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Volvió Griesa y reclamó que Argentina llegue a un acuerdo con 5 fondos

La orden del magistrado es bien clara: “La Corte ha dicho en múltiples ocasiones que estos casos deben ser solucionados”

26-04-2017
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El famoso juez neoyorquino que tanto “atormentó” al kirchnerismo, aquel que no se cansó de felicitar las políticas que encaró el actual presidente Mauricio Macri, volvió a escena. Esta vez, le ordenó al Gobierno y a Euroclear (uno de los mayores sistemas de compensación y liquidación de bonos) que se reúnan con un grupo de cinco fondos que aún tienen deuda de la Argentina en default, para que lleguen a un entendimiento lo antes posible.

La orden del magistrado es bien clara: “La Corte ha dicho en múltiples ocasiones que estos casos deben ser solucionados”, disparó en el escrito. Griesa, de hecho, señaló que las partes deben volver a sentarse en el despacho del mediador, otro viejo conocido como Daniel Pollack, para solucionar esta deuda que asciende a US$ 145 millones con estos acreedores.

Lo cierto es que la movida de Griesa sucede a pocos días de haberse cumplido el aniversario del arreglo con los holdouts más importantes, como Elliott Management y el fondo manejado por Kenneth Dart. Ese hecho, que en la práctica significaba dejar atrás el default de la deuda y que sumó al final un nivel de adhesión del 99%, no terminó por cerrar el libro de la deuda. Porque los litigios pendientes contra el país no son novedad. De hecho, según estimó el mismo Gobierno en un paper enviado a la Comisión de Valores de Estados Unidos (la SEC, por sus siglas en inglés), el país aún tiene en el limbo deuda por US$ 1.500 millones.

Esos acreedores son bonistas que siguen litigando, como el caso de los tenederos de bonos argentinos con Horacio Vázquez a la cabeza (de la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default) y algunos fondos más pequeños que decidieron no aceptar la oferta de Luis Caputo. Del total que aún debe el país, estiman fuentes oficiales, una parte no tan menor nunca se reclamará porque son títulos que quedaron como herencia a familiares que siquiera  saben que son poseedores de un bono argentino. “En todas las reestructuraciones hay un porcentaje menor que nunca aparece a cobrar. Son casos particulares que en este caso podrían llegar a US$ 500 millones”, decía un abogado especialista en litigios que ahora trabaja para el Gobierno.

Los coletazos de mantener el default, aunque sea menor, tiene sus implicancias. A principios de mes, se supo que un juez de Ohio liberó las dos turbinas de helicópteros del Ejército argentino que habían sido retenidas en forma temporal por el pedido de un grupo de holdouts europeos. El argumento oficial al momento de pedir que quede sin efecto la medida, fue que se trató de bienes no embargables, ya que pertenecen al Estado y no tienen un fin comercial. Trascendió que el reclamo había sido efectuado por el fondo HWB Alexandra Strategies Portfolio de Luxemburgo, al que la Argentina le ofreció US$ 162 millones para cerrar el conflicto pero no aceptaron.

Un poco más lejos en el tiempo pero igualmente reciente, con motivo del blanqueo se supo que algunos bancos de inversión de Estados Unidos (como el brazo financiero de Bank of New York Mellon) no permitían a sus clientes argentinos que giren dinero desde sus cuentas hacia el Banco Nación sucursal Nueva York para pagar la multa del blanqueo. La razón: temían que ese dinero al ir al Nación, que es un agente del estado, quede embargado por pedido de algún acreedor. La teoría del alter ego se mantiene, según la interpretación del departamento legal de algunos bancos. El default quedó en el pasado, pero los coletazos están aún latentes.

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