El Economista - 70 años
Versión digital

dom 24 Oct

BUE 20°C

Versión digital

dom 24 Oct

BUE 20°C

Las urnas confirmaron el optimismo del mercado

Cambiemos se consolidó como principal fuerza política y, además, el resultado facilita la implementación de medidas que apuntan a un ordenamiento económico

27-10-2017
Compartir

Por Matías Carugati Economista Jefe de Management & Fit & Martín Mulleady Economista de Management & Fit

En las últimas semanas los indicadores financieros no tuvieron sobresaltos significativos. Acaso descontaban una victoria del oficialismo, a diferencia de lo que sucedió previo a las PASO, cuando el escenario era más incierto. Los mercados venían “festejando” un escenario que se confirmó en las urnas, con subas en la Bolsa, baja del riesgo país y movimientos acotados en el dólar. Cambiemos se consolidó como principal fuerza política, obteniendo el 42% de los votos a nivel nacional y convirtiéndose en la primera minoría en ambas cámaras del Congreso. Además de leerse como un voto de confianza al gradualismo, el resultado facilita la implementación de medidas que apuntan a un ordenamiento económico (reformas tributaria y laboral, federalismo fiscal, entre otras). Más aún, la fractura de la oposición, en particular del peronismo, lleva a pensar en un ciclo presidencial de ocho años y no de cuatro, algo que sería bien visto por los inversores ya que habría continuidad en el tiempo de políticas promercado. La lectura del mercado financiero ha sido positiva, razón por la cual Argentina continuará siendo una plaza atractiva para los inversores. A corto plazo, y de no mediar shocks, el gradualismo tendría financiamiento disponible.

La reacción bursátil a la victoria de Cambiemos fue inmediata. El índice Merval creció 2% en lo que va de la semana y superó los 28.000 puntos. En cierto sentido, el resultado sostuvo una tendencia previa, ya que la Bolsa venía expandiéndose desde que se conocieron los resultados de las PASO. Todo esto viene a redondear un muy buen año para el mercado local (el Merval subió 54% en lo que va del 2017). Si bien Argentina se sumó a la tendencia global, el desempeño reciente es superior al de la región, lo cual refiere a factores locales. Las legislativas confirmaron un panorama más despejado tras las PASO, sumándose a la mejor situación económica como motores del rally. Sin embargo, conviene tomar con cautela el optimismo, ya que el ánimo de los mercados es muy volátil. En este sentido, es prudente seguir de cerca el contexto internacional y, en especial, lo que ocurra con la elección del nuevo titular de la Reserva Federal.

El riesgo país mantuvo la tendencia previa a la votación. El spread entre el rendimiento de los títulos públicos y la deuda norteamericana (libre de riesgo) venía comprimiéndose, tocando esta semana los 349 puntos básicos, el nivel más bajo desde 2007. En un contexto de déficit fiscal, la reducción en la prima de riesgo es una buena noticia ya que abarata el financiamiento, aunque también beneficia a las provincias que quieran endeudarse e incluso a los emisores corporativos.

El tipo de cambio aumentado moderadamente. El precio de la divisa norteamericana había subido 10 centavos la semana pasada, debido a una mayor cobertura de empresas y bancos (por motivos precautorios). La reacción inicial tras las elecciones fue una caída, para luego volver a moverse al alza y tocar los $/ US$ 17,6 aproximadamente. Como mencionamos previamente, la victoria de Cambiemos estaba descontada en el mercado financiero, razón por la cual la cobertura preelectoral fue menor en esta ronda y, lógicamente, la reacción posterior también fue menos intensa y más corta. Aunque el contexto internacional genera un poco de ruido (corrección del dólar a nivel global por posibles cambios en la Fed), el tipo de cambio parece moverse en línea con lo esperado, ya que tanto analistas (REM) como el propio mercado (Rofex) anticipan una depreciación moderada de aquí a fin de año.

El panorama financiero se combina con buenas noticias de la economía real. Por un lado, el nivel de actividad registró una suba de 4,3% anual en agosto (la sexta consecutiva), con 14 de 15 sectores en expansión. Esto consolida la tendencia de crecimiento y deja buenas perspectivas para lo que resta del año. Dependiendo de cómo cierre el trimestre (nuestro Nowcast arroja una suba del PIB de 1,6% trimestral y 4,4% anual), las proyecciones de consenso (2,8% según el REM) podrían volver a corregirse hacia arriba y converger a lo estimado por el Gobierno (3%). Por otro lado, el Ministerio de Hacienda anunció un sobrecumplimiento de las metas fiscales del tercer trimestre (déficit primario de 2,2% vs meta de 3,2% del PIB), con ingresos fiscales creciendo por encima de los gastos por tercer mes consecutivo (27% vs 17% anual en septiembre). Este desempeño da margen para cumplir con el objetivo del año (rojo de 4,2% del PIB). El frente inflacionario es el único que empaña una semana de noticias positivas para el Gobierno. Es por ello que, en un intento de alinear precios y expectativas en torno a los objetivos, el BCRA decidió subir la tasa de referencia al 27,75% anual. Veremos si la autoridad monetaria utilizó el “bate de baseball” con suficiente fuerza.

Seguí leyendo

Enterate primero

Economía + las noticias de Argentina y del mundo en tu correo

Indica tus temas de interés