Piden bajar la presión impositiva

Tres tributos (II.BB, Cheque y contribuciones patronales) absorben toda la rentabilidad que un comerciante esperaría obtener de su actividad en condiciones normales

26-06-2017
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“La caída y posible desmantelamiento de un ícono del comercio ilegal, como la feria de La Salada, es un cambio positivo”, dicen desde Idesa en su tradicional informe dominical. “Pero para que sea sustentable, además de reforzar el accionar policial, es imprescindible reformar el sistema impositivo y modernizar el Estado para que sea más amigable con el ciudadano. Esta es la única forma que las personas puedan trabajar y dedicarse al comercio de manera legal y decente, y no dependan de extorsionadores y criminales que lucran con la informalidad”, explican.

¿La erradicación de estas prácticas delictivas depende solo de las intervenciones policiales? Para indagar sobre este tema resultan sugerentes algunas evidencias que se encuentran en el informe Doing Business del Banco Mundial (BM), explica Idesa. Esa publicación mide, para una gran cantidad de países, cuánto representan los impuestos en la rentabilidad normal de un comerciante. Y, para el caso de Argentina, señala:

El impuesto a los Ingresos Brutos representa el 53% de la rentabilidad.

Las contribuciones patronales para la seguridad social, el 29% de la rentabilidad.

El Impuesto al Cheque, el 17% de la rentabilidad.

Estos datos muestran que estos tres impuestos absorben toda la rentabilidad que un comerciante esperaría obtener de su actividad en condiciones normales. Si se suma el resto de los tributos, Doing Business estima que se llega al equivalente de aproximadamente el 106% de la rentabilidad normal. “Es decir, bajo el actual sistema tributario sólo quienes logran una rentabilidad superior a la normal estarían en condiciones de cumplir con el pago de todos los impuestos y generar un excedente”, sostiene Idesa. Para los que no tienen una posición dominante de mercado que les permita obtener una rentabilidad extraordinaria, sugieren, la única alternativa que les queda es operar en la informalidad.

Y los problemas no se agotan en el nivel de los impuestos. “La burocracia también provoca que una enorme mayoría de pequeños emprendimientos sean viables sólo si operan en la ilegalidad”, agrega. El mismo estudio del BM señala que abrir un negocio en Argentina lleva 25 días, obtener un permiso de construcción 1 año y hacer los trámites para pagar los impuestos consume 45 días al año, cuando en países avanzados abrir un negocio lleva 1 día, obtener un permiso de construcción 1 mes y los trámites para pagar los impuestos consume sólo 7 días al año.

“Es auspicioso que la Policía desmantele esos lugares de ilegalidad y someta a sus mentores a la Justicia. Pero no será sustentable si no se baja sustancialmente el costo de trabajar y comerciar en la legalidad. Las 'saladas' son la demostración más cabal de la necesidad de contar con un Estado moderno, que gaste menos y administre mejor. Esta es la única vía para disminuir la presión impositiva, brindar servicios de calidad y, de esa manera, darle a la gente la opción de poder trabajar en la legalidad y con decencia”, concluye, categórico, Idesa.

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