Pronóstico reservado para el comercio con Brasil

Los problemas de 2014 se repetirían este año

27-01-2015
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(Columna de Florecia Barreiro)

El pasado fue un año particular para el comercio de los dos principales socios del Mercosur. Si bien Argentina logró el saldo comercial negativo más bajo de los últimos 10 años (US$ 139 millones contra US$ 3.100 millones del 2013) el intercambio bilateral se redujo más del 20% interanual. Con apenas US$ 28.400 millones, no alcanzó los niveles de 2008. A esto se suma un dato que preocupa a los analistas: Estados Unidos desplazó a la Argentina y es ahora el principal destino de los productos manufacturados brasileños.

La reducción de más de 27% de las importaciones fue clave para paliar el déficit. Pero el punto para los empresarios locales está en el derrumbe de casi 14% de los envíos al país vecino.

“La pérdida de importancia de Argentina para Brasil no es nueva”, destaca Jorge Vasconcelos, del Ieral de la Fundación Mediterránea. “Mientras que en los '90, los productos locales llegaron a representar cerca de 13% de las importaciones de Brasil, hoy este porcentaje se reduce a casi la mitad”. Pero el dato más alarmante ? aclara el economista ? es que “si bien somos cada vez menos relevantes para ellos, Argentina sigue siendo Brasildependiente: casi las mitad de nuestras exportaciones industriales tienen como destino el mercado brasileño.”

La caída del comercio con el principal socio comercial y las dificultades para aumentar nuestras colocaciones en el país vecino se explican, según los especialistas, por una combinación de factores que tenderían a repetirse en 2015. En algunos casos, se agregan ingredientes que alejan las perspectivas de algún cambio a corto plazo.

Demanda fría

“Con Brasil virtualmente estancado se va a repetir la foto del 2014”, afirma Lorenzo Sigaut Gravina, de Ecolatina. El nivel de actividad de ambos países fue, históricamente, fundamental para entender la dinámica del comercio.

En este sentido, las noticias no fueron buenas el año pasado ni parecen mejorar demasiado en 2015. Según la mayoría de las consultoras privadas, Argentina habría cerrado 2014 con una caída de 1,5% y Brasil apenas habría logrado un crecimiento de 0,15%. Para este año, las proyecciones son apenas un poco más optimistas pero la recesión continuaría en Argentina, y Brasil volvería a sufrir una economía casi estancada.

El triple ajuste brasileño anunciado recientemente ?externo, fiscal y monetario? podría tener algún resultado beneficioso en el segundo semestre. Aunque las expectativas de un rebote fuerte se darían recién en 2016. “En el primer semestre de 2015 la economía brasileña va a estar muy fría”, vaticina Vasconcelos. “Y en el segundo, podría haber una recuperación, con un crecimiento más sano, que mejoraría los pronósticos del año entrante”.

Sectores deprimidos

La caída de la demanda del mercado automotriz es la clave para entender el actual derrumbe del comercio. Casi el 50% de las exportaciones argentina son de la cadena automotriz a Brasil. Y de cada 100 autos que se exportan 85 se colocan en ese mercado. La cadena de producción de vehículos y autopartes explicó más de 62% de la caída de las ventas hacia Brasil y cerca de 70% del derrumbe de las compras el año pasado, según abeceb.com. En este sentido, tampoco se esperan una reversión de la tendencia para este año. “El ajuste no va a ser tan grande, pero tampoco va a haber crecimiento”, afirma Belén Lico, analista de comercio exterior de abeceb.com.

Para el resto de los productos industriales, las perspectivas tampoco son alentadoras. Porque ahora empiezan a jugar otros aspectos: el aumento de costos y el atraso cambiario que le quitan competitividad a los productos locales.

“El ciclo económico determina el comercio bilateral con Brasil”, afirma Lico. “Pero hay varias líneas de productos industriales que se ven impactados por los costos y por la evolución del tipo de cambio”. En este sentido, los más afectados son algunos alimentos, como las conservas y los productos regionales.

Pablo Dragun, economista de la Unión Industrial Argentina (UIA), señala, además, que en la industria local hay cierta preocupación por el escándalo de corrupción de Petrobras en Brasil. “Muchas inversiones y obras fueron paralizadas y esto no solo afecta a los sectores vinculados al petróleo”, dijo. “Por los eslabonamientos, termina impactando en el sector proveedor metalmecánico y de servicios”.

Por otra parte, si bien se esperan mayor volumen de ventas autorizadas de trigo por una mejora en la producción, los menores precios no irían a mover la balanza.

Atraso cambiario

Los economistas están de acuerdo en que la devaluación de enero de 2014 ya perdió su efectividad competitiva. Y que al actual atraso cambiario se suma una fuerte tenden-“No influye tanto en las exportaciones del mercado automotriz ?que tiene un régimen especial? pero sí en el resto de las manufacturas industriales”, reafirma Lico, de Abeceb.com.

Según Sigaut Gravina la decisión de anclar el tipo de cambio profundiza los problemas en un contexto de fortalecimiento internacional del dólar. “Si algunos productos solo se podían exportar a Brasil ?explica? ahora se empieza a cerrar esa isla de competitividad que existía por el 'superreal'”.

Sin embargo, Vasconcelos le quita protagonismo a la paridad cambiaria y destaca otro tipo de dificultades competitivas. “El año pasado tuvimos una caída de la demanda interna del orden del 2,5%”, destaca. “Aún con un mercado interno deprimido, las empresas industriales argentinas no buscaron ni lograron más ventas vía exportaciones”, explica. “El problema no es el tipo de cambio, sino que es de inserción de nuestros productos”.

Restricción a las importaciones

El ajuste vía importaciones para reducir la salida de divisas fue una constante el año pasado. Y los especialistas aseguran que Brasil no fue la excepción. “El comercio bilateral está trabado por la escasez de divisas de Argentina, y Brasil ha sido uno de los más afectados”, asegura Sigaut Gravina.

La restricción del acceso a dólares frescos replicaría este año las trabas a las importaciones que se evidenciaron el año pasado. Esto en un contexto en el que no se espera un levantamiento del cepo cambiario. “Además, de a poco, China empieza a remplazar a Brasil en la importación de bienes de capital”, agrega el economista de Ecolatina. Un punto que preocupa a los brasileños y a la continuidad del Mercosur (ver recuadro).

Los especialistas aseguran que los acuerdos recientes de inversiones y financiamiento del Gobierno con el Gigante Asiático refuerzan esta tendencia. Y que, además, en un mercado recesivo y con costos crecientes, la opción de comprar productos asiáticos resulta en algunos casos mucho más barata.

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