El Economista - 70 años
Versión digital

sab 22 Jun

BUE 17°C

Los precios en góndolas son 5 veces más caros que en la tranquera

19 octubre de 2016

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicó ayer el Indice de Precios de Origen y Destino (IPOD) de productos agropecuarios de septiembre. El IPOD mide la diferencia entre los precios a los que vende el productor y los precios de góndola y para septiembre dio en promedio que los precios se multiplicaron por 4,9 veces entre el origen y el destino. Eso implica que la brecha se achicó 9,9% con respecto a los datos de agosto, cuando los precios entre la tranquera y la góndola se multiplicaban 5,5 veces. Al IPOD lo elabora desde agosto del año pasado el Area de Economías Regionales de CAME “a partir de una canasta de 20 alimentos agrícolas que se consumen en fresco en la mesa familiar”. Con todo, en promedio los productores tuvieron una participación del 25,9% en el valor final que pagaron los consumidores. Este número, aunque bajo, representó una leve mejora respecto a agosto: subió 0,5 puntos porcentuales.

Los productos críticos

Algunos productos muestran diferencias destacables entre el precio a la salida del campo y el de los comercios minoristas. Por caso, la naranja lidera el ranking, con una diferencia de 10,81 veces entre una y otra, ya que al kilo el productor lo vendió a $1,3 y luego ese kilo tuvo un valor de $13,6 en septiembre. De esa forma, la participación de ese productor no llega ni al 10%, sino que es de 9,3%. Algo similar ocurre con la pera, el segundo producto que presenta más brecha de precios: 10,12% (de $2,7 a $27,3), con una participación del productor de 9,9% en el valor final. La manzana roja Los precios en góndolas son 5 veces más caros que en la tranquera tuvo una brecha de 8,39 veces (de $3,6 a $30,2), con una participación del productor de 11,9%. La mandarina, por su parte, mostró una diferencia de 7,06 veces (de $2,6 a $18,2), con una participación de 14,2% por parte del productor en valor final. Por último, el limón marcó una distancia de 6,71 veces (de $3,3 a $21,8), con una participación de 14,9%.

Las brechas más pequeñas

En cambio algunos productos tuvieron desempeños con una brecha mucho menor, en los que además se vio una mayor participación de los productores dentro del precio que pagaron los consumidores finales. Es principalmente el caso de la calabaza, que tuvo una diferencia entre tranquera y góndola de 1,78 veces, a partir de un precio de origen de $19,3 contra un precio final de $34,2, lo que redondeó una participación del productor en el valor final que alcanzó el 56,3%. También la papa tuvo un desempeño semejante, con una brecha de 2,61 veces (de $4,7 a $12,2) y una participación del productor de 38,3%. No se quedó tan atrás la frutilla, con una diferencia de 3,03 veces, a partir de un precio de tranquera de $23,5 y uno de góndola de $71,1, que generó una participación del productor de 33% en el precio final. La zanahoria y el zapallito mostraron brechas de 3,04 y 3,07 veces respectivamente, con participaciones de 32,9% y 32,5% por parte de sus productores. En resumidas cuentas, explica el informe de CAME, “la tasa de variación promedio de los precios de origen fue de 14,1% en septiembre, mientras que los precios de destino subieron 2,1%, lo que explica por qué se redujo en el mes”.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés