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Por el atraso cambiario, consumidores “atacan” los bienes dolarizados

“El repunte esperado del consumo privado no se traducirá en mejoras de la actividad local”, advierten desde Ecolatina

24 abril de 2017

Hay una grieta, y no sólo en la política. También se percibe entre los consumidores. “La polarización del consumo es cada vez mayor”, dice un informe de Ecolatina difundido ayer. “El primer trimestre del año mostró señales mixtas. Por un lado, el consumo masivo sigue cayendo y, por el otro, la compra de bienes dolarizados crecer fuertemente como producto del creciente atraso cambiario en un contexto de mayor apertura comercial tras la eliminación del cepo”. Ese es el diagnóstico, que viene con una advertencia: “Si no se llevan a cabo políticas adecuadas, el repunte esperado del consumo privado no se traducirá en mejoras significativas de la actividad local”. En criollo: “Si la mayor demanda interna se satisface principalmente con productos importados, el estímulo para la producción nacional será magro”.

Polarizados

“Coexisten dos dinámicas muy diferentes respecto al gasto de las familias”, asevera Ecolatina. Por un lado, el gasto en los bienes asociados al consumo masivo (necesidades básicas) continúa mostrando deterioro. Eso, asegura el report, podría explicarse porque los sectores vulnerables tienen un peso muy elevado en el consumo de dichos productos (asignan la mayor parte de sus ingresos al mismo) y su situación no muestra mejorías. Por el otro, se está percibiendo con creciente intensidad el cambio en el patrón de consumo de las familias de ingresos medios y altos, “donde el atraso cambiario está impulsando la compra de numerosos bienes dolarizados”.

Respecto del primer punto, cabe mencionar que según datos Kantar Worldpanel, el consumo masivo registró una merma de 3,5% en los primeros dos meses del año (último dato disponible). Además, se observó una baja en las ventas minoristas de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) de 3,2% en el primer trimestre, en el cual todos los rubros mostraron deterioros marcados. Esto se corrobora con una confianza del consumidor débil: conforme a los datos de UTDT, en el primer trimestre, la misma registró un descenso de 14,6% interanual.

“Resulta interesante observar que la confianza en los hogares más vulnerables se encuentra muy por debajo que la de los sectores de ingresos altos, y que buena parte de la brecha se explica por una mejora en las perspectivas de los segundos para adquirir bienes durables e inmuebles (rubro donde se registró el mayor deterioro en los sectores de ingresos bajos)”, dice Ecolatina y explica: “Esos productos están altamente relacionados con el tipo de cambio: el sector inmobiliario y los autos son dos claros ejemplos”.

A los números

En el primer trimestre de 2017 se observó un boom en la compra de bienes “dolarizados”. Al igual que el año pasado, dice Ecolatina, “nos encontramos ante un escenario de mayor apertura comercial y con posibilidad de adquirir dólares para atesoramiento, a lo que se suma un creciente atraso cambiario (e incluso el blanqueo) que potencian aún más el gasto en estos productos”.

En los primeros tres meses del año el patentamiento de autos 0 km importados trepó 73% mientras que la venta de 0 km nacionales subió sólo 8%.

Asimismo, en el primer bimestre, el turismo emisivo aumentó 12% (cantidad de viajeros argentinos que tomaron un avión al exterior) mientras que el turismo receptivo se mantuvo estable.

Además, en el primer trimestre el crédito con tarjeta en dólares creció 40% (por encima de la inflación), pero en pesos sólo aumentó 28% (por debajo de la inflación), “evidenciando nuevamente la influencia del atraso cambiario en las decisiones de compra de las familias”, explica Ecolatina.

También se observaron incrementos significativos en el sector inmobiliario, donde las escrituras en CABA crecieron cerca de 62%, tras subas considerables en 2016.

Por último, la compra minorista de dólares (menos de US$ 10.000) alcanzó niveles récord en el primer trimestre (US$ 3.403 millones).

Otro fenómeno que está cobrando cada vez más relevancia y genera efectos negativos en las ventas locales es el descenso más marcado del gasto en ciudades linderas a otros países debido a que muchos residentes optan por cruzar la frontera para hacer compras. La merma de ventas en provincias limítrofes y los embotellamientos automovilísticos para cruzar a Chile durante los feriados largos son las dos caras de la misma moneda. Por caso, según lo informado por CAME, todos los comercios minoristas vieron reducidas sus volúmenes de venta en el año, pero con fuertes disparidades entre provincias, las más afectadas las próximas a países vecinos (por ejemplo, en Mendoza, las ventas se redujeron 11% en marzo, muy por debajo de la caída total de 4%).

Hecho en Argentina

Si bien una parte del consumo está reactivándose, dice Ecolatina, el dólar “barato” y una política de comercio internacional más abierta está generando que el incremento del gasto de las familias se destine a bienes dolarizados y, por lo tanto, el efecto positivo del consumo sobre el aparato productivo es acotado.

Por ejemplo, en el primer trimestre las ventas a concesionarias de unidades importadas trepó 36% mientras que las ventas nacionales cayeron 16%. “Asimismo, por el elevado costo salarial en dólares, algunas empresas multinacionales mudan sus centros de atención (call centers) a otros países de habla hispana”, suma Ecolatina.

Recomendaciones

“Además de una suba en los ingresos reales de las familias, resulta sumamente necesario que se lleven adelante políticas que fomenten el consumo de productos argentinos, como Ahora 12 o el proyecto de Ley Compre Nacional, que el oficialismo estaría por enviar al Congreso”, dice Ecolatina.

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