El Economista - 70 años
Versión digital

mie 07 Jun

BUE 18°C

Productividad y gasto público para cumplir con meta de inflación

La inflación cerraría por debajo del 20%, lo cual sería un logro importante, aun cuando no cumpla estrictamente la meta

25 abril de 2017

Para lograr cumplir la meta inflacionaria de 17% anual en diciembre de este año, se requiere que la inflación a partir de mayo no sea superior al 1% mensual. De todas formas, suponiendo que la desaceleración sea más lenta y las tasas de inflación no superiores al 1% mensual se empiecen a dar recién en julio, o sea en la segunda mitad del año, la inflación igualmente cerraría por debajo del 20%, lo cual sería un logro importante, aun cuando no cumpla estrictamente la meta. Desde los ámbitos sindicales creen que será difícil que la inflación mensual vaya a colocarse por debajo del 1% mensual. ¿Se podrá?

Para bajar la inflación, sin entrar en tensión con el objetivo de aumentar la actividad económica, se necesita coordinación de los tres principales actores económicos: las empresas, los sindicatos y el Estado.

Las empresas y los sindicatos tienen que vigilar en la negociación colectiva que el costo laboral unitario no crezca por encima de la meta de inflación. ¿Qué es esto? Es el costo laboral corregido por productividad. Entonces, los aumentos de salario y cargas sociales pueden aumentar por encima de la meta de la inflación, sin generar presión inflacionaria, en la medida que las empresas compensen el aumento otorgado por encima de la meta con mayor productividad. Como los sectores y las empresas tienen diferentes niveles de productividad, las pautas de aumento salarial no necesariamente tienen que ser homogéneas, pero los aumentos de salario nominal, corre gidos por lo que se espera que aumente la productividad en ese sector o empresa, no deberían alejarse del entorno del 17%-20%. En este sentido, sería altamente recomendable y saludable que en la discusión salarial, además de porcentajes de salario, se agreguen pautas de productividad.

El Estado, por su parte, tiene que lograr que el gasto público crezca por debajo de la pauta inflacionaria (no con la inflación que es lo que se acordó con las provincias) para ir cerrando con mayor velocidad el déficit fiscal. En este sentido, es importante abordar la reforma previsional, que no implicará una reducción de gasto público en el corto plazo pero dará pautas de estabilidad de mediano en el principal gasto que tiene el sector público nacional. En paralelo, los tres niveles de gobierno (Nación, provincias y municipios) no deberían conformarse con limitar el crecimiento del empleo público a la tasa que crece la población (como se acordó entre la Nación y las provincias) sino en revisar los excesos de empleo público y modernizar la gestión para elevar la calidad de los servicios al ciudadano con un uso más eficiente del recurso humano.

Los ejes

Productividad económica y reducción de la tasa a la que crece el gasto público son los dos ingredientes estructurales que harán posible cumplir con la meta inflacionaria. Ambas, no son competencia del BCRA. Es responsabilidad de las empresas, los sindicatos y el resto del sector público.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés