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Un paso clave para fomentar el crédito en pesos y a mayor plazo

18-10-2016
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por Martín Polo

Con la inflación bajando, el Gobierno aprovecha el buen clima financiero y acentúa el endeudamiento en moneda local a plazos más largos y a tasas cada vez más bajas. Es un paso clave para para incentivar el crédito a largo plazo, bajando el costo de capital para ganar competitividad en un contexto en el que no habrá mejoras sustanciales en el tipo de cambio.

Como lo venimos destacando, con estabilidad cambiaria, demanda agregada débil y con una política monetaria muy restrictiva, la inflación continúa bajando más allá de las idas y vueltas con los ajustes tarifarios. Tras el inusual incremento de apenas 0,2% en el IPC del Indec durante agosto (favorecido por la vuelta atrás en tarifas y la baja de verduras), la suba de septiembre fue de 1,1%. La aceleración se explica por bebidas, verduras (que se recuperaron tras la caída de agosto) y por indumentaria ante el cambio de temporada.

Es por estas cuestiones “estacionales” y “regulatorias” que se recomienda el análisis del IPC núcleo (o core) que permite una lectura más clara sobre la tendencia que muestran los precios. Al respecto, la inflación núcleo sigue perdiendo fuerza al marcar en septiembre un alza de 1,5%, 0,2 punto menos que en agosto y 1 punto por debajo del promedio entre mayo y julio. Igual tendencia tuvo la estimación de la Ciudad de Buenos Aires (IPC CABA), con la inflación núcleo subiendo 1,5%, el segundo registro más bajo de los últimos 41 meses (sólo superado por el 1,4% que marcó en junio del año pasado). En otras palabras, la inflación ya se ubica por debajo del objetivo de 1,5% mensual que se había propuesto el BCRA para el cuarto trimestre de este año.

La señal “mixta” de septiembre la aportó Córdoba, donde la inflación se aceleró tanto a nivel general (pasó 0,3% a 1,8%) como en la “núcleo”, que luego de tres meses consecutivos de moderación, revirtió tendencia y subió a 2% (0,4 punto más que en agosto). ¿Luz de alerta? No por el momento pues creemos que no sienta precedente y diversos indicadores que tomamos marcan un octubre tranquilo. De hecho, con el nuevo cuadro tarifario para el gas que se pondrá en vigencia a partir de este mes, el IPC parte de 1% y es muy probable que registre un alza de entre 2% y 2,5%. De todas formas, prevemos que el IPC núcleo se mantenga en torno de 1,5%.

Pese a la importante desaceleración que marcó el IPC en los últimos meses (muy clara a nuestro criterio), en las últimas tres semanas el BCRA interrumpió el recorte de tasas de interés que venía propiciando, dejando las letras a corto plazo en 26,75%. El argumento de la autoridad monetaria es que las expectativas de inflación para 2017 (20%, de acuerdo al promedio del último Relevamiento de Expectativas de Mercado ?REM-) están por encima de la banda superior de la meta de inflación (17%). Como lo venimos advirtiendo, si bien es coherente que el BCRA apueste a su credibilidad para disciplinar las expectativas, creemos que con inflación que en los últimos meses se ubicó muy por debajo del 20% anualizado hay margen para bajar las tasas de interés de corto plazo y darle más aire al crédito al sector privado.

En este contexto de desinflación y en el que el Tesoro ya agotó el margen de financiamiento previsto por el BCRA ($160.000 millones), el Gobierno agiliza las emisiones de deuda en moneda local, a tasa fija, a plazos más largo y, como si fuera poco, a tasas más bajas. Los resultados son muy alentadores, síntoma de la apuesta positiva que sigue haciendo el mercado sobre el sendero de desinflación y sustentabilidad de la política fiscal. Dicho de otro modo: el mercado le está dando margen a la las autoridades económicas para que logren que el país despegue sin necesidad de drástico ajuste fiscal ni de tipo de cambio. En septiembre pasado, el Tesoro ya había testeado el mercado de deuda en pesos a tasa fija, captando más de $90.000 M a plazos que van desde los 18 meses y los 5 años y pagando entre 20% y 18,2%. Pero en la última semana redobló la apuesta: licitó a 7 y 10 años de plazo y captó $76.387 M en total por los que pagó 16% y 15,5%, respectivamente.

En el balance final, con la inflación bajando el Gobierno sigue creando las condiciones para un mercado de capitales más desarrollado. Con las recientes emisiones en moneda local logró dar forma a la curva de rendimientos en pesos a tasa fija y eso es clave para fomentar el crédito en moneda nacional y a mayor plazo, pilar para incentivar la inversión privada y desarrollar el sistema financiero.

(*) Economista jefe de Analytica

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