En la semana que se inicia, habrá información relevante sobre las dos economías más grandes del mundo. El martes se conocerá, que como consecuencia de la suba de aranceles, la inflación se habría acelerado en Estados Unidos en junio.
Según los analistas, la inflación básica, que excluye a los rubros más volátiles, subió 0,3% en junio mientras que en mayo aumento fue de 0,1%. En términos interanuales, la suba fue de 2,9%, la mayor desde enero.
El índice general también daría cuenta de una aceleración, pasando de 2,4% anual en mayo a 2,6% en junio. Según el sondeo entre economistas que realiza The Wall Street Journal, la inflación llegaría 3% este año. Un porcentaje menor al que se esperaba cunado arrancó 2025. De todas maneras, las proyecciones están sujetas a la política arancelaria de Donald Trump que es cambiante. La semana pasada decidió una suba de aranceles para varios países y este sábado anunció una suba de 30% para las importaciones de México y de la Unión Europea a partir del 1 de agosto.
Los datos de inflación reforzarán la posición de la Reserva Federal que no quiere bajar ya la tasa de interés. No lo hará en su reunión prevista para los días 29 y 30 de julio y recién daría ese paso en septiembre. Los otros indicadores que se conocerán en la semana serán los de precios a los productores y los de las ventas minoristas que habrían crecido en junio luego de dos meses de caída.
El lunes China publicará los datos de comercio exterior que servirán para evaluar el impacto de la suba de aranceles por parte de EE.UU.
El martes habrá una batería de indicadores que darán la pauta sobre el estado de la economía. Entre ellos, la producción industrial, la tasa de desempleo y la inversión en activos fijos. Además, se informaría sobre el comportamiento del PIB en el segundo trimestre que mostraría un crecimiento del 5,2% anual. De esa manera, se cumpliría con el objetivo del Gobierno de logar que el PIB crezca en torno al 5% en 2025.