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Fragmento de "Desarrollo", el nuevo libro de Gerónimo Frigerio

América Latina puede dejar de ser un conjunto de países sin rumbo para transformarse en un conjunto de sociedades que planifican su futuro

Fragmento de "Desarrollo", el nuevo libro de Gerónimo Frigerio
23 abril de 2023

La ambición de "Desarrollo" (Sudamericana, 2023) es servir de inspiración a hombres y mujeres de América Latina para que nos convirtamos en actores del desarrollo y, por lo tanto, en protagonistas de un futuro mejor en nuestros países y en la región.

A continuación, un fragmento exclusivo del nuevo libro de Gerónimo Frigerio.

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¿El fin de la globalización o una nueva globalización? La globalización ha tenido sus ciclos, cuestionamientos y protagonistas a lo largo de la historia. Desde el inicio de la colonización hasta el nuevo milenio, solo los países desarrollados y las grandes economías podían participar y ser protagonistas de la globalización. La tecnología y su impacto en la economía global ha generado por primera vez en la historia la posibilidad de que los individuos puedan ser protagonistas de la globalización. 

Por primera vez en la historia los individuos tienen alcance global para expandir sus intereses, cooperar y coordinar con individuos de todo el mundo más allá de sus nacionalidades o culturas. Por primera vez en la historia la gente tiene poder real de impulsar iniciativas con impacto global. Entonces, ¿estamos ante el fin de la globalización? No. Puede que el comercio internacional tenga sus ciclos de expansión y contracción, pero definitivamente la globalización en varias de sus dimensiones está más vigente y dinámica que nunca. 

En 2004, Thomas Friedman escribió La tierra es plana cuando aún no existían o estaban difundidas las redes sociales ni los desarrollos tecnológicos actuales. Uno de los aspectos que destaca de la globalización es que es "plana".

¿Qué significa esto? Que la globalización puede ser: 

1) Democratizadora: porque facilita que grupos sociales oprimidos o con poca representación política puedan canalizar sus reclamos y generar transformaciones. Por ejemplo, la Primavera Árabe o movilizaciones sociales en América Latina (Chile, Venezuela, México). Es decir, en la nueva era, la tecnología y redes sociales tienen un papel clave para articular intereses y generar movilizaciones sociales que canalicen sus reclamos. 

2) Autoritaria: porque la tecnología puede usarse para imponer ideologías a nivel interno. Por ejemplo, China y Rusia, utilizando la tecnología para imponer su poder sobre su sociedad, limitando el acceso a sitios de internet o redes sociales. 

3) Individual: porque la tecnología facilita el intercambio a nivel global. Por ejemplo, un artesano o artista de África —o América Latina— puede, a través de internet, vender su producto (en formato físico o digital) a cualquier otro individuo en el mundo, accediendo a un mercado global que antes le estaba cerrado. 

4) Homogeneizadora: porque ahora el mismo producto o servicio puede ofrecerse en cualquier parte del mundo manteniendo su calidad y concepto original. Por ejemplo, las cadenas de restaurantes o cafeterías como Starbucks. Ya no hay que viajar a un lugar para tomar un café en Starbucks. Puedo conseguirlo en mi ciudad y con las mismas características que en cualquier sucursal del mundo. 

En esta línea, otro caso se dio a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania, donde surgieron campañas para recaudar fondos para ayudar a los refugiados de este último país. PayPal montó un sistema que identificó doscientas organizaciones benéficas y establecieron un método donde los usuarios de PayPal podían (como individuos) enviar dinero a cualquiera de estos grupos de ayuda (como si fueran cualquier organización internacional de ayuda como USAID). 

Más aún, PayPal y American Express habilitaron que los individuos canjearan los puntos de la tarjeta de crédito para colaborar con estas organizaciones en Ucrania (Is Globalization Dead? Writer Thomas Friedman at Davos 2022, World Economic Forum, 2022). 

Ante una crisis de incidencia global los individuos del mundo pudieron cooperar de forma concreta y contundente apalancando en las nuevas tecnologías y actuando con mayor eficiencia que cualquier organización internacional. 

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La e-globalización permite que individuos de países en desarrollo —como todos los de América Latina— puedan acceder a un potencial de progreso inimaginable en otros tiempos. ¿Cómo comprender mejor qué es la e-globalización? Es el proceso de integración global entre individuos para hacer negocios en el marco de la revolución digital. ¿Cómo es la transición de los latinoamericanos de la "vieja globalización" a la e-globalización? Los latinoamericanos hemos visualizado a lo largo de la pandemia cómo los países del mundo han coordinado esfuerzos para mitigar el impacto de la crisis, tanto en materia sanitaria como económica, centrando la acción de respuesta conjunta desde la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, a la hora de distribuir las vacunas —un factor de incidencia directa en los tiempos de recuperación económica— los países desarrollados priorizaron a su población y — una vez que sus poblaciones fueron vacunadas— comenzó la distribución de las vacunas en cascada para que los países en vías de desarrollo atiendan a sus poblaciones. Los países más pobres quedaron prácticamente al margen. En términos concretos, el manejo de la pandemia puso en evidencia que la "vieja globalización" tiene prioridades y que los latinoamericanos estamos fuera de las primeras prioridades. Ya se sabía. Solo se confirmó. La nueva era (eglobalización) se instaló sin pedir permiso. ¿Qué quiere decir? Significa que los latinoamericanos ya nos empezamos a subir a la revolución digital, quieran o no nuestros líderes políticos y organizaciones del Estado, convenga o no a las grandes empresas multinacionales y sea o no provechoso para los grandes fondos de inversión globales. 

El libro de Gerónimo Frigerio que propone cómo acabar con la pobreza en América Latina

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En 2000, el 5% de los latinoamericanos estaba conectado a internet. En la actualidad, más del 60% lo está. En términos de empresas, en la región se observa un alto grado de conexión a internet. No obstante, una porción importante de empresas —principalmente mipymes— no ha incorporado la tecnología en su cadena de proveedores, ni como canal de venta. Por ejemplo, en México, solo el 19% de las mipymes adquieren insumos por internet (Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México) y en Chile solo el 11% de las empresas desarrollaron canales de venta digitales.

Las tecnologías digitales están transformando los modelos de negocios, favoreciendo el aumento de actividades transfronterizas, aumentando el acceso a los mercados mundiales y generando necesidades de innovación en las estrategias comerciales. Las plataformas de comercio electrónico como Mercado Libre, Amazon o eBay permiten que las mipymes accedan a nuevos mercados. 

Por ejemplo, según datos de eBay casi el 100% de los vendedores chilenos que operan online exportan, en promedio, a 28 mercados distintos. En contraste, solo el 18% de las empresas exportadoras del mismo país que no comercian en línea exportan, en promedio, a tan solo 2 o 3 mercados. El potencial de desarrollo de la digitalización y la globalización es evidente. La digitalización generó además mayor fragmentación en los procesos productivos, ya que varios procesos pueden controlarse de manera remota. 

Tiempo atrás, una empresa automotriz podía ser dueña de todos los insumos, desde las plantaciones de caucho hasta las ensambladoras de asientos. Probablemente, también manejaba la cadena de logística desde el punto de producción hasta el de distribución e, incluso, la venta minorista. Esto ya no es así. 

En la actualidad, los ingenieros ya no recorren las plantas de producción como antes, sino que las controlan desde sus oficinas o desde cualquier lugar del mundo. Es decir, cualquier ingeniero desde cualquier parte del mundo puede controlar el proceso de producción de una fábrica. Para muchas empresas y profesionales ingresar a esa red de cadenas globales de valor es vital. 

La nueva era genera infinitas oportunidades para que los países de la región se integren en las cadenas globales de valor y de esa forma diversificar las exportaciones, mejorar su participación en el comercio y estar actualizados en materia de inteligencia comercial y tecnologías productivas, impulsando el desarrollo de sus países. 

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