El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a insistir con que le gusta un dólar fuerte, pero que "se gana mucho más dinero" con uno más débil.
"Entonces, cuando tenemos un dólar fuerte, sucede una cosa: suena bien. Pero no generas turismo. No se pueden vender tractores, no se pueden vender camiones, no se puede vender nada", dijo Trump.
El índice del dólar, que mide la fortaleza del billete estadounidense frente a seis monedas principales, se estabilizó el viernes después de tocar mínimos de dos semanas. Ha bajado aproximadamente un 10% durante los seis meses de mandato de Trump.
El líder republicano se ha quejado continuamente de que la fortaleza del dólar reduce la competitividad de las exportaciones de Estados Unidos y perjudica la manufactura y los empleos en el país.
En este sentido, insistió con que los fabricantes serían los primeros en beneficiarse de la caída del dólar, citando a los productores de equipos de construcción y minería.
"Japón y China lucharon por monedas más débiles durante décadas y pudieron dominar los mercados a lo largo de los años", dijo Trump.
"Ahora no suena bien, pero se gana mucho más dinero con un dólar más débil que con un dólar fuerte", agregó, aunque reconoció que presionar por un dólar más débil no era una buena imagen, ya que una moneda fuerte es bueno psicológicamente.
"Te hace sentir bien. Me encantan los dólares fuertes", sentenció.
El mercado, a la expectativa
Las declaraciones de Trump se dan en un contexto en el que continúan sus cruces con Jerome Powell, presidente de la Fed, quien se niega a recortar las tasas de interés tal como quiere el líder republicano.
En este sentido, Trump con frecuencia ha planteado la posibilidad de destituir a Powell antes de que termine su mandato en diez meses.
Esto ha provocado que los inversores comiencen a considerar varios escenarios, incluido el despido de Powell, la renuncia del jefe de la Fed o el nombramiento de un nuevo candidato mucho antes del final programado del mandato del actual líder de la Reserva Federal.
La semana pasada, cuando surgieron informes de que Trump estaba considerando despedir a Powell, se provocó una caída del 0,7% en el S&P 500 y una caída del 0,9% en el dólar, ofreciendo algunas pistas sobre las posibles reacciones del mercado.
"Los mercados financieros han enviado señales de advertencia claras sobre las consecuencias de la interferencia política", dijo Jack Ablin, director de inversiones de Cresset Capital.
Si bien se considera el escenario más improbable, el mayor riesgo para los mercados es si Trump despidiera a Powell, ya que tal medida sería vista como un asalto a la independencia de la Fed.
Los estrategas de Deutsche Bank estiman que el dólar podría caer hasta un 6% si esto ocurre, a lo que se suma que el rendimiento de los bonos a 10 años podría subir unos 20 puntos básicos, mientras que el rendimiento a 30 años podría dispararse 45 puntos básicos.