagro. La declaración de Rex Tillerson en relación con esto hace pocos días es la primera vez en años que un Secretario de Estado menciona espontáneamente a la OEA en una aparición ante la prensa.

¿Qué se puede esperar del encuentro y de la relación futura entre ambos países?

El encuentro entre Trump y Macri será un round de estudio entre los dos gobiernos, al que ambos llegan mal preparados: Trump sin equipo diplomático para América Latina y Macri sin embajador en Washington. No puede esperarse mucho más que una foto simbólica, que Argentina exhibirá como indicación de la relevancia que puede adquirir el país en momentos en que Brasil no puede proyectar ninguna influencia debido a su situación doméstica y que para Trump servirá para indicar que una parte de su inestable atención está dirigida a América del Sur. Argentina estará interesada en reencarrilar al menos la normalización de la exportación de limones a Estados Unidos, aunque no hay señales públicas de si estará efectivamente sobre la mesa. Macri hará su mejor esfuerzo por convencer a Trump de no desertar la cumbre del G20 que se realizará en Argentina el año que viene.

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