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“La vara económica para Cambiemos es alta”

El economista Luis Secco ofrece su visión sobre la situación de la economía y la percepción social

06-04-2017
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Luis Secco, economista y hasta hace poco jefe de Gabinete de Asesores del BNA con Carlos Melconian, ofrece su visión sobre la situación de la economía y las percepciones sociales sobre ella. En diálogo con El Economista, sostiene que los agentes, tanto las empresas como los consumidores, están esperando a ver qué pasa en octubre y eso le pone un freno al despegue de la economía.

La economía está mejorando, aun con su lentitud y sus vaivenes, pero las encuestas sobre cómo está viendo la situación la gente hoy y en el futuro muestran cierto deterioro y despiertan cierta paradoja. Parece que los brotes verdes no derraman. ¿Es transitoria esta contradicción?

Había un nivel de expectativas muy alto. La vara con la cual se miden los resultados económicos de este Gobierno es alta. Y los argentinos estamos acostumbrados a que, cuando crecemos, lo hacemos mucho, fuerte y rápido y se nota. Y hoy tenés unos indicadores que hablan de cierta mejora pero tienen mucha dispersión sectorial y, por lo tanto, regional, y en ese contexto empieza a prevalecer esa vara muy alta. Y también empieza a jugar el tiempo y el cansancio del ajuste. La opinión pública empieza a ponerse impaciente por los resultados que no vienen.

Tolera el ajuste, pero sólo un tiempo y luego quiere ver los resultados?

Sí, incluso los mismos sectores que apoyaron al Gobierno. No toda la gente que fue a al 1A se ahorra las críticas. Critica igual que el resto pero dice “estoy dispuesto a seguir esperando”. Y puede haber otro grupo de gente al que en la espera se le va la vida. No están en condiciones de esperar indefinidamente. Quiere ver resultados más fácil. La propia pré- dica del Gobierno era que todo se solucionaba muy rápido. Generó una expectativa que no se dio en los hechos y ahora surge este choque de expectativas entre lo que esperaba la gente, la facilidad y rapidez con la que se iba a salir y, por otro lado, la realidad.

Si se confirma el crecimiento de 3,5% en 2017-2019, ¿empezará a cambiar ese humor o se tratará de un malestar más permanente?

La economía tiene algo de autoinducido en los resultados. Buenos resultados tienden a generar buenos resultados y viceversa. En ese marco, se generan contagios tanto por el lado del consumo como de la inversión, que pueden acelerar el crecimiento. La pregunta relevante es si va a haber ese contagio. Me parece que hoy hay una tregua inducida por la importancia que se le asigna a la elección de medio término. Es evidente que desde el punto de vista de las señales la elección es trascendente, aun a pesar del hecho de que el oficialismo es y seguirá siendo minoría en el Congreso. Escuchamos a los analistas, e incluso al Gobierno, decir que si Cambiemos gana es probable que haya un cambio importante en la política económica y que allí veremos al verdadero Mauricio Macri, pero que si pierde puede estar amenazada la gobernabilidad. Si vos inversor o consumidor, que tiene que disponer de su ingreso o sus ahorros, esperas a ver qué pasa.

Hasta abril tendremos una aceleración de la inflación por las tarifas, básicamente. ¿Después va a aflojar o se mantendrá más alta de lo que el Gobierno piensa?

Hoy hay un consenso bastante claro de que la inflación no va a estar entre el 12% y el 17%. Según el consenso, va a estar en 20% o por encima. A partir de ahí, el BCRA está haciendo todo lo posible para convencer a todos haciendo política monetaria que trata de asegurarse que, si no es el 17%, que no esté lejos de las expectativas de mercado. La política del BCRA es la mejor que puede tener un país que hoy tiene una situación fiscal con un sesgo muy expansivo. Sería muy imprudente tener esta política fiscal con una monetaria distinta a la que lleva el BCRA. Obviamente el BCRA va a estar apuntado por la política. La economía no va a ayudar al Gobierno a ganar las elecciones. Tampoco lo va a hacer perder. El que va a lucir como culpable si la economía no se recupera más rápido va a ser el BCRA, que está haciendo todo lo que puede para que la inflación no vaya más arriba de lo que ya es. Se ha comprometido bastante a cumplir su meta de financiamiento al Tesoro. Es el ancla nominal que tiene la economía, además del tipo de cambio. Ahora bien, no me extrañaría que a lo largo del año, si la economía no tiene el desempeño esperado, le apunten al BCRA. Espero que (Federico) Sturzenegger tenga el suficiente respaldo para mantener la política monetaria como contracara de la política fiscal, que es muy expansiva.

¿Qué le queda pendiente al Gobierno en su agenda?

Hay muchos ajustes incompletos. Para la mayoría de la opinión público este es el Gobierno del ajuste. Hubo un ajuste muy fuerte del poder adquisitivo del salario en el primer semestre, que luego se empezó a recomponer en la segunda mitad, aunque sólo en parte, porque la caí- da perduró. Ahora, ese es el ajuste: sobre su ingreso real. Después quedan pendientes algunas correcciones, como la fiscal y la de precios relativos, que también es incompleta. Y después tenés mucho que avanzar en la parte regulatoria. Esa debería ser la agenda del Gobierno y queda la pregunta de cuándo lo será. Estratégicamente la orientación y lo que se está buscando es correcto. Argentina no puede crecer con una tasa de inflación indeterminada. Vos tenés que mostrar que hay una lucha apasionada y permanente contra la inflación.

¿Cómo está viendo los acuerdos sectoriales que están tan de moda por estos días?

La macro es un equilibrio general. Vos no podés estar haciendo todo el tiempo análisis o equilibrio parcial. Ver qué le pasa a tal sector. Tenés que ver una política completa. Hacer análisis macro. Falta alguien que coordine y que tenga la visión integral macro que hace falta cuando uno tiene que hacer una corrección importante allí. En los '90, los programas de competitividad, por ejemplo, eran un sustituto muy imperfecto de una corrección cambiaria que no se podía hacer. ¿Realmente alguien cree que el único sector que necesita una baja de impuestos es el minero, la energía y el automotriz o es generalizada esa necesidad? No está mal en el corto plazo pero deberíamos tener muy en claro la agenda de largo plazo. Creo que Nicolás Dujovne intentó ponerle una pata a esta agenda con el tema de la reforma tributaria.

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